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sábado, 14 de enero de 2017

Carta al programa "la Sexta Noche"

Querida Sexta Noche,


Permítame que le hable con toda franqueza. Estoy seguro de que ustedes intentan enriquecer la cultura democrática del país. Pero me temo que en la manera como han escogido hacerlo, están logrando lo contrario. El producto final –que debería ser un debate político- es, en realidad, un espectáculo poco edificante.  Puede que refleje el debate político real del país existente hoy en España, pero en lugar de debate, es un intercambio de gritos e insultos, generados en su mayoría por los tertulianos de la derecha que aparecen a lo largo de todo el programa, que alcanza su máxima expresión en las intervenciones de los periodistas Eduardo Inda y Francisco Marhuenda.

ustedes saben que el Sr. Inda ha mentido y calumniado repetidamente, haciendo acusaciones graves, que han resultado falsas. Las acusaciones contra el ex alcalde de Barcelona, el Sr. Trías, y contra Podemos, por financiación ilícita, son dos, entre muchos ejemplos de ello. Esto que estoy diciendo está probado. Y ustedes lo saben. ¿No creen que un periodista del que está documentada una mala práctica profesional (y que en los países en los que he vivido estaría sancionado) es impropio que continúe en su programa, y todavía peor, que se le dé tal protagonismo? Verá usted, pues, que mi opinión de su programa no es tan positiva como me gustaría.

Su presencia en los debates no solo no contribuye al necesario debate, sino que lo embrutece. Estoy seguro de que pueden encontrar periodistas de idéntica sensibilidad política, pero con mayor educación y cultura democrática.



¡Qué poco han cambiado las cosas! A solicitudes semejantes, respuestas parecidas. Las mismas razones para no ir a la manifestación de hoy.

erikenea.blogspot.com.es/2016/01/
razones-por-las-que-no-ir-la.mani de hoy
Rechazar una vez más el camino clave para la reconstrucción de la convivencia, y optar por una visión sesgada de los derechos (los de los presos sí, pero los de sus víctimas no), a la vez que se mantiene el tratamiento acrítico como “mártires/héroes”, es una postura bastante alejada de una cultura que impulse el respeto de todos los derechos humanos para todas las personas.

Es igualmente imprescindible, tanto el cambio de la política penitenciaria, como la autocrítica y el deber de reparación por parte de quienes ejercieron la violencia y de quienes les apoyaron en ese lamentable camino.

La “vía Nanclares” es, al día de hoy, la única alternativa coherente que defiende los derechos humanos para todas las personas, al tiempo que hace posible una convivencia estable sobre valores humanistas.

Por las razones anteriormente expuestas, una vez más he tomado la decisión de no apoyar la convocatoria de movilización de hoy.


viernes, 13 de enero de 2017

Las denominaciones de calles no deben de ser necesariamente nombres propios.

Esta semana algunos se han rasgado las vestiduras porque los otros han replanteado el nombre de una famosa calle bilbaína. 

No deja de sorprenderme lo fácil que resulta a unos y a otros "saltar" ante las provocaciones baratas y facilonas de los "contrarios políticos" y lo difícil que les resulta explicar por qué lo que critican como antidemocrático en algún momento lo han vivido como razonable desde el otro lado de la barricada.


Hoy un diario bilbaíno publicaba un artículo sobre el tema y dejaba en el aire una cuestión bastante razonable. ¿Por qué Bilbao mantiene el nombre de un militar que sitió la ciudad y quitó el del sitiado para sustituirlo por el de un nacionalista con méritos para ser recordado según los seguidores del partido en ese momento en el poder?

Cada vez es más difícil aceptar o asumir de una manera mayoritaria un nombre propio como calle, plaza o avenida de tu localidad. No hace falta llegar a soluciones numéricas como en La Habana o Nueva York, aunque confieso que para turistas es una manera sencilla y fácil de situarse. Con buena voluntad, sin ganas de avasallar, con interés de consensuar la solución es muy sencilla.

jueves, 12 de enero de 2017

Derecho ruso a pegar dentro de la familia. ¿Hasta dónde vamos a llegar?

Rusia es un país con un grave problema de violencia doméstica: el 40% de los crímenes violentos se producen dentro de la familia. Y su Parlamento ha aprobado con una mayoría aplastante: 368 votos a favor, un voto en contra y una abstención, un texto que, aunque la cámara deberá votar de nuevo, si el texto se aprueba de nuevo, la ley recogerá el derecho a pegar dentro de la familia: a la mujer, al marido y también a los hijos. De esta manera, los maridos que peguen a sus mujeres sólo irán a prisión si lo hacen "más de una vez al año".

La Iglesia ortodoxa rusa, cada día con más influencia, apoya esta iniciativa y cree que es disculpable "el castigo corporal" si es "razonable y se hace con amor" porque "es un derecho esencial dado por Dios a los padres".

Lo más sorprendente es que detrás de esta iniciativa está una mujer: la conocida diputada Elena Mizulina, que no quiere que haya "personas encarceladas durante dos años y etiquetadas como criminales simplemente por dar una torta". Por eso cree que las agresiones en el entorno familiar, incluidas las del marido a la mujer, deberían ser sólo una falta administrativa. 

Y para colmo, Mizulina -que es presidenta del Comité sobre Familia, Mujer y Asuntos infantiles- es también impulsora de la normativa que penaliza la "propaganda gay".

¿Qué más nos tocará ver. oír y tragar?  ¿Hasta dónde llegará esta impresionante marcha atrás en derechos sociales y políticos a nivel mundial?

miércoles, 11 de enero de 2017

El título de “líder del mundo libre” pasa de Estados Unidos a Alemania

  /  JAVIER JAÉN
internacional.elpais.com/internacional
Aquí está el nuevo reto: nos enfrentamos a la globalización de la antiglobalización, el frente popular de los populistas, la internacional de los nacionalistas. “Hoy, Estados Unidos; mañana, Francia”, tuitea Jean-Marie Le Pen. Nos espera una lucha larga y difícil, en casa y en el extranjero, y quizá tengamos que pasar el título de “líder del mundo libre” de Estados Unidos a Alemania. Pero los derrotaremos.


Lo que vemos en todos estos populismos nacionalistas es una ideología que asegura que la voluntad expresada directamente por “el pueblo” vale más que todas las demás fuentes de autoridad. Y el líder populista se identifica a sí mismo (o a sí misma, en el caso de Marine Le Pen) como la única voz de ese pueblo. Cuando Trump dice: “Yo soy vuestra voz”, está usando una típica frase populista.

Cuando se examina con detalle, resulta que “el pueblo”, no es, en realidad, más que una parte del pueblo.

¿Nos enseña algo la historia sobre estos fenómenos, sobre las olas que surgen más o menos al mismo tiempo en distintos lugares, en distintas variantes nacionales y regionales, pero con características comunes?

martes, 10 de enero de 2017

La que nos puede montar un irresponsable tuitero nocturno en la Casa Blanca es de hórdago a la grande.

Recuerda Lucía Méndez en El Mundo que el escritor mexicano Enrique Serna advirtió hace tres años en su Genealogía de la soberbia intelectual de los estragos terribles que puede causar en la sociedad la "pandemia de la comunicación superflua" alimentada por la revolución tecnológica y el uso compulsivo de las redes sociales.
ANDREW KELLY / REUTERS
www.elmundo.es/opinion
Estas Navidades, millones de personas han vuelto a utilizar sus móviles para hablar sin decir nada y compartir idioteces y naderías varias veces por minuto. El cibernauta crónico, dice Serna, "se engancha con facilidad al Facebook o al Twiter como quien salta de la mariguana a las drogas duras sin advertir que está cayendo en una segunda adolescencia más dependiente y bochornosa que la primera".
Todos y cada uno de nosotros, adultos responsables, podemos acusarnos de caer en comportamientos adolescentes antaño reservados a las jóvenes quinceañeras que se distraen leyendo recaditos en el móvil. Como adictos a la nueva droga. Y qué decir de esos escritores e intelectuales asomados compulsivamente a las redes sociales para saber cuánto se les quiere y cómo se les admira en el mundo virtual, que es ya es casi el único mundo.
Poco podíamos sospechar que esta regresión de la edad adulta a la adolescencia iba a llegar hasta la Casa Blanca. El presidente electo de Estados Unidos es un cibernauta crónico, enganchado a las redes sociales. Trump se comunica directamente con el pueblo americano a través de Twitter. Sin intermediarios. No da ruedas de prensa, ni discursos a la nación, propina tuits a discreción. Incluso sobre cuestiones de seguridad nacional. Tan pronto le pega un mandoble a la CIA, como amenaza a una empresa automovilística. Y lo hace de madrugada, al parecer con sus propias manos sobre el teclado. Pánico produce imaginarse la escena de un presidente insomne que se levanta de la cama a las tres de la madrugada para dirigirse al Despacho Oval a atizar un tuit sobre lo primero que se le ocurra. No somos sólo los desvalidos habitantes del planeta quienes tenemos miedo a lo que Trump pueda hacer desde la cima del mundo. El vicepresidente Joe Biden le ha pedido, casi rogado, que abandone la "adolescencia" y "madure" ahora que es presidente. Sabe Dios si eso será posible o si lo que ahora parece acabará por confirmarse a partir del próximo 20 de enero.

1953 cuando la lechera pasaba por el puente del ayuntamiento

lunes, 9 de enero de 2017

Ultras ¿vascos?

El debate sobre la RGI, con todas sus aristas, es muy complejo aunque bastaría una simple frase para un acuerdo básico: ayudas para quien las necesita y que garantice su no exclusión social. 
Sucede que algunos vascos se creen que por eso, por ser vascos, deben recibir más ayudas que los no nacidos en Euskadi. 
La bola la empezó Maroto, pero ahora envueltos en ikurriña le salen adeptos cuyo mensaje es asimilable a la extrema derecha que recorre Europa con cierto éxito: UKIP, FN, Amanecer Dorado, Alternativa para Alemania, el partido por la Libertad holandés, etc.  O en Madrid, el llamado Hogar Social que defiende las ayudas primero para los españoles. 
Ya ven, se empieza por la RGI, se cuela el racismo y a partir de ahí la islamofobia y todas las demás fobias. 
No son muchos, pero el germen está ahí, en las redes sociales donde el debate no pasa de nivel “cuñado”.

Emocionante discurso de Meryl Streep en "The Golden Globes" de este año. Dificil no estar de acuerdo.


Excelente discurso de Meryl Streep que, sin ni siquiera mencionar a Trump, hizo un alegato contra las intenciones del nuevo presidente frente a los extranjeros y sus actitudes de 'matón' ante la prensa:
"Todos los que estamos en esta sala pertenecemos a dos de los sectores más vilipendiados, extranjeros y prensa", comenzó la galardonada con el premio Cecil B. De Mille a toda su trayectoria.
"Hollywood está lleno de extranjeros, de forasteros. El único trabajo de un actor es sacar a la luz la vida de personas diferentes (...) Si expulsan a los extranjeros solo veremos fútbol o artes marciales mixtas, que desde luego no son arte".
También hizo referencia al momento en el que Trump se burló públicamente de un reportero discapacitado del New York Times. "Me rompió el corazón cuando lo vi, y todavía no puedo sacarlo de mi cabeza porque no estaba en una película, sino en la vida real". 

"La falta de respeto invita a la falta de respeto, la violencia incita a la violencia", continuó. "Cuando los poderosos usan su posición para intimidar a los demás, todos perdemos".
"Necesitamos que la prensa defienda y saque a la luz todas las historias, que hagan que los poderosos respondan de sus actos. Todos tenemos que apoyar a nuestros periodistas porque los vamos a necesitar".

domingo, 8 de enero de 2017

¿Perros en los bares? No gracias.


Por motivos de seguridad y de higiene, entre otros, parece razonable que los perros se abstengan de entrar en determinados espacios en los que conviven los humanos.

Y en cualquier caso, que los dueños de establecimientos que deseen aceptar mascotas, que lo digan claramente, para que el resto podamos optar por entrar o no a compartir ladridos, babas, hocicos en los cojones, de animalitos de otros clientes.

"Primero vinieron a buscar a los mexicanos y no dije nada porque yo no era mexicano.”

Viendo las promesas y posibles futuras actuaciones de este hombre
recuerdo el poema atribuido a Bertolt Brecht :

"Primero vinieron a buscar a los comunistas 
y no dije nada porque yo no era comunista.

Luego vinieron por los judíos 

y no dije nada porque yo no era judío.

Luego vinieron por los sindicalistas 

y no dije nada porque yo no era sindicalista.

Luego vinieron por los católicos 

y no dije nada porque yo era protestante.

Luego vinieron por mí pero, para entonces, 

ya no quedaba nadie que dijera nada".