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lunes, 5 de octubre de 2015

Yo, por principio, no respeto las ideas de otros.

Porque sencillamente no son susceptibles de ser respetadas.
Susceptibles de respeto somos las personas y los derechos.


Considero que Fernando Savater lo expresa mejor que yo:
"Seguimos con la monserga de que hay que respetar todas las opiniones, cuando lo respetable son las personas: las opiniones, por el contrario, solo se respetan tomándolas en serio y por tanto criticándolas cuando lo merecen".