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lunes, 13 de abril de 2015

Adiós Günter Grass. La principal obligación del ciudadano es mantener la boca abierta

www.elmundo.es/cultura
Grass alcanzó fama mundial con la publicación de su novela "El tambor de hojalata", en 1959. Cuarenta años después, en 1999, recibió los dos más prestigiosos galardones del ámbito literario mundial, el Nobel y el Príncipe de Asturias de las Letras, en reconocimiento a su dilatada trayectoria como escritor.

Su obra estuvo siempre vinculada al debate y a cierta polémica. Desde 'El tambor de hojalata', por el cual tuvo que comparecer ante los tribunales acusado de pornógrafo, hasta 'Pelando la cebolla', en la que desató un escándalo al revelar por primera vez que había sido miembro de las SS a los 17 años, Grass generó polémicas y polarizaciones.
Precisamente la vergüenza de haber pertenecido a las fuerzas nazis en su adolescencia lo torturó hasta sus últimos días. Reconoció su error, algo que, en mi opinión, le honra. ¡Ojalá por aquí algunos siguieran sus pasos!
Su legado en este ámbito incluye un testimonio de intelectualidad comprometida con la política y la vida pública. "La principal obligación del ciudadano es mantener la boca abierta", dijo en una de sus citas más célebres, reivindicando la necesidad de intelectuales públicamente críticos con el poder político.