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miércoles, 12 de abril de 2017

EE UU debe pensar a largo plazo y con coherencia; de lo contrario, Putin, mucho más experimentado, ganará siempre la partida e impondrá sus intereses.

elpais.com/elpais/2017/04/12/opinion
En su carrera hacia la Casa Blanca, Trump llegó a alabar a Putin como “un líder fuerte” que hacía “un gran trabajo”. Incluso expresó su deseo de convertir al presidente ruso en su “mejor amigo”. Cabe albergar dudas de si la obsequiosa actitud de Trump hacia Putin ha tenido que ver más con su indisimulado odio hacia Obama y Hillary Clinton o con sus oscuros lazos personales y de su campaña con Moscú, una materia todavía bajo investigación del FBI y del Congreso. Pero de lo que no cabe ninguna duda es de que tras 17 años al frente de su país, y con pleno control de todos los recursos de poder de Rusia incluidos los militares y mediáticos, Putin es un líder experimentado al que un novato amante de la improvisación como Trump va a tener difícil ganarle la partida.