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martes, 11 de noviembre de 2014

El ‘voto de pobreza’ del arzobispo de Badajoz: una “suite de lujo” de 500 metros con jacuzzi e hidromasaje


/www.elplural.com/
La corrupción existe en los partidos, en los sindicatos y en organizaciones "privada" que reciben muchos millones de la administración pública, como por ejemplo, la Iglesia Católica.

Parece ser que el voto de pobreza no va con el arzobispo de Badajoz, Santiago García Aracil.

Medio centenar de sacerdotes de la Diócesis de Mérida-Badajoz ha denunciado ante el Nuncio, Renzo Fratini, con una misiva en la que le acusan de “gastos llamativos, inoportunos y escandalosos”.  

Estas  circunstancias se han conocido en el relevo de García Aracil y el reciente nombramiento de Celso Morga como  “obispo coadjutor” de la Diócesis.

Cuando cualquier lider de organización, se denomine política o religiosa, vive su vida de una manera radicalmente distinta de lo que dice y pregona merece el desprecio de su ciudadanía y la exigencia de su irrevocable dimisión. Y hay que reconocer que en la derecha, sean miembros de la Iglesia o gaviotas del PP hay mucha doble cara.