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jueves, 14 de septiembre de 2017

Todo pinta que vamos a vivir días claramente desagradables para la democracia.

La secesión, cuando un Estado se desgaja de otro, ha venido justificada desde la teoría política por tres grandes argumentos.

elpais.com
-El primero es la teoría adscriptiva, que defiende que el sujeto legitimado para secesionarse es la nación. Una idea muy popular en el nacimiento de Estados-nación durante el XIX. Insisto. En el s. XIX.

-La segunda teoría se conoce como la de causa justa. Según esta idea la secesión solo es legítima de manera excepcional; cuando se violan derechos humanos de un grupo o hay la vulneración de un acuerdo entre partes (normalmente de autogobierno).

-Por último, la tercera teoría se centra en el procedimiento, y establece que una secesión es legítima si se produce mediante cauces mayoritarios, con algún tipo de referéndum pactado. Los casos de Escocia y Quebec serían tipos ideales.

Ninguno de los anteriores puede ser usado ahora como justificación. La senda unilateral catalana requiere amplísimos apoyos dentro y fuera del país de los que el independentismo, a día de hoy, carece. Por lo tanto, lo fía todo a provocar una reacción desmedida del Estado que refuerce el argumento de la opresión. 

Mañana comenzaran su campaña electoral, la quimera teatral seguirá su performance y quedan a la espera de las reacciones de los representantes de la ley. Todo pinta que vamos a vivir días claramente desagradables para la democracia.