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miércoles, 15 de febrero de 2017

Le Pen no ofrece dudas. Francia y orden. El abismo.

En la víspera de las elecciones a la Presidencia de EEUU, un grupo de republicanos cenaba en Georgetown. "Es imposible que gane Trump". Pero lo fue. Vaya que sí lo fue. Como lo fue el Brexit y muchos otros referendos que han paralizado Europa.
En Francia asistimos a un fenómeno similar. La mayoría da a Le Pen como vencedora en la primera vuelta, pero cree que sucumbirá en la segunda.
Después de ver el spot de su campaña electoral [búsquenlo en YouTube] me parece que las previsiones pueden irse de nuevo al traste. 
El mensaje no puede ser más evidente. Aparecen las playas de Francia, París, Juana de Arco, fotos familiares, mientras la voz quebrada de la candidata desglosa su ideario "como mujer, madre, abogada pero, ante todo, como francesa". 
"Sí, quiero poner Francia en orden [quizás por eso la vota el 50% de los policías] y que los franceses puedan sentirse libres en un país independiente. Lo quiero hacer en vuestro nombre, en nombre del pueblo".
En mi opinión, no hay argumentos serios para no ser pesimista.