Google+

martes, 20 de diciembre de 2016

Muerte y muerte


elmundo.es/blogs//2016/12/20/muerte-y-muerte

Me topo con las imágenes del embajador ruso. Su caída tras el disparo. El discurso histérico del asesino reservoir dogs. El cadáver caído a sus pies, con los brazos completamente extendidos. Así moríamos de pequeños. La estancia limpia, blanca, los cuadros colgados. Un desolado espacio de duelo, solo con el muerto y su asesino. Una irrupción. Allí nadie esperaba a la muerte. Las imágenes son necesarias. 

Pero a los pocos segundos ya me estoy preguntando quién está filmando eso, desde dónde, en qué circunstancias, etcétera. La limitación de la cámara que, a diferencia de las palabras, no puede filmarse a sí misma. Su impotencia autorrefrencial.