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sábado, 28 de enero de 2017

El problema no es que el presidente de los Estados Unidos no emocione a nadie en su proclamación ...

o que después se desmoralice por lo que dice la prensa y ordene a su portavoz que mienta

Que inicie una guerra contra la prensa es grave, porque la prensa se supone que debe ser uno de los contrapoderes que equilibren la balanza en una democracia, pero lo verdaderamente grave no es todo eso. 

Que no sea capaz de entender que un arancel del 20% sobre las importaciones mexicanas es algo que, económicamente, no tiene sentido y es un dinero que paga de su bolsillo el consumidor norteamericano es grave, sí… pero ni siquiera eso es lo más importante.