Cuentan que «llegó uno a Lepe y se encontró el pueblo desierto. Ni un alma por las calles. Hasta que tras una reja encontró a una viejecita y le preguntó: "Oiga, ¿no hay nadie aquí en Lepe?". "No -contestó la señora- todos los leperos están en los chistes"».
Lo fundamental es saber a donde llega, donde se guarda, domicilio de patruyeros y quienes están en su entorno.
Y no me creo que la G.C. no lo sepa. ¿Por qué no se modifican las leyes para "facilitar" el trabajo de la G.C.?
