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lunes, 27 de marzo de 2017

Consultas con urnas semivacias, entregas de armas y sociedades "civiles".

Que en Euskadi nos morimos por votar a favor de nuestra independencia quedó evidenciado el pasado Día del Padre, con la clamorosa participación ciudadana en las consultas impulsadas por Gure Esku Dago en 34 localidades de Guipúzcoa y el municipio vizcaíno de Larrabetzu. Nada menos que un 24% del censo electoral (incluidos en él adolescentes de 16 años) fueron a las urnas que se montaron para decidir si queremos o no que Euskadi se independice de España.
Lógicamente, más del 81% de los que votaron dijeron que sí; un hecho que, por su enorme trascendencia, abrió el informativo nocturno de la ETB. La información venía ligada a la que ya nos había llegado de "Iparralde" respecto a la intención de ETA de entregar las armas. 
Y ambas estaban unidas por el papel que se autoasigna  una extraña “sociedad civil” que nadie recuerda haber elegido para tomar decisiones estratégicas sobre nuestro futuro.
A veces me cuesta creer que se crean ellos mismos todas las historias que nos cuentan. Tanto las historias o historietas que vienen de los variopintos recobecos del nacionalismo radical, y a veces violento, como las de la televisión que pagamos todos pero parece enfocada solamente a una parte de la misma por su clara y excesivamente manifiesta parcialidad.