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miércoles, 30 de septiembre de 2015

La misteriosa “nación foral” del lehendakari

Euskadi como “una nación foral”. La cita pertenece al lehendakari, Iñigo Urkulu, y ha causado tanta sorpresa como perplejidad en los grupos políticos del Parlamento vasco. Era el momento en que el presidente vasco estaba hablando del autogobierno, del incumplimiento del Estatuto de Gernika y, a la postre, de la necesidad de ampliar los poderes que actualmente tiene el País Vasco. Y en esas, Urkullu, reivindica la “nación foral”, un concepto nuevo en el vocabulario político vasco.

Pero, ¿qué es la nación foral para Urkullu? Es “una nación constituida sobre la base de unos derechos históricos” que le otorgan unos poderes que “no provienen de la Constitución española”.

En un tono más académico, ha querido aclarar que la nación foral supone “el respeto a la pluralidad desde un sistema institucional cooperativo, participativo, basado en la democracia consorcional, a la vanguardia de las democracias más avanzadas, un modelo que mira a Europa en defensa y desarrollo de nuestra singularidad basada en el principio de subsidiaridad, contemplado en el Tratado de Lisboa, en una gobernanza horizontal y multinivel, en una estructura de estados compuestos y en un proceso de construcción europea complejo”. 

¡Toma ya! A veces, oyendo este tipo de apelaciones a derechos históricos que otorgan poderes que no provienen de la Constitución nos hacen dudar, cuando menos, de la sensated de los consejeros de quien nos gobierna desde Ajuria Enea.

Sin duda, los vascos y vascas somos libres (todo lo libre que se puede ser en esta sociedad) y tenemos derechos iguales, no gracias al fuero, sino gracias a la Constitución y el Estatuto de Autonomía y lo que garantiza la igualdad de los ciudadanos no son los derechos históricos. Lo que garantiza nuestra igualdad son el Estatuto y la Constitución. Todo lo demás : humo. Y del tóxico.