Google+

domingo, 5 de febrero de 2017

Cuando no se puede ganar, hay que intentar por lo menos empatar.

Imagen y parte del texto :
aberriberri.com
Como suelen decir en los ambiente futboleros "si no se puede ganar, hay que intentar por lo menos empatar". Y de ahí no queda mucho para pretender una situación de "empate infinito" (como decía Elkarri en sus primeros tiempos), al menos en el terreno de la memoria y el relato. 

El fin de ciclo se ha mostrado más complejo de lo que parecía. En estos momentos, hace aflorar los problemas de fondo: la situación de los militantes de ETA encarcelados, la indiferencia y la hostilidad popular frente al desarme de ETA, la percepción generalizada de que la paz llegó y que lo que queda por resolver es sólo problema de un sector de la sociedad vasca. 

Por ello es comprensible que los que querían vencer y han sido vencidos, ahora, solo ahora, y no cuando mataban los terroristas, quieran una situación sin vencedores ni vencidos.