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jueves, 3 de septiembre de 2015

Lo que no se quiere contar sobre Siria y los países de la "primavera árabe".

La foto del pequeño Aylan
fallecido en una playa de Europa.
Imagen y texto recogidos de 
De  | Gaceta trotamundos 
Que la foto del pequeño se haya viralizado y haya provocado que las sociedades europeas sean conscientes del drama humano que se vive en Siria no debe ocultar la realidad. Que desde hace 4 años y medios hay miles de niños muriendo en el país y en su huida desesperada por escapar de la guerra que asola el país.
Aylan es uno de los últimos, pero antes que él más de 11.000 niños habían fallecido durante el conflicto, según cifras de junio del Observatorio Sirio para los Derechos Humanos. Más de 11.000 vidas, historias y sueños sesgados que no se conocieron simplemente por el hecho de que no murieron en una playa europea. Pero nadie puede olvidar que lo que ahora se ve en los medios lleva ocurriendo casi 5 años.
Han sido necesarios más de 300.000 muertos, 7 millones de desplazados internos y más de 4 millones de refugiados en países como Turquía, Jordania o Líbano para que Europa ponga sus ojos en Siria. Cuando estas personas han empezado a abandonar los países de acogida y se han jugado la vida en peligrosas travesías por mar con destino a Grecia o Italia es cuando ha empezado la preocupación, pero lejos de cumplir los acuerdos internacionales que ellos mismos firmaron, la reacción de países como Hungría, España o Macedonia ha sido la de fortalecer sus fronteras para que no pudiese entrar nadie construyendo vallas alambradas, aumentando los controles policiales e instigando la violencia y el miedo.
Ayer fue Irak, hoy es Siria y mañana será cualquier otro lugar en el mundo. ¿Hasta cuándo va a continuar la pasividad de la comunidad internacional que prefiere mirar a otro lado mientras que los países se desangran sin cesar?