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jueves, 19 de marzo de 2015

La bestia y el soberano. Censurada.

Sin duda no suena razonable que un día antes de la inaguración se ande discutiendo si una de las obras de la exposición debe quitarse o no.
No es de recibo que, a estos niveles, alguien se ande preguntando constantemente qué es lo que tengo derecho a ver y qué no.
No me parece lógico que el arte solo pueda caber dentro de los márgenes que marquen algunos poderosos.
Que la obra aquí expuesta sea motivo para impedir la exposición que esta semana iba a abrirse en el MACBA suena a otros tiempos. Nadie estaba obligada a mirarla, ni a visitarla y probablemente, muchos nos hemos enterado de su existencia por la prohibición de la misma. Lamentable.

“La escultura rechazada forma parte de un proyecto iniciado en 2010, que arroja luz sobre las complejas y asimétricas relaciones entre Europa y América Latina. Es una obra que se inscribe en la gran tradición de las relaciones entre arte y poder. Desde hace siglos, el arte caricaturiza los arquetipos del poder y eso es lo que hace Doujak, por lo que en una muestra sobre cómo se repiensa la soberanía en la actualidad no podíamos aceptar eliminarla. Probablemente muchos ni se hubieran dado cuenta de quien es el personaje, porque no es lo importante de la obra”.
“El proyecto aborda la relación entre las colonias y Europa, a través de la industria textil. A partir de una matriz histórica, Doujak estudia y analiza las implicaciones actuales del colonialismo y cómo sus problemáticas se perpetúan en la actualidad. Es una obra que aborda el colonialismo desde el malestar del presente; es un trabajo en proceso, que involucra muchísimas personas y se desarrolla en diversos niveles”.