sábado, 22 de noviembre de 2008

¡Que suerte ser funcionario!

Luis Solana comentaba que todos hemos respirado al constatar que el sistema financiero mundial se ha salvado de una crisis total. La sangre del sistema económico del mundo la aportan los bancos. Esa maravillosa multiplicación de los panes y de los peces que son los banco, no podía fracasar. Tú dejas un euro en tu banco y esa institución presta cuarenta a las familias y las empresas. Y mientras que todos los tú no retiréis ese euro, el sistema funciona perfectamente. Pero hemos estado al borde de que la sangre del sistema se coagulara.

El eje financiero Londres- Nueva York ha sido el creador de la crisis; el eje Londres- Nueva York ha dado solución a la crisis.

Era lógico: los que más saben lo que han hecho saben cómo resolverlo. Ahí están los viejos dirigentes de Goldman Sachs dirigiendo la crisis en EEUU. Ahí está el primer ministro Gordon Brown, que ha sido responsable de la economía británica durante la generación de la crisis, resolviendo brillantemente el problema.

Es una meditación no menor: si se te atasca la caja fuerte, llama a un ladrón de cajas fuertes.


Como sea, pero ahí está: la sangre financiera vuelve a recorrer las venas del sistema económico mundial.

Pero me parece que las gentes se están olvidando de que ese paso no es la solución de la crisis, es el freno a una catástrofe. Pero eso es otro departamento.

Ahora tenemos que vernos las caras con los problemas de la economía real, de las empresas y de los ciudadanos.

¿Y de los bancos y Cajas? Pues también de los bancos y de las Cajas que van a poder supervivir pero tendrán complicado vivir.

Voy a poner un ejemplo como podría poner muchos más.

Sacyr-Vallhermoso S.A, es una empresa con diversas actividades relacionadas con la construcción y las viviendas. Su valor en Bolsa anda por los 2.800 millones de €. Sacyr tiene una inversión en REPSOL que vale en Bolsa unos 4.400 millones de €. ¿Os dais cuenta? Quiere decir que los inversores valoran Sacyr entero menos que su participación accionarial. ¿Por qué? Porque tiene unos 15.000 millones de deudas de cobro dudoso para algunos.

Ahí hay bancos que tienen créditos de muy dudoso cobro. ¿Qué pasará con los balances y la cuenta de resultados de esos banco? Malos resultados, seguro.

Pero, también me ha parecido curioso que se desatara en la Bolsa el entusiasmo por estas medidas. Repito: son medidas que nos permiten seguir vivos, pero no dicen nada de cómo vamos a vivir de hoy en adelante.

La Bolsa seguirá bajando porque las empresas (sálvese quien pueda) valen menos hoy que ayer y hoy más que mañana.

Si esto ocurre, tenemos que ir preparándonos para un incremento rápido y acusado del paro. Las empresas van a reducir costes y uno es el laboral.

¿Llegaremos pronto a un 20% de paro? Creo que sí. Y no quiero apostar por más porcentaje.

Tendremos concursos de acreedores y quiebras. Habrá magníficos proyectos empresariales que se encontrarán que no venden sus productos. Habrá fusiones y adquisiciones importantes. Hasta el presidente Zapatero las augura entre las cajas y los bancos, pero podría haberlo profetizado en todos los sectores. Esto es una crisis de las que vienen en los libros de un estudiante de Económicas. (No lo era el crash de las finanzas).

He vuelto a leer este texto un par de veces y sólo se me ha ocurrido hoy una idea: por lo menos durante dos años hay que ser funcionario.

Artículo recogido del blog de Luis Solana

4 comentarios:

Urtine dijo...

Discrepo profundamente. Como salida personal puede que sirva, pero a nivel más general y pensando en el interés común la solución pasa precísamente por aligerar el sector público. En Euskadi debiéramos avanzar hacia una reducción de, al menos, el 50% del funcionariado. Los que queden deberán de asumir todo el trabajo actual (que dicho sea de paso no es precísamente mucho).
Si a todos los sectores les va a tocar aumentar sus productividades para poder sobrevivir, es precísamente al sector que menos valor genera al que antes hay que "meterle mano".
Cuestión de números...

Tutto dijo...

Urtine,

Desde el conocimiento de la administración pública y desde la atalaya que me permite observarla sin ser parte de ella, la burocracia que tenemos es la necesaria y quizás no la suficiente.

Para llegar a aligerar la administración tal y cómo tu dices, necesitariamos una formación específica, de la que carecemos, orientada al sector público, tal y como sucede en otros paises.

Quizá sería otra la forma de afrontar el sector público en la actualidad, reducir viajes y cursos innecesarios, aumentar el horario de trabajo, quizá con una optimización de recursos obtendriamos el mismo resultado que el de reducir la administración al 50%.

A veces, los estereotipos dominan la razón,

Salu2

Urtine dijo...

Discrepo:
El objetivo ha de ser el de reducir los costes al menos un 50% manteniendo las funcionalidades actuales e incluso incrementándolas.
Si el sector servicios prib¡vado hace tiempo que se puso las pilas, no hay excusas para que el sector público no haga lo mismo.
La burocracia hay que ir eliminándola utilizando medios telemáticos automatizados.
No es una custión de estereotipos, es una cuestión de ir eliminando los despilfarros innecesarios que existen en la administración.

Tutto dijo...

Entonces entiendo que no sería necesario reducir la administración, sino mejorar su productividad. Entonces totalmente de acuerdo, Urtine.

El problema estriba en que por cada funcionario perteneciente a una dirección, esta recibe mas o menos presupuesto, sabemos que hay plazas sin cubrir y sin ninguna necesidad de ser cubiertas, incluso plazas ocupadas sin ningún contenido. Simplemente están en los organigramas para ocupar espacio y tener mas presupuesto.

Por otro lado, hay direcciones que no tiene suficiente personal y que por mucho que pidan es cómo predicar en el desierto.

Hace un par de años se hizo un estudio de funcionalidades de las plazas de funcionario para adaptarlas a la realidad.

Eran encuestas que hacían becarios de una gran consultora contratada a tal efecto y que se llevó una gran cifra de euros por ese trabajo. Al final, si a ti te preguntan qué haces, le cuentas que hasta estás participando en la nueva plataforma espacial europea.

La respuesta a la encuesta, a la becaria se la suda, le pagan una mierda, a la gran consultora, se la suda mas ya que quién va a revisar y valorar tus conclusiones y el funcionario de turno, que aunque en toda su jornada laboral sólo pegue dos sellos, igual hasta le suben la categoria. Así que, todos contentos.

Así que me temo que esto no tiene, por ahora, solución.