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sábado, 28 de marzo de 2015

Pobre Rosa. Ella y sus cuervos.

La lideresa magenta, Rosa Díez, debe de estar ahora lamentando con toda su alma las malas decisiones que adoptó en dos momentos críticos de su reciente vida política. El primero debe de ser el día que decidió fichar a Toni Cantó y meterlo en sus listas como si fuera un casting, pensando que así le juraba lealtad eterna. El segundo debe de ser el día que escogió responder 'no' a Albert Rivera y a la fusión con Ciudadanos cuando todavía no se trataba de una opa hostil, como va a acabar siendo ahora.
Lo de Toni Cantó ya no tiene remedio y pesará para siempre en su conciencia el pecado de haber creado semejante monstruo político para arañar unos cuantos titulares. Lo segundo tampoco tiene ya remedio. En UpyD han entrado en esa fase terrible y deprimente donde lo único que cuenta se reduce a saber quién va ser el último que apague la luz al salir.