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miércoles, 18 de octubre de 2017

Mañana, otra vez, otro día D.


martes, 17 de octubre de 2017

A vueltas con los políticos presos que no son presos políticos.

Los líderes de la ANC y de Òmniun no han sido enviados a prisión por sus ideas, sino por un delito de sedición previsto en el Código Penal de una democracia avanzada como España.No existe una definición universal aceptada para “preso político”, aunque podría ser descrito como una persona arrestada por sus actividades políticas, especialmente si son críticas o muestran oposición a un Gobierno no democrático. 

Pero para avanzar en el tema, recordemos que presos políticos reconocidos por todos fueron:
. Nelson Mandela: fue encarcelado a principios de los sesenta por "conspiración contra el Gobierno"; en realidad, por movilizarse contra el apartheid que sumía en la miseria a la raza negra en Sudáfrica. Casi treinta años entre rejas. Tras ser liberado, se convirtió en el primer presidente negro de su país.
. Václav Havel: burgués, dramaturgo de éxito. Nacido en la República Checa. Puso en juego su éxito para defender los Derechos Humanos y criticar la censura previa ejercida por el régimen comunista, lo que le llevó a ser sucesivamente encarcelado.
. Martin Luther King: símbolo de la defensa de los derechos del colectivo afroamericano en los Estados Unidos. Activista también contra la desigualdad y la Guerra de Vietnam, entre otros asuntos. Llegó a elegir la cárcel a modo de protesta, otras veces no le quedó más remedio. Fue asesinado en abril de 1968.
. Mahatma Gandhi: dirigente más destacado del movimiento de independencia indio. Combatió al ejército británico con huelgas de hambre y una desobediencia civil no violenta. Fue encarcelado en varias ocasiones. Poco tardó en convertirse en héroe nacional.

Tampoco creo que sea difícil consensuar que los que siguen a continuación son algunos de los pocos políticos presos:
. Luis Bárcenas: tesorero y senador del Partido Popular. En junio de 2013, el 
juez Ruz decidió su ingreso en prisión incondicional por su implicación en la trama Gürtel y la aparición de la contabilidad B del PP. El magistrado rechazó ponerlo en libertad por encontrar riesgo de fuga y de destrucción de pruebas. En enero de 2015 fue puesto en libertad después de que su familia aportara 200.000 euros de fianza.
. Ignacio González: presidente de la Comunidad de Madrid entre 2012 y 2015, sucesor de Esperanza Aguirre. A mediados del pasado abril, fue detenido por su implicación en la operación Lezo. Permanece en prisión desde entonces.
. Francisco Granados: consejero de Presidencia e Interior de la Comunidad de Madrid entre 2008 y 2011. Estuvo en prisión entre el 31 de octubre de 2014 y el 14 de junio de 2017 por su implicación en el caso Púnica.
. Gabriel Urralburu: presidente del Gobierno de Navarra entre 1984 y 1991. Fue condenado a 11 años de cárcel tras el descubrimiento del caso Roldán. En 2001, el Supremo rebajó a 4 la condena. Se le concedió la libertad condicional en 2003.

Son muchos los que faltan en este último grupo, pero por centrarnos en el tema catalán, aquí deberían de estar, siempre presuntamente, también los Pujol, y alguno "Más" de su entorno, simplemente por robar, por ser políticos que han robado descaradamente a la hacienda pública y a su comunidad. Estos, por mucho que insistan algunos de sus seguidores, nunca podrían ser denominados presos políticos, serían lógica y simplemente políticos presos.

La pelota en el tejado de ...

lunes, 16 de octubre de 2017

Lamentablemente, todo sigue "parecido".

Baja muy poco el PP
Sube muy poco el PSOE
Sube "algo" Ciudadanos.
¡¡ Como si durante este tiempo no hubiese pasado nada !!

Forges lo expresa un más claro. Y seguimos igual.

domingo, 15 de octubre de 2017

El “procés” y el sindicalismo catalán

Uno de los éxitos más determinante del discurso del independentismo en Catalunya ha sido el haber conseguido que también algunos sectores de la izquierda y del sindicalismo en Catalunya hayan hecho suyo la repetida idea que “Lo nacional y lo social van unidos”, como si fuera un axioma que significa que "no hay solución a los problemas sociales sin independencia". Así lo han venido repitiendo los principales líderes del movimiento independentista y así lo expresa también, con meridiana claridad, el MANIFIESTO de Sindicalistes de CCOO per la Independència i la República Catalana cuando afirma “la independència de Catalunya i la construcció de la República Catalana és l’única solució per aconseguir una societat méjusta, socialment progressista i lliure”. 
nuevatribuna.es/opinion/quim-gonzalez-muntadasl
Es un mensaje potente y eficaz que se repite desde todos los sectores ideológicos, sean ultra liberales o antisistema, que apuestan por la independencia. Ha servido para arraigar la idea en gran parte de la sociedad catalana, de que la esencia de los problemas sociales que padecemos y su solución se explica principalmente partiendo de dónde se ejerce el gobierno. Y no por el ideario de las políticas que se aplican. Dicho de otra manera, nos dicen que lo esencial no es si el gobierno es de derechas o de izquierdas, progresista o conservador. Así, dicen, lo determinante es si gobierna desde la Plaza Sant Jaume o desde la Moncloa. 
Lo que explica, que durante estos últimos años el eje sobre el que ha girado la discusión y la movilización social en Catalunya, también por una parte de la izquierda catalana y de las organizaciones sindicales, haya sido el conflicto territorial, respondiendo a la idea de que “lo nacional primero y lo social después”. Y ha servido para reafirmar la tesis del nacionalismo entre amplios sectores de la clase trabajadora: “sin independencia, nuestros males no tienen remedio”.
Esta tesis ha permitido a la derecha nacionalista, que ha gobernado durante décadas Catalunya, diluir su responsabilidad de los déficits que padecemos en aquellas materias de las que ha tenido plena responsabilidad por estar transferida sus competencias.
Constituye un grave error aceptar, desde una parte del sindicalismo y la izquierda, que "no hay solución a los problemas sociales sin independencia”. Es aceptar la falacia del enemigo externo común y afirmar que los déficits que padecemos nosotros (Catalunya) son a causa de ellos (España), en lugar de responsabilizar a las injustas políticas económicas y sociales que han compartido el Govern de Catalunya y el Gobierno de España y que provocan un reparto injusto de la renta y la desigualdad de oportunidades.
Esperemos que el sindicalismo catalán evite cometer ese grave error, por el bien de los valores e intereses que representa, de subirse, o dejar que le suban, al árbol equivocado de la independencia para evitar que nos pille el toro verdadero que son los problemas sociales.
Vienen jornadas trascendentales que reclaman a las dos grandes organizaciones sindicales de Catalunya, CCOO y UGT, acierto y claridad en sus planteamientos y valentía para defender su autonomía. 

Un sueño de Puigdemont


sábado, 14 de octubre de 2017

«Eres la vergüenza de Catalunya. Por las barbaridades que dices no mereces ser catalán. En el país nuevo no te querremos»


Creo que la última declaración de PIMEC 
refleja lo que piensa mucha gente: 
hay que respetar la legalidad
pero sin enterrar los sentimientos
El problema es cuando la emoción 
-que siempre acompaña a la política- 
se convierte en irracional 
y degenera en fanatismo.
¿Está pasando ahora? 

El pasado viernes nos impactó 
un tuit de G.N.F. que, en catalán, 
se dirigía así a Joan Manuel Serrat
«Eres la vergüenza de Catalunya. 
Por las barbaridades que dices 
no mereces ser catalán. 
En el país nuevo no te querremos». 

Ya sabemos que un tuit es solo un tuit… 
pero ayuda a su compañero. 
Y los ataques a Serrat dejan entrever 
un 'apartheid' político-cultural de la peor especie. 

Si le humillan a él, 
¿qué puede temer el ciudadano anónimo, 
sospechoso de españolismo, 
de algún grupo de hiperventilados?

Políticamente hablando, este fin de semana va a ser muy largo

Parece claro que terminado el fin de semana en el que estamos, si el insensato Puigdemont no rectifica, el Gobierno intervendrá la autonomía de Cataluña. 

De momento, al día de hoy, lo único que podemos confirmar, se ha producido el milagro: Rajoy y Sánchez, que se llevan a matar, han decidido compartir la cama a condición de no empujarse. Incluso han convenido no agolparse a la salida, ya que todo debe ir por su desorden previsto mientras Junqueras ya descarta la solución de convocar elecciones. Algunos carteles son esperanzadores: «Cataluña sí, España también», pero el plazo se agota antes que la paciencia. 

El Gobierno intervendrá la autonomía de Cataluña y Rajoy, que es lento, «como un diccionario abierto por la palabra tortuga», debe abrir ventanas para que se escapen los que huyen, sin que tengan que saltar.

En cualquier caso, políticamente hablando, este fin de semana va a ser muy largo y vamos a escuchar "aparentes posiciones definitivas radicalmente contradictorias". Al tiempo.