Google+

sábado, 6 de mayo de 2017

Malos presagios para el PSOE ante su inminente escisión, y de rebote, para la Izquierda en general y para España en particular

Sólo un acuerdo de última hora entre Susana Díaz y Pedro Sánchez puede salvar al PSOE del desastre que para el partido significaría la victoria de uno u otro candidato. Y hay está Patxi a la espera del milagro. Porque ninguno de los dos derrotados y quienes les apoyan van a aceptar disciplinadamente el resultado y renunciar a los objetivos por los que luchan sin cuartel desde hace ocho meses. 

Ambas facciones parecen ya dos partidos distintos, separados por demasiados enfrentamientos, resentimientos y afanes de venganza como para que el proceso pueda tener marcha atrás. El Partido Socialista avanza hacia el precipicio y todo el sistema político español puede sufrir una gran convulsión si finalmente cae en él. ¿Habrá un milagro que lo evite? Al día de hoy no se ve ninguna señal.

Los dirigentes históricos, las grandes figuras del PSOE se han quemado en la pelea, ya no valen para pacificar nada. Se equivocaron de parte a parte. Porque no habían entendido que las cosas en su partido habían cambiado mucho desde la época en la que ellos mandaban sin que nadie rechistara y decidían omnímodamente quien subía y quien bajaba. Pedro Sánchez no había sido el peón obediente que se esperaba que fuera el día que propiciaron su nombramiento, había pensado y actuado por su cuenta y había que cargárselo antes de que se atreviera a dar pasos que no tuvieran marcha atrás. 

Eso puede producir cualquier cosa. Entre ellas una escisión. Sin un entendimiento con un PSOE normalizado y que acepte la política acordada por sus dirigentes, Unidos Podemos no puede pensar en una alternativa al PP. De lo que se deduce que si los socialistas se hacen el harakiri la derecha seguirá mandando. En precario, por supuesto, porque el partido de Rajoy no va a levantar nunca el vuelo, a menos que se produzca un cataclismo en su interior que arrumbe con buena parte de los que hoy mandan. 

Si fuera un país normal eso podía ser hasta llevadero. Pero con el follón autonómico de por medio lo es mucho menos. Y más si la crisis socialista lo agrava. La clara fractura norte-sur de la militancia del PSOE que delata el reparto regional de los avales no indica nada bueno en ese contexto. El cuponazo que ha ganado el PNV, tal como se interpreta en muchas Comunidades Autónomas del Estado, tampoco. Rajoy se puede quedar muy solo en ese terreno. Y da la impresión de que no va a saber qué hacer.

Para los demócratas y progresistas franceses, la cita de mañana tiene un doble propósito: votar contra el mal en sí mismo, y unirse.

Mañana, los progresistas franceses no tienen que escoger entre el menor de dos males. Para los demócratas y progresistas franceses, la cita del domingo en las urnas tiene un doble propósito: votar contra el mal en sí mismo, y unirse.

Estamos, quizás, ante el fracaso más importante de los progresistas en toda Europa desde el estallido de la crisis financiera de 2008. Estamos ante una absoluta incapacidad de unirnos y presentar un frente sólido, y una agenda sensible, no sectaria, contra las fuerzas nacionalistas tóxicas y xenófobas que desgarran la Unión Europea.

El último grito de alerta a los progresistas europeos tras la primera vuelta de las elecciones presidenciales francesas corre también el riesgo de ser ignorado, y de que se pierda otra oportunidad para que los progresistas se unan.

Mélenchon ha perdido una oportunidad de oro para galvanizar a sus partidarios, especialmente a los jóvenes desencantados, y ayudar a derrotar las esperanzas de victoria de Le Pen. Es incomprensible que el candidato de Francia Insumisa haya sido incapaz de enviar un mensaje fuerte a la misma demografía joven que comparte con la líder fascista en lo que se refiere al lado de la historia en el que los jóvenes votantes franceses debieran colocarse.

Igualmente incomprensible es la actitud de Podemos, los compañeros de Mélenchon al otro lado de los Pirineos, donde algunos de sus dirigentes han llegado incluso a hacer llamamientos a la abstención ante las urnas del próximo domingo. La pequeña política partidaria, el dogmatismo, y las maniobras tácticas, no son algo que en este momento los demócratas europeos puedan permitirse.

Todavía estamos a tiempo para librarnos de este mal que se instala entre nosotros, y hay un segundo paso que se convierte en igualmente imperativo: organizar y hacer campaña a favor de una amplia alianza de progresistas internacionalistas de cara a las elecciones legislativas de junio.

Para los demócratas y progresistas franceses, la cita de mañana tiene un doble propósito: votar contra el mal en sí mismo, y unirse.

Luis Martín, de DiEM25.

viernes, 5 de mayo de 2017

Un espectacular y novedoso ‘L’Orfeo’ de Monteverdi en el Arriaga

El Arriaga se ha sumado a la conmemoración del 450 aniversario del nacimiento de Monteverdi, el compositor que "inventó" la ópera y ha presentado hoy como primicia mundial esta vieja opera en el Arriaga.  Una pieza que tiene ya 400 años y “aún así el tema que trata es actual porque habla de la existencia y de los sentimientos tan humanos que todos tenemos entorno a la vida. Con estética ochentera y apocalíptica, entre andamios y gomaespuma negra por doquier. El panorama de devastación se limita a crear un clima cenizo y cargado de malos presagios. Sin cargar más las tintas. Tampoco hay nada provocador en la aportación del DJ Janiv Oron, que hace unos pocos efectos especiales, ni en el trabajo de Hervé Thiot, proyectando en el fondo del escenario paisajes urbanos que dibuja en la pantalla de su iPad en directo intentando plasmar los mundos en los que Orfeo se ve envuelto. Cada día estas pinturas son en directo, serán diferentes siendo algo muy especial.
Lo único que irrumpe con violencia, a borbotones, o muy sutilmente, como la lengua de una ola, es la música de Monteverdi. Cargada de emociones y hasta de locura. Lamentos, madrigales, canciones, ... se encadenan sin tregua. El espectáculo ronda los 100 minutos y exprime hasta la última gota de Jonathan McGovern, el empeñoso barítono inglés que encarna al protagonista. Lo mismo tiene que menearse como un poseso al son de los estribillos orquestales que trepar de barra en barra por los andamios.

Para dar cuerpo y voz a los personajes de ‘Orfeo’, dispone de un equipo de solistas –treintañeros en su mayoría– de calidad desigual y del coro San Juan Bautista Abesbatza que dirige el leiotarra Basilio Astúlez. Gente que irradia energía y desinhibición. Sin perder en ningún momento el compás y ritmo que marca el maestro Karel Valter, al frente de la prestigiosa Orquesta Barroca de Sevilla, con bastantes músicos vascos. Es una agrupación que toca antiguallas maravillosas junto al público de las primeras filas, como sacabuches y largas tiorbas pero no se espanta, en absoluto, ante lo que acontece sobre el escenario.

Brillante, espectacular y muy digna producción del Teatro Arriaga.

La política consiste en hacer posible lo que inicialmente no lo parecía, confrontando ideas y acordando proyectos.

El ideal de la política es trabajar o luchar para que lo necesario se convierta en realidad. En la actividad política en muchas ocasiones el problema reside en definir qué se entiende por ‘necesario’ en cada momento y para muchos la política consiste en el arte solo de lo posible.
En este caso no
ha sido un mal acuerdo
(Foto recogida de la red)
A la vista de la experiencia histórica parece claro que la virtualidad de una política que persiga el interés general pasa por llevar adelante una estrategia que tenga en cuenta tanto lo necesario como lo posible, descartando dilemas rupturistas estériles. Por eso en política tan importante como la relación de exigencias necesarias es fijar objetivos posibles.
La esencia de la actividad política en democracia consiste en la confrontación de ideas, proyectos, también de intereses a través del diálogo y del acuerdo, acudiendo a la movilización si se considera necesaria. En sociedades abiertas la política pierde todo su sentido si no se entiende como un ejercicio responsable de diálogo y acuerdo. La movilización que descarte la negociación o la oposición parlamentaria que quiera articularse como proyecto excluyendo toda posibilidad de entendimiento con el poder, sea el que sea, lo que pretende no es tanto dar solución a los problemas cuanto constituirse como contrapoder.
Política en democracia significa reconocer la representación y la legitimidad de los adversarios. Aceptarlos como agentes con legitimación para dialogar y acordar con ellos no solo para confrontar y discrepar. Esta es una regla de oro para el funcionamiento democrático.
A los que han recurrido al tema de la corrupción como un hecho impeditivo para pactar con el PP, deberán aclarar su posición si plantea tal exigencia al Gobierno de Navarra para que se retire de las negociaciones del ‘cupo foral’ con el Gobierno de Rajoy. Los partidos que respaldan al Gobierno de Uxue Barkos se han alegrado del acuerdo logrado por el Gobierno vasco y el PNV en materia de Cupo, pues es obvio que este acuerdo les servirá como referencia para allanar su negociación.

miércoles, 3 de mayo de 2017

Maduro, un presidente decidido a convertir a su país en una dictadura con él al frente.

Maduro sostiene un ejemplar
de la Constitución durante
un discurso.  REUTERS
elpais.com//opinión
Con su amenaza de ruptura definitiva con el orden constitucional vigente, Maduro coloca a Venezuela ante la disyuntiva más dramática de las últimas décadas. Usando su habitual lenguaje incendiario, el mandatario venezolano plantea a los ciudadanos que la alternativa a sus planes es la confrontación. 

Su apelación —criticada incluso desde el chavismo— a entes sin fundamento jurídico alguno como “los poderes originarios” y la delirante definición de un proyecto constituyente en el que participarían 500 “representantes de la comunidad” que nadie sabe cómo se elegirían (aunque sí a quién servirían) dibujan a un presidente decidido a convertir a su país en una dictadura con él al frente.

Ni la comunidad latinoamericana ni la europea pueden consentir que Maduro y sus colaboradores acaben con la Constitución, la Asamblea y, por tanto, con la democracia y las libertades de los venezolanos. Tanto la OEA como la Unión Europea deberían advertir al régimen venezolano de las serias consecuencias (incluyendo la posibilidad de imponer sanciones, como la prohibición de viajar y la congelación de activos en el extranjero) a las que se exponen sus dirigentes si deciden seguir por ese camino. Y España, como puente y representante de los valores democráticos que hermanan a ambos continentes, debería implicarse a fondo en la supervivencia de la democracia en Venezuela. 

martes, 2 de mayo de 2017

Preguntar si hay que cumplir la ley, un chiste catalán

A medio camino entre el esperpento valleinclanesco y el género del absurdo, las autoridades catalanas parecen decididas a instalar la política en clave de mascarada perpetua. Hoy nos hemos enterado que el Centro de Estudios de Opinión prepara un sondeo en el que preguntará a los catalanes si les parece importante obedecer siempre las leyes y las normas. No es una broma, aunque lo parezca. 

Que un organismo público se dedique a preguntar una 'boutade' así es aberrante. Pese a todo, el Govern parece decidido a no dar marcha atrás en su estrategia. Tal vez porque la corrupción que enfanga a la antigua Convergència ya no le permite detener la escapada. (elmundo.es/opinión)

2 de Mayo en Madrid


lunes, 1 de mayo de 2017

El activista saudí Raif Badawi, galardonado con el Premio Sajarov del Parlamento Europeo, sigue en riesgo de ser flagelado en cualquier momento en Arabia Saudí

Uno, dos, tres..., Raif Badawi recibió hasta 50 latigazos el 9 de enero de 2015, en público, frente a la mezquita al-Jafali en la ciudad de Yidda. Está condenado a recibir 950 más, en series semanales de 50, por ejercer su derecho a la libertad de expresión. Aunque desde entonces la pena no se ha vuelto a aplicar por razones médicas o por causas no determinadas, Raif Badawi se encuentra todavía en riesgo. Sobre todo después de que el Tribunal Supremo de Arabia Saudí confirmase el 7 de junio de 2015 la condena de mil latigazos y 10 años de cárcel.
Todo por haber puesto en marcha un sitio web de debate social y político en Arabia Saudí, y por la acusación de insultar al islam. Los cargos estaban relacionados con artículos escritos por Raif en los que criticaba a las autoridades religiosas de Arabia Saudí, así como escritos de otras personas publicados en su sitio web.

Los «etnodemócratas»

La prohibición y la obligatoriedad son unos instrumentos legítimos y necesarios de todo Estado de Derecho que deben administrarse en sus dosis más indispensables. Resulta paradójico que quienes ven como una injusticia dramática la elemental obligatoriedad de cumplir la Constitución y la cabal prohibición de conspirar contra ésta vean, sin embargo, como razonable obligar al funcionariado a actuar contra el Estado al que éste representa. 

De la premisa «los demócratas fueron antifranquistas» y de la de «Lluís Llach fue antifranquista» no se deduce que hoy «Lluís Llach sea un demócrata». No se deduce ni que «lo fue» siquiera. Eso es lo que se llama «falso silogismo» o «sofisma de parvulario». Lluís Llach es simplemente un producto de un fenómeno más amplio que su amenaza; de ese curioso estereotipo hispánico de «etnodemócrata» que han creado los nacionalismos.