jueves, 23 de abril de 2009

De pastores y ovejas

Un escrito firmado por 300 personalidades del ámbito cristiano, muy crítico con la jerarquía de la Iglesia católica, pone en evidencia un malestar cada vez más extendido que debe ser abordado de forma urgente con humildad y diálogo.

Expresiones críticas como el "descrédito" de la jerarquía que causa "dolor y desconcierto" en los creyentes, "infidelidad al Vaticano II", "injusto poder de la curia romana", "nombramientos de obispos al margen de las iglesias locales", "posturas lindantes con la extrema derecha", "incapacidad para escuchar"... son lo suficientemente duras y reveladoras de un estado de opinión que, como mínimo, debería preocupar seriamente a la jerarquía.

Por otra parte, una "gran amiga de mi familia", Paquita Eraso, ha publicado una carta en DEIA, en la que nos dice que estamos dominados, acogotados, por una jerarquía que nos ahoga, pero ha llegado a pensar con esta falta de comunicación, y pide perdón por si ofende a alguien con lo que manifiesta, que quienes han hecho esta carta, en su fuero interno, lo que quieren es ser ellos y ellas solitos y solitas quienes salven esta Iglesia.

Reivindica como miembro de la misma, su derecho a saber y colaborar, si puede y le dejan, a sacarla del caos en el que "entre todos y todas la hemos metido". Y añade: No sé quién dijo que Jesús esperaba el reino pero llegó la Iglesia; ¿será verdad?

Con todo el respeto y el cariño que me merece, y puesto que unos y otros han sacado el tema "fuera de su area de influencia", me siento con el derecho a participar timidamente en el debate con una pequeña reflexión: 

En una organización donde desde el principio de los tiempos se reconocen unos y otros como "pastores y ovejas", y donde a los que nos mantenemos voluntariamente fuera nos tildan de "ovejas descarriadas", no me sorprende que los "pastores" sigan deseando mantener ese plus sobre el rebaño, y me sorprende que desde éste haya todavía protestas por no ser tratadas como pastoras que desean ser, pero que reiteradamente les han dicho, por activa y por pasiva, por las buenas y por las malas, directa e indirectamente, que donde hay patrón no manda marinero, que donde hay pastores autoproclamados debe de haber ovejas obedientes y poco cuestionadoras de las decisiones pastoriles y que aparte de asentir y obedecer el espacio de maniobra que les queda es mas bien poco.

Es lo que hay, lo tomas o lo dejas, y poco más.

4 comentarios:

Txema dijo...

Mi buen amigo Ricardo. No se si el comunicado es de "Redes cristianas-Kristau sarea" o es de las 300 personalidades de forma individual, pero dado que pertenezco a una Comunidad que está dentro de ello y que lucha por un cambio de estilo de la Iglesia, quiero hacer algunas aportaciones. Hay muchos que creemos en una nueva Iglesia, de cuya existencia tenemos conocimiento. La Iglesia de latinoamérica, por poner un ejemplo, no es la misma que la de Roma. Incluso, la Iglesia de muchos de nuestros pueblos y barrios, NO es la misma que la de La Conferencia episcopal. Como tampoco el sindicalismo de muchas secciones sindicales es el mismo que el sus organizaciones Confederales, ni el modo de hacer política de muchas agrupaciones de barrio o pueblo (se llamen como se llamen) es igual que el sus dirigentes y gobernantes. Ya se lo que me vas a decir, " a esos los cambiamos en los congresos y en las elecciones, y a los de la Iglesia no". ¿Eso es verdad? ¿eso es una realidad? Realmente cambiamos a nuestros dirigentes o ponemos a otros iguales? ¿Y las ideas? ¿También las cambiamos?
Estoy de acuerdo contigo en que en la Iglesia jerarquizada esto puede ser una utopía. Igual que el cambiar el mundo y sus injusticias, pero muchos seguimos intentándolo cada día. Dentro de la Iglesia, también luchamos por las utopías, y a veces incluso las conseguimos, incluso a pesar del Papa y los obispos.

Txema dijo...

hola de nuevo. escribiendo correiendo me he comido alguna cosa. Quería decir, en el último párrafo, que CAMBIAR LA IGLESIA JERAQUIZADA, PUEDE SER UNA UTOPÍA. perdón por el despiste.

davichu dijo...

Es que la iglesia es una especie de "club" que tiene unas normas, que cualquiera que quiera pertenecer a ese club tiene que acatar.

El que no este de acuerdo con ellas puede fundar otro club o pasarse al club de la esquina, que yo sepa a nadie se le obliga a participar de la Iglesia.

marisa dijo...

Estoy tan harta de qué se ataque a la jerarquía eclesiastica desde todos los frentes, por supuesto en su mayoria "rogelios" que voy a dejar la crítica a un lado y ponerme en la piel de los altos jerarcas como padres espirituales que son,su mentalidad por razones de edad,está totalmente alejada del mundo actual,viven en una isla.Los pocos sacerdotes jóvenes que hay ,piensan de otra manera y son más tolerantes,la Doctrina no puede cambiar de raiz ,pero si suavizarla y adaptarla a los tiempos qué vivimos y este a mi juicio es el gran problema.Saludos