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domingo, 3 de enero de 2016

La CUP ha dicho que no. Lógico. Ahora bien ...

-> Si después de llevar meses, muchos meses, diciendo que no iban a votar a Mas, lo raro hubiese sido que incumplieran su palabra. Han sido, simplemente, consecuentes.

-> Si una opción ideológica como el CUP hubiese optado por una opción "posibilista" se hubiesen convertido en ERC, y eso hace años esta inventado y su espacio político ocupado.

-> Que la CUP rechace a Mas no implica que Cataluña se vea obligada a elecciones en marzo. Que no se venda la moto de que ellos son los cabezones. No. Los que se están mostrando "asombrosamente cabezones" y sospechosamente incapaces de maniobrar son los que apoyan una lista en la que dicen que su líder es innegociable. ¿Por qué?

-> Si quieren apoyos externos, los de Convergencia y ERC, eso suena simplemente ridículo y parece que su justificación solo pueda encontrarse en una intención clara de evitar que la Justicia pueda "añadir" a Mas a la lista de "sospechosos" de ser incluidos en una lista, la del "entramado puyolista", que desde la fiscalía empieza a considerarse ya como mafiosa.

-> Que ERC calle y no mueva pieza solo indica su compromiso provisional con Mas. Un abrazo de oso que a medio plazo espera que le reporte jugosos beneficios en votos.

-> Es dificilmente entendible la cabezonería de Convergencia y la incapacidad de mover ficha, algo que solo es entendible si manos ocultas te convencen de que tras el camino recorrido, si cae el jefe, no caerá el solo, porque la culpabilidad salpica a casi todos.