Google+

miércoles, 15 de julio de 2015

Grecia lo tiene más fácil de salir de su crisis económica, que México de su sistema corrupto y criminal.

¿Qué sigue? La siguiente fase sería que un flamante helicóptero atearrizase en el centro del patio del penal y ante todos los presos sentados y aplaudiendo a un lado y los funcionarios cuadrados y agradeciéndole la visita al otro, El Chapo cruzase el recreo penitenciario y despidiéndose con las manos abiertas y lanzando besos a un lado y a otro despegase del complejo el día que él hubiese señalado como suficiente para cumplir esa "condena" que se tenía bajo sus hombros.
La pregunta obligada que se hacen millones de mexicanos frente a una serie de acontecimientos en donde la mentira, el miedo y el cinismo alcanzan su máxima expresión es la misma: "Y ahora ¿Qué? Después de sto está claro que puede ocurrir cualquier cosa". 
La “fuga” de El Chapo Guzmán, el narcotraficante mexicano más poderoso, ha causado indignación profunda en la sociedad mexicana pues deja ver una realidad que no queremos ver ni aceptar, el país está rebasado por las estructuras de poder criminal. La corrupción está gangrenando las instituciones. Lo más grave es que pasa todo y no pasa nada. (Recogido parcialmente de El País).
El año pasado, tras visitar aquel maravilloso país, llegué a la conclusión de que Grecia lo tenía más fácil de salir de su crisis económica, que México de su sistema corrupto y criminal.