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lunes, 15 de diciembre de 2014

Sobre el fracking ... ¿No consideran que un asunto como este, que podría resultar trascendental para nuestro país, se merece un debate más sosegado?

Tengo que reconocer que cada vez que veo estos "noes" tan "sinsentido" y radicalizados, me acuerdo que los que hoy han puesto esta señal estaban en contra del Guggenheim, de la Avanzada de Leioa, de la autovía a Sopelana, de la doble vía del metro, ... y en todo eso y muchísimo más que ahora no viene al caso se han equivocado radicalmente. No sé si será un caso similar o no. Pero sin duda, el debate merece una posición de inicio mucho mas sosegada. Adjunto texto del artículo de Cruz Vicuña publicado ayer en los diarios de Vocento.

No creo equivocarme si digo que la inmensa mayoría de la sociedad apuesta por un nuevo marco energético que integre recursos distribuidos y no concentrados en zonas concretas del planeta, limpios y, a poder ser, baratos. Donde surgen las discrepancias es en el cómo alcanzar esa situación y en el ritmo del cambio.

Escuchamos con frecuencia que la fracturación hidráulica es responsable de múltiples terremotos. La realidad es que estudios profusamente documentados recogen que tan sólo se han acreditado fenómenos de sismicidad en tres casos, y con magnitudes moderadas a bajas, en Oklahoma, Canadá y Reino Unido, tras algunos millones de procesos de fracturación hidráulica, y que el riesgo de inducción de temblores es remoto y muy inferior al originado por otras muchas actividades humanas.

¿Qué decir del enorme consumo de agua atribuido a la fracturación hidráulica? La realidad es que el volumen de agua requerida por la fracturación hidráulica para poder generar 10 kW.h (consumo eléctrico medio diario de un hogar) es equivalente al de dos botellines de cerveza, 66 centilitros. Como dato comparativo, ese mismo hogar consumirá al día unos 400 litros de agua, o sea 40.000 centilitros.

El riesgo de contaminación de las aguas subterráneas es igualmente objeto de múltiples referencias.  Tras miles de operaciones de fracturación hidráulica llevadas a cabo en los Estados Unidos, no se ha constatado un solo caso de afección a las aguas subterráneas causado por la utilización de tal técnica en condiciones adecuadas, aplicando la tecnología disponible.

Muchos expertos en geoestrategia coinciden en señalar la trascendencia de un posible desarrollo de los hidrocarburos no convencionales en el mundo que, a su juicio, podría provocar un drástico cambio del mapa energético mundial.