La absolución (más exactamente, sobreseimiento) del presidente de la Generalitat Valenciana, alias el Trajeado, tiene básicamente una explicacion comprensible si se tiene en cuenta la siguiente frase:
"Tendremos que buscar en el diccionario otra palabra distinta [de amistad] que resuma esta íntima y sentida relación entre De la Rúa [presidente del TSJCV] y el presidente de la Generalitat", pronunciada precisamente por el Trajeado hace ahora once meses, tal como recuerda Enric Sopena en El plural e Im-Pulso.
Demasiados casos para que un ciudadano desconfíe del entramado judicial.
1 comentarios:
Esta sentencia es una mala noticia para los que pensamos que hay mucho que hacer en el interminabler camino de la ética pública. Pero tengo que reiterar que era una sentencia esperada y esperable.
Simplificando: si un personaje público recibe regalos de precios varios desde los protagonistas de una reconocida red de corrrupción, no es alguien al que se le pueda condenar en los Tribunales. La sentencia Camps lo confirma.
Y si alguien cree que el Tribunal Supremo va a modificar una decisión del Tribunal Superior de Valencia es un iluso.
La impresentable actitud de un amplio sector del PP valenciano ha sido bendecido por los Tribunales. Y así tenía que ser. Digo más, si yo hubiera sido responsable del PSOE en algún nivel ,hubiera aconsejado no recurrir la sentencia Camps: nada va a cambiar y va a apretar más aún (si eso fuera posible) las filas de los populares valencianos.
http://www.luissolana.com/?p=2018
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