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martes, 10 de octubre de 2017

Lo más insensato que se puede hacer es enfrentar el nacionalismo español al nacionalismo sublevado en Cataluña.

Ha sido mucho tiempo, demasiado, el que ha estado la progresía buenista catalana haciendo seguidismo y buscando "buen rollismo" con el nacionalismo que hoy nadie duda de calificar de radical y "subido al monte". 

Han sido varias décadas de dejarles hacer, e incluso robar (el 3€ se sabía desde hace muchos años).

Hoy tenemos un territorio "sin ley ni Estado". Y hay que decir bien claro que no se trata solo de independencia. No, es otra cosa. 

Imágen de Antón y texto de Unzalu en El Correo el sábado
Y lo más insensato que se puede hacer es enfrentar el nacionalismo español al nacionalismo sublevado en Cataluña. Lo contrario al soberanismo sublevado no es la unidad de España sino la democracia y el Estado de derecho. 

Tanto la derecha, que ya está cargando las tintas con la «unidad», como la izquierda que tiene miedo a contagiarse de derechismo, deberían de saber que si se desmorona el Estado democrático, perdemos la libertad y que tenemos que luchar juntos para defenderlo.

La crisis constitucional es ya de tal calibre que sólo un nuevo pacto constitucional, aunque tenga forma de reforma, lo puede resolver. Y, mientras, mirando hacia Cataluña debemos pensar lo impensable. Va a ser largo y doloroso para todos.