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jueves, 20 de octubre de 2016

5 años sin asesinatos políticos, pero ni ha muerto el perro ni se ha acabado la rabia.

No sé si a lo largo de los siglos de historia de la España que conocemos ha existido un periodo tan largo de ausencia de asesinatos políticos. Pero también hay que reconocer que siendo cierto que el final de ETA, como la conocíamos, parace evidente, ni ha muerto el perro ni se ha acabado la rabia.

No ha muerto el perro porque ETA no se ha disuelto, ni ha escenificado ningún signo de entrega de armas serio ( ha habido que quitárselas) ni ninguna muestra de arrepentimiento ni de perdón. Hay siguen como cadáveres vivientes, al estilo noche 31 de este mes. Noche de Halloween.

Ni se ha acabado la rabia, como se demuestra periódicamente por parte de algunos exaltados incontrolados que siguen cometiendo sus fechorías como antaño. Fechorías que los de Bildu siguen negándose a condenar por miedo a mayores disensiones internas.

En fin, que contentos por su incapacidad sí, pero no bajemos la guardia porque a una hidra aunque le corten la cabeza le termina saliendo otras mientras siga viva.