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miércoles, 23 de abril de 2014

Un "Podemos" demasiado personalista

Sin duda el símbolo de un partido reflejado en la cara de su lider
puede tener enormes connotaciones peligrosas 
para quienes creemos en la democracia parlamentaria 
y en el debate ideológico,
pero, sin duda, los que menos pueden rasgarse las vestiduras son los que, 
bien a base de gaviotas, 
esperan que su líder nombre a quien tiene que ser el elegido,
o con rosas en la mano, 
aparenten mayor parafernalia democrática,
y elijan a sus líderes de una manera más disimulada,
pero con parecidas carencias democráticas.
Poner una gaviota, una rosa, la pepsi cola o un careto 
me producen las mismas sensaciones.
Me importa más oírles y/o escucharles a los candidatos
lo que dicen y hacen en su vida cotidiana,
para poder después votar en consecuencia.