Google+

sábado, 14 de agosto de 2010

Apoyo a la policía en la frontera con Melilla

Siempre he considerado esas dos ciudades bastante ajenas al resto de las culturas, historias y modos de vida de los que vivimos en la península. Soy de los que me hicieron estudiar que determinadas zonas de África, hoy en manos de dictadorzuelos, eran parte de la "unidad de destino en lo universal" y a la primera de turno se demostró que también mentían en eso. Pero también es cierto que ambas ciudades tienen mucha más historia en común con su "norte" que con su "sur" y que dejarlas al amparo de "éstos" sería como abandonarlas a manos de buitres cobardes pero repugnantes.

Ahora, los retrógrados y machistas miembros de la "Coordinadora de la Sociedad Civil", no sé si basándose en su religión o en sus jefes poco "civiles", la han tomado contra las mujeres policías que trabajan en la frontera. Yo, todavía a estas alturas, sigo sin entender cómo aquellos militares, que todo lo hacían "por cojones", se los comieron y se rindieron humillantemente ante aquella "Marcha Verde" que, organizada por el padre del actuar dictador, descendiente de Mahoma según sus propias historias, invadió territorio de la "patria indivisible!, y no pasó nada. Entonces, como Estado "le reímos la gracia". Y hoy en día seguimos, como Estado, reaccionando con un miedo exacerbado ante unos histéricos que quieren imponer sus ideas en su territorio, en los territorios que conquistan y en los que les gustaría conquistar. 

Y nosotros como si nada.

Diario de vacaciones. Capítulo 12. Día 14

Esa mañana de domingo amaneció sin planes importantes. Desayuné con Unai mientras le contaba mi tarde con Conchi. Me miraba como si presagiara que esa tarde había sido el comienzo de una nueva era de cuyo nacimiento solamente él era consciente.  Cuando terminé la breve relación de actividades realizadas, tertulia, paseo, chacolí, cerveza y despedida,  me deseó suerte. Fue un deseo que me hizo pensar, porque hasta ese momento yo no había pensado  mucho. Solamente había descubierto que me gustaba estar con Conchi. Que esperaba encontrarla a las mañanas y que deseaba que me citara a las tardes. Pero no había pensado ninguna otra posibilidad. Así que cuando mi hijo me deseo suerte comencé a pensar para qué me hacía falta esa suerte. ¿Para volver a encontrar a Conchi en la escalera? ¿Para que tocara el timbre en ese mismo instante y me pidiera una taza de café? ¿Para que me invitara de nuevo a comer a su casa? ¿Suerte para que surgiese una relación distinta? ¿Una relación que me ayude a olvidar los tres años de soledad afectiva?  Nunca, a lo largo de esa última semana, había puesto nombre y plazos a mis deseados encuentros con Conchi. Parecía como si mi hijo me hubiera invitado a pensar en algo que no había pensado. Conchi me dijo que debíamos poner límites a nuestra relación. Primera sorpresa. ¿Límites a qué? Y ahora mi hijo me deseaba suerte. ¿Suerte para qué?

A las once me quedé solo. Tenía ganas de abrir mi diario y escribir cuanto fluyera de mi cabeza.

viernes, 13 de agosto de 2010

La marea y su coeficiente hoy en Sopelana

Según indicaba ayer la web de www.tablademareas.com/vizcaya  la segunda bajamar de hoy ha sido a las 13:35h. con un coeficiente de mareas de 97.

Diario de vacaciones. Capítulo 11. Día 13

Estaba a punto se sentarme a escribir el diario en mi soleada terraza cuando sonó el timbre de la puerta. Podía ser Unai a quien se le había olvidado alguna cosa. Podía ser Conchi que venía a decirme que era imposible comer juntos. En ese momento solamente pensé esas dos posibilidades, pero quien realmente llamaba a mi puerta era la tercera opción: José.
-A ver cuando te compras un móvil. Es un rollo eso de tener que venir hasta aquí para darte algún recado.
-Te viene bien subir escaleras.
-He quedado con Pili otra vez. Me ha llamado y no me he podido aguantar. Así que le he dicho a Marga que me venía a pasear contigo. Le he dicho que ayer te vi un poco bajo y que iba a pasar la mañana paseando, para que largaras lo que necesites.
-Estupendo. A partir de ahora ya puedes llamarme la tapadera.
-No, pero es verdad. Yo no sé por qué no te compras un móvil.
-Ya tengo uno.
-¿Dónde? ¿En Bilbao?


jueves, 12 de agosto de 2010

Depresiones, bajas, jetas y sinvergüenzas

Los presuntos delitos de los todavía jeltzales acusados recientemente de varias "pifias" claramente ilegales tienen muy mala pinta, sus bajas por enfermedad son el peor ejemplo que un ex político puede dar a los ciudadanos y sus negativas a entregar el carné del partido son una demostración de que saben cosas que pueden resultar muy incómodas en caso de salir a la luz. La política va de mal en peor. Como alguien no la limpie por completo, este polvorín va a estallar.


Interesante artículo al respecto de José A. del Moral en Cybereuskadi hablando de depresiones, bajas, jetas y sinvergüenzas.

Diario de vacaciones. Capítulo 10. Día 12

A las once y media pasadas volvió a sonar el timbre de la puerta. Tal y como había sucedido el día anterior. Y tal como sucedió el día anterior al abrir descubrí la esperada visita de Conchi.
-Vengo a por el café. Si no te parece un abuso.
-Por favor, - dije mientras la invitaba a pasar con un gesto que simulaba una reverencia.
Ella pasó directamente a la terraza. Volvía a hacer un día espléndido y las vistas eran excelentes. Más que las vistas, los colores. Los tejados rojos, algo desteñidos, las flores y los árboles, de un verde intenso. Y al fondo el mar. Y el sol calentando todo lo que acariciaba. Cuando llegué a la terraza con sendos cafés en las manos la encontré medio tumbada en una de las sillas con los ojos cerrados, mirando sin ver al sol.
-Aquí está el café.
-¡Que bien se está aquí! ¡Qué bien vivís los que vivís bien!  -Se incorporó en la silla al tiempo que me regalaba una sonrisa de las suyas.-¿Quieres que siga contándote la triste historia de mi vida? ¿O te aburro?
-Cuenta.

miércoles, 11 de agosto de 2010

Verano, vacaciones, ...

Diario de vacaciones. Capítulo 09. Día 11

A la mañana siguiente me desperté más tarde que de costumbre. Unai ya estaba levantado. Me saludó llamándome dormilón y preguntándome por lo que había hecho la tarde anterior. Estaba muy afable, muy simpático. Preparó la mesa en la terraza. La lluvia del día anterior había dejado paso a otro día soleado, típico del verano en esa zona de Cataluña. Lo que esperamos los que acudimos puntualmente los meses estivales a estos lares. 
-Necesito una raqueta nueva, -soltó a botepronto.
-¿Una raqueta nueva? ¿Para qué, si puede saberse?
-Es que el otro día le di un golpe y se ha desajustado. El marco está doblado.
-Osea, que la golpeaste contra el suelo. Te mosqueaste y empezaste a darle al suelo con la raqueta.
-Si, ya sabes. A veces me pico, y...

martes, 10 de agosto de 2010

2300. Diario de vacaciones. Capítulo 08. Día 10

Ayer esperé despierto hasta que Unai llegara. Después de cenar mi hijo se fue a dar una vuelta. Serían las diez y media de la noche. Me quedé en la terraza con un libro de Anna Gavalda. Cinco minutos después de iniciar mi lectura me quedé dormido, a la fresca de la noche, con el libro en las manos. Desperté casi una hora más tarde. Retomé la lectura y disfruté de la noche saltando de las páginas del libro a las estrellas que poblaban abundantemente un despejado cielo que anunciaba una vez más un próximo día soleado y cálido. A las doce y media, puntual, llegó Unai.

Se sorprendió al descubrirme despierto y leyendo. Se sentó junto a mi y me contó que Aurora, su joven amiga de verano, le había pedido para salir. De momento, él no le había contestado ni que sí ni que no. Simplemente la acompañó hasta su portal, a menos de cien metros del nuestro, y se despidió. Estilo. Dice que ya tiene una novia en Bilbao y que no sabe si le gustará que ande con otra durante las vacaciones. Fidelidad. Le pregunté si había hablado del tema con su novia bilbaína. Lo habían hecho. No ligues con nadie este verano, se dijeron.


lunes, 9 de agosto de 2010

Diario de vacaciones. Capítulo 07. Día 9

Llegó el martes. Me desperté temprano. El complicado lunes había terminado con una película de Robert que no pude llegar a ver hasta el final ya que, como casi todos los días, me venció el sueño. “Cartas a Isis”. No importaba. La había visto muchas veces. La sabía de memoria. Me gustaba mucho el papel de Robert en esa película y el final de la misma: una fantasmada difícil de creer, pero en una película se agradece. ¡Ya podía pasar algo similar en la vida real!

Era temprano. Todavía quedaban más de dos horas para que Conchi llegara a nuestra escalera. Así que preparé una cafetera, unas tostadas, cogí mi diario y me senté en la terraza, al fresco de la mañana.



domingo, 8 de agosto de 2010

Aniversario del asesinato de Korta. No es bueno el olvido

No es bueno el olvido. No es bueno el olvido, porque este pueblo, además de luces y valores innegables, tiene también enormes sombras. La sombra mayor, en los últimos años, es la que ha proyectado sin compasión el grupo terrorista ETA. Ahora que está más débil que nunca, aunque puede seguir haciendo daño, es bueno recordar sus salvajadas, recordar su falta de escrúpulos en segar vidas ajenas en nombre de un conflicto patrio. 

Korta era un buen hombre, un buen amigo, un buen padre de familia y un buen empresario. Se opuso siempre a las exigencias de ETA, y se negó a pagar el precio ('impuesto revolucionario' lo llaman) exigido por la siniestra organización. Pidió, también, en nombre de Adegi, que no lo pagase ningún empresario. Por todas esas cosas lo mataron.

Diario de vacaciones. Capítulo 06. Día 8

La vida te da sorpresas, decía la canción. Sorpresas te da la vida. A mi me dió una importante hace ya más de tres años cuando mi mujer me dijo que quería dejar de serlo, mi mujer me refiero. Ayer la vida me dió otra sorpresa, menor y más divertida. No sospechaba que José pudiera tener una amante. ¡Vaya palabra! Amante. He desayunado con él prácticamente todos los días del año, y ha sido capaz de hablar de cualquier tema menos del de su amante secreta. Eso, quizás, refleja el nivel de comunicación existente entre nosotros. No sé si somos el paradigma de los amigos. Si nuestra comunicación es un ejemplo del nivel de comunicación existente entre los amigos, amigos de desayuno diario. Los lunes hablamos del Athletic, fútbol. Los martes de algún asunto de trabajo, de algún compañero al que envidiamos porque le han propuesto un ascenso o de algún cliente que nos vuelve locos. El miércoles comentamos lo guapa que es alguna compañera joven, o lo bien que se conserva la que ya no lo es tanto. El jueves hablamos de lo mal que lo hace el gobierno y el viernes del plan de fin de semana: comidas y más comidas, algo de deporte con otros amigos y televisión.  Y nunca comentamos nada relacionado con lo que de verdad nos importa, que no es ni el Athletic ni el gobierno. Sí nos importa estar bien en el trabajo y que se nos reconozca lo bien que lo hacemos, con ascensos o con subidas de sueldo. Nos importa el culo de la compañera, con la que nos gustaría tener una aventurilla, aunque no lo confesemos. Pero lo que más nos importa no entra en el guión de nuestra conversación: hijos, mujeres, las nuestras, las que tenemos y las que quisiéramos tener, nuestros planes y frustraciones, nuestros miedos. Tal vez pasarnos todas las mañanas hablando de estos temas acabaría por aburrirnos, pero intercalar lo intrascendente con lo importante podía ser una buena fórmula.