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viernes, 6 de mayo de 2016

"Powder her face" en el Arriaga

Powder her face’
 exige una gran versatilidad
a los cantantes.
Fotos: José Mari Martínez
www.deia.com/2016/05/05/
ocio-y-cultura/cultura/
el-anzuelo-de-la-carne
Una ópera que tiene dos niveles: por un lado, la temática un poco escandalosa de la vida de la duquesa de Argyll; pero por otro, tiene una exploración de los sentimientos más profundos de esta persona.
 El texto es como lo que uno podría encontrarse en la revista ¡Hola!, pero la música es lo que pasa por detrás, es lo más profundo. Y en esta puesta en escena también se ha utilizado esta contradicción entre música y texto. Por un lado, se quiere mostrar la sociedad que tan obsesionada está con la vida sexual de los famosos, y por otro, se muestra desde el punto de vista del famoso, describiendo cómo ha caído en desgracia.
Se trata de una tragedia que casa perfectamente con lo que está ocurriendo, sobre todo, en las sociedades capitalistas. Es una tragedia como la de Michael Jackson o la de Britney Spring, es decir, como todos estos personajes que la sociedad sube a un pedestal pero que luego disfruta cuando se derrumban.
Una ópera de cámara con un escenario pequeño, un atrezzo sorprendente y sencillo y una orquesta pequeña. La música de Thomas Adès es un tanto irregular y corta de inspiración. Tiene momentos conseguidos, especialmente la última escena, contando con una orquesta reducida de 15 músicos, en la que el metal y la percusión se llevan la parte del león. Por supuesto nadie puede aspirar a salir del teatro tarareando algún motivo musical.