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sábado, 17 de diciembre de 2016

ETA ¿Reconversión? No creo que sería una ONG al uso.

Parece razonable pensar que la organización terrorista ETA tiene interés en mostrar públicamente su deseo de desarme oficial.

No resulta menos razonable responderle con la también repetitiva frase de "decir públicamente dónde están los escondites, a la vez que anunciáis vuestra disolución, y ya se encargará la administración de "darle salida" al tema".

La constatación de que tienen más agujeros e infiltrados que un queso gruyer no parece reconducirles a la autodisolución. Obstinados que son.

La obcecación de la banda más parece encaminada a perpetuarse anunciando que, una vez desarmada, la entidad se reconvierte. Y eso, a los que creemos que no sería una ONG al uso, no nos reconforta especialmente.

Habrá que seguir indicándoles que éste no es el camino que la sociedad les pide y seguir sometiendo a prueba su obstinación mental. 

viernes, 16 de diciembre de 2016

Then, now, but ever she. Bilbao entonces, Bilbao ahora, pero siempre Bilbao


Como su nombre quiere contar "Then", entonces, "now", ahora, "but ever she" es un vídeo que combina fotografías antiguas de Bilbao con imágenes tomadas desde el mismo punto de vista en la actualidad. Bilbao entonces, Bilbao ahora, pero siempre Bilbao, una mirada atrás en el tiempo que nos permite comprobar cómo ha evolucionado hasta hoy la ciudad.

jueves, 15 de diciembre de 2016

Parece mentira que esta foto sea noticia


Con traje de chaqueta azul oscuro con pantalón y con su pelo rubio, elegantemente jaspeado por algunas canas y peinado discretamente hacia atrás, ese es más o menos el uniforme de diario de la ministra alemana de DefensaUrsula von der Leyen, y así se ha presentado esta semana en el palacio del Príncipe Heredero de Arabia SaudíMohammed Bin Salman al-Saud, durante una visita oficial.
abc.es/estilo/ursula-leyen-arabia-saudi-no-llevo-velo
(Y no le dijeron nada. A ver si cunde el ejemplo)

"Nasía pa mandar"

eldiario.es/zonacritica
El perfil político de Susana Díaz recuerda mucho al de Rodríguez Ibarra o al de Bono o incluso al del popular José Antonio Monago. Sus discursos, estrategias y maneras funcionan bien en sus territorios pero chirrían en el resto de España. Pensar que, por mucha capa de marketing que le apliquen, Díaz va a seducir con su gracejo al electorado progresista catalán, madrileño, valenciano o vasco es poco menos que ciencia ficción.

Los resultados electorales demuestran que el socialismo andaluz tiene su principal apoyo en el voto rural mientras va perdiendo respaldo, elección tras elección, en las grandes ciudades. Es, por tanto, difícil de defender que su lideresa sea la persona idónea para arrebatar a Podemos la hegemonía del electorado progresista urbano. ¿De verdad alguien en el nuevo PSOE cree que Susana Díaz es la mejor opción para arañar votos en Barcelona, Santiago de Compostela, Zaragoza, Valencia ... o Bilbao?

miércoles, 14 de diciembre de 2016

Condena cívica y política, sí, Pero no se debe apagar el fuego echándole gasolina.

Romper fotografías del Rey o quemarlas no debe convertirse en una victoria de la CUP en su presión a las autoridades catalanas y en la pugna que mantiene contra los que considera prácticamente sus archienemigos, el conjunto de los españoles. 

elpais.com/elpais/opinion
Las gamberradas son lo que son: actos inciviles, por más solemnidad de la que pretendan rodearse sus autores, que suponen estar en condiciones de hacer tambalearse a España a base de provocaciones.

No se debe apagar el fuego echándole gasolina. Hay que dejarse de mandar a la fiscalía y a la Audiencia Nacional a todo provocador deseoso de proyectarse a la fama tras vivir unos minutos de gloria patrióticos. 

Carece de sentido perseguir judicialmente las groserías y los actos inciviles como si fueran ataques insufribles al sistema constitucional. Sus autores no están en condiciones de ponerlo en riesgo; la prueba reside en que diversas oleadas de alborotadores no lo han logrado en 38 años.

El verdadero riesgo es que termine arrastrando a la justicia a la espiral de acción y reacción que pretenden desencadenar los provocadores.

Por otra parte, el sector representado por Puigdemont, gente en general bien educada, tendría que reflexionar sobre si tiene algún sentido dedicar parte de sus energías a buscar justificaciones a los diversos actos inciviles que se les vayan ocurriendo a los radicales, no vaya a ser que tales socios se enfaden tanto que hagan tambalearse al propio Gobierno catalán.

La comprensión lectora y electora de Forges


martes, 13 de diciembre de 2016

PISA y Euskadi

PISA y Euskadi
Han pasado varios días desde la publicación oficial del Informe PISA 2015 y el ruido mediático continúa en plena efervescencia. Es curioso que en una época como la actual, donde nada aguanta más allá de unas horas en el paraíso informativo, los diarios en Euskadi lleven días abriendo su portada con la misma noticia. Entre las razones que justifiquen tanta demanda informativa, posiblemente estas dos sean de tener en cuenta:

La primera está relacionada con todo el despliegue mediático que mueve la OCDE, a través de informes, recomendaciones o avisos. A comienzos de siglo la prueba se diseñó para diagnosticar debilidades y fortalezas de la educación; hoy es una liga de países –la Champions League de la educación-.

¿Qué tiene de malo este nivel competitivo? ¿No es acaso la vida una pura sucesión de pequeñas competiciones (en la familia, escuela, trabajo, amistades) a las que nos acostumbramos paulatinamente? ¿Por qué no competir, entonces, en conocimientos, competencias y destrezas curriculares? ¿Acaso, la escuela debería quedar exenta de esta realidad? ¿No es bueno conocer el nivel medio de nuestros/as estudiantes, saber si pueden medirse con otros/as en cualquier parte del mundo?
Pues sí y no, que diría el gallego. Conviene que la prueba de medición responda a la mayoría de habilidades que el alumnado evaluado debe tener a los quince años (edad en la que se realiza actualmente PISA) y no tan solo a conocer sus competencias lectora, matemática y científica y empresarial ¿Y el resto? ¿Qué sabemos sobre su actitud crítica, su sentido democrático de la vida o sus valores humanos? ¿Por qué no se evalúan? ¿Quién decide no hacerlo? ¿Acaso no interesa conocer si estamos cultivando o privando su sensibilidad artística? ¿Y el nivel de solidaridad y/o generosidad que demuestra tras varios años en proceso de socialización? ¿Importará si está emocionalmente formado/a?
La segunda razón que explicaría el intenso despliegue informativo vasco sobre PISA 2015  tiene que ver, en mi opinión, con los resultados obtenidos por Euskadi, una comunidad que estaba acostumbrada a colocarse en los lugares “champions” en Europa y, por supuesto, por encima del resto de territorios de España y que, sin embargo, se ha visto superada por varias de estas y relegada a puestos por debajo de la media española.
Necesitamos un amplio consenso en el tratamiento de los modelos lingüísticos en esta CCAA, sin trampas ni prejuicios ideológicos. Ésta y otras muchas cuestiones que irán apareciendo con el tiempo deben servir de estímulo suficiente para sentirnos orgullosas/os de pertenencia a esta comunidad educativa. No  el que lo demanden la OCDE ni un mal entendido patriotismo cultural.


PP, el top manta y el fariseísmo que se rasga las vestiduras.

Que un periódico haga noticia de la compra ilegal que hace un político "afamado" en la calle de un CD suena "cutrillo".
Que un político del PP lo compre en el top manta es un chiste algo esperpéntico.
Es cierto que el representante gaviotil es un paladín en contra de este tipo de mercadeo, pero no sé si vamos a terminar viendo fotos de políticos yendo "de putas", y/o "pecados sociales similares" para que de esta manera se  distraiga la atención de otros "pecados" mucho más serios y posiblemente compartidos entre pecadores y observadores.

lunes, 12 de diciembre de 2016

Cabaret, en el Arriaga


Muy pocos en la sala, estoy seguro, renunciaron ayer a trazar paralelismos entre lo que estaban viendo y lo que ya habían visto. Era una circunstancia inevitable, pero precisamente por eso tiene más mérito aún el esfuerzo de Jaime Azpilicueta por levantar un musical dueño de sí mismo, y no de las sombras comparativas que se arrojen sobre él; un montaje intenso en el que se lee con pleno acierto la carne dramática que hay bajo la fastuosidad sensual del mundo del Kit Kat Klub. Porque “Cabaret” tiene esqueleto de tragedia. Y narra los últimos días de la felicidad.

La Gran Depresión ya había zanjado repentinamente el frenesí, feliz o histérico, de los años veinte. El nazismo que impregnaba todos los ambientes vendría con más iniquidad a acabar hasta con lo que suele sobrevivir a las tragedias: el ímpetu humano por vivir. 

Por eso hay tanto de reducto en el cabaret en el que comienza el amor de Bradshaw y Sally Bowles: la transgresión, la libertad y los muslos, el escondite para quienes vieron venir la marea parda, para los que no la vieron hasta que ya era demasiado tarde e incluso para los que la trajeron, brazo en alto, la violencia a punto.

Una composición notable y peculiar, pero sobre todo coherente con el propósito dramático de este “Cabaret” que no se propone como ejercicio de escapismo, que no oculta su texto en beneficio del show y que no engaña sobre el tiempo que cuenta. 

Es más, quizás sea por mi hipersensibilidad con los movimientos populistas y sus peligrosas degeneraciones antidemocráticas, pero me pareció que, si bien representaba una realidad de hace casi un siglo, el drama que narra sigue amenazando nuestra Europa actual.

domingo, 11 de diciembre de 2016

¡Ay, qué memoria la nuestra!

Para los menos flexibles mentalmente, recordarles que el artículo que presento a continuación esta escrito por Javier Arteta en "Viento del Norte" en modo ironía.
Otegi no ha hecho otra cosa que dejar las cosas en su sitio. Aquí hemos matado todos, y no sólo ETA, ha venido a decir. Todos somos víctimas y verdugos. Todos debemos hacernos autocrítica y todos debemos pedirnos perdón a todos por los muertos de cada bando. Y aquí paz y después gloria. Es una manera de abordar la memoria sobre la violencia que este país ha venido padeciendo hasta hace cinco años. No es exactamente la mía, aunque no excluyo que, por razones de edad, tenga los recuerdos un tanto distorsionados.
Hay que reconocerlo: cuantos más años cumple uno, más desmemoria padece. Y a veces cree recordar cosas que no han sucedido. Por hablar de una muy reciente, yo me había llegado a convencer de que dos guardias civiles en compañía de sus parejas habían sido agredidos brutalmente, y en masa, por el simple hecho de pertenecer a un Cuerpo que supuestamente resulta incompatible con la idiosincrasia de Alsasua. Hasta que llegué a saber -¡y lo ha dicho hasta la gente de Podemos!- que lo que yo consideraba “agresión” era simplemente una “trifulca”; es decir, un “enfrentamiento confuso entre varias personas que riñen, discuten o pelean”, según recogen los diccionarios para definir el término.
Y si uno interpreta mal lo ocurrido como quien dice hace un par de días, no sería de extrañar que desbarrase igualmente con episodios más lejanos. Me cuesta, por ejemplo, recordar si, en tiempos tan agitados como los que Euskadi ha vivido, y con violencias tan cruzadas, he podido cometer algún asesinato, más que nada para cumplir con mi parte de responsabilidad colectiva. Creo que no, pero seguro que no habrá sido por falta de ganas, sino en razón de mi carácter, que es más bien apocado.
Igual confusión me embarga cuando se asegura desde la oficialidad más oficial de este país que fue la sociedad vasca la que hizo posible que ETA parara, cuando siempre había creído que los cuerpos policiales (y muy especialmente los del Estado) algo habían tenido que ver con este cese de la “actividad armada” del Movimiento de Liberación Nacional Vasco, de acuerdo con los eufemismos de rigor. Y si así fuera, ¿habría que agradecer al menos los servicios prestados a la causa de la paz por quienes son considerados los malos de esta película de horror que hemos padecido tan prolongadamente? ¡Pero si aquí no se salva ni la Ertzaintza! ¡A ver si va a resultar ahora que nos vamos a ver obligados a agradecer, no sólo a la Ertzaintza, sino hasta  a la Guardia Civil y al Cuerpo Nacional de Policía por habernos librado del terrorismo! ¿Qué mierda de memoria vamos a legar a nuestros hijos (e hijas)?

El PP apuesta por el diálogo en Cataluña