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lunes, 26 de junio de 2017

Más vale tarde que nunca pero la carretera inacabada es un claro ejemplo de ineficacia y descoordinación.

El Ayuntamiento de Sopela, ahora liderado por el PNV, y que gobierna junto al PSE, ha decidido por fin finalizar el tramo de apenas 50 metros de la carretera de Olabide que unirá el municipio con el hospital de Urduliz y que también dará servicio al futuro polígono que se levantará en la zona. 

De El Correo

La obra se estancó hace tres años, justo en el límite entre las localidades, y sigue parada a falta de un mes para que se cumpla el primer aniversario de las Consultas Externas. Hoy día es el símbolo de la ineficacia de tres entidades administrativas, los dos ayuntamientos y la diputación, que a pesar de estar dirigidos por el mismo partido, se han mostrado claramente ineficaces en este tema.

La discordia comenzó durante la anterior legislatura. EH Bildu, que rechazaba que el tráfico hacia el hospital se canalizase por el municipio, gobernaba el Ayuntamiento de Sopela pero tras dos años de gobierno jeltzale, en los que "los señores del No a todo" estaban en la oposición, seguimos igual y ya la excusa de que no "les dejaban terminar la variante" no valía.

Aunque aún no hay fecha, Sopela ha decidido desatascar el acceso tras los resultados de una encuesta realizada entre 600 personas en la que los vecinos puntuaron con un 8 sobre 10 la necesidad de culminar la carretera.

Más vale tarde que nunca pero es un claro ejemplo de ineficacia y descoordinación.