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domingo, 13 de septiembre de 2015

“Las iglesias, las parroquias con las puertas cerradas no se deben llamar iglesias, sino museos”

Lo podría haber dicho yo. Pero no. Lo ha dicho el Papa. La pena es que esta frase y muchas de las que ha dicho durante su gobierno en el Vaticano se quedan como decía la canción, "blowing in the wing", es decir, en el aire, encantan a sus seguidores progres, pero no van mucho más lejos, no dan el paso necesario para poder permitirnos creer que eso que dice va en serio y no se queda en humo más o menos progre.

¿Por qué no acepta Francisco que todas esas miles de construcciones levantadas con el esfuerzo de toda la gente de un pueblo o ciudad cuando se era católico o te quemaban en la hoguera, todas esas miles de construcciones que posteriormente la organización que preside las ha hecho suyas legalmente ante la pasividad de los gobiernos de los estados, que hoy en día están cerradas y no se usan para el culto por falta de "ovejas", .... puedan volver a ser usadas por toda la ciudadanía? 

¿Por qué no se ceden ya a la sociedad para un uso laico de los mismos?