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viernes, 14 de octubre de 2016

Las mujeres y Mr. Trump.

Sabíamos de las zafiedades y fanfarronadas de Trump. Nos consta que la mayoría de los prebostes republicanos renunciaron a su condición de líderes, se sumaron a la corriente de opinión popular y no se atrevieron a despachar al candidato televisivo cuando estaban a tiempo. 

Lo que ha puesto de manifiesto el escándalo aireado por los medios cool es que estamos intelectualmente desarmados frente a la antipolítica y el populismo

Que la última batería de munición de que disponemos para frenar al machote Trump sea estirar el chicle de la corrección política y publicar una conversación privada que tuvo en 2005 provoca escalofríos. 

La combinación dinero-poder-dominación deja indefensas a infinidad de personas -en este y muchos casos mujeres- ante según qué comportamientos. De nuevo hemos convertido en objeto a esas mujeres. Ahora para sostener la noble causa de acabar con Trump. (www.elmundo.es/opinion)