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jueves, 29 de septiembre de 2016

El alcalde de Zalamea, en el Arriaga

“En un día, poco más, la tropa se aloja en un pueblo (¿o lo invade?), dos hombres duros se hacen amigos, una joven es raptada y violada, un hombre es ajusticiado y una villa se alza contra un ejército.
El alcalde de Zalamea habla… de justicia. De un hombre contradictorio y lúcido que procura ser justo en un mundo que no lo es. De una mujer víctima de un hombre, un ejército, un país y unas leyes *. De la violación de una persona, un pueblo y un orden civil, y del precio que cuesta hacerse responsable de no cerrar los ojos”. Son palabras de Álvaro Tato, el autor de esta versión de la inmortal obra de Calderón de la Barca.
La Compañía Nacional de Teatro Clásico, dirigida por Helena Pimenta nos ofrece un extraordinario montaje con Carmelo Gómez, interpretando soberbiamente a Pedro Crespo, Joaquín Notario, dándole la réplica en don Lope de Figueroa y Nuria Gallardo en Isabel, la víctima de la violación.

* Curiosamente la situación de estas victimas, mujeres violadas, la de sus padres rogando al violador que se case con su hija para "salvar" el honor familiar, sigue estando vigente hoy en día, casi cuatrocientos años después, en muchos países del planeta .