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jueves, 12 de noviembre de 2015

Chufla, chufla, que como no te apartes tú …

Artur Mas ha fracasado en su intento de ser investido presidente. No se trata de que no haya conseguido reunir en la primera votación los apoyos necesarios, que son la mayoría absoluta de la cámara. Lo que pasó ayer fue que la mayoría absoluta del Parlamento de Cataluña le expresó su rechazo como candidato a presidir la Generalidad. Tal como dice el editorial de El País el candidato Mas fue impugnado por 73 parlamentarios contra 62 que lo apoyaron. Es un rechazo mayor que el respaldo obtenido por la declaración de ruptura el lunes por la mañana. Por dignidad, por decoro, el candidato Mas debería renunciar e irse a su casa.
Texto y foto del blog de
santiagonzalez.wordpress.com/2015/11/11/choque-de-trenes
Mientras, la maquinaria del Estado se ha puesto en marcha, Ayer dictamen del Consejo de Estado, hoy Consejo de Ministros extraordinario y reunión del Tribunal Constitucional que declarará ilegal el disparate. Lenta, cachazuda, pero inexorable. Es hora de empezar a revisar las metáforas descabelladas. El choque de trenes se está quedando en un viejo chiste. Mas es el baturro que oye el pitido del tren mientras camina por la vía y dice: “chufla, chufla, que como no te apartes tú…”
Mas quiere constituir a Junts pel Sí y la CUP en asamblea para que todos elijan al candidato, aunque la CUP no está jugando a eso. Puede parecer estrambótico que una fuerza que sacó el 8,2% de los votos pretenda elegir el candidato. A eso se le llama ‘derecho de veto’. Por otra parte, Mas y los suyos han gobernado 28 años con sólo el 3%.