El verdadero paso hacia la salud es recordar que
la buena vida es un fuego compartido en el que todos nos podemos calentar.
Mostrando entradas con la etiqueta De las naciones a las redes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta De las naciones a las redes. Mostrar todas las entradas

domingo, 5 de octubre de 2008

De las naciones a las redes ( ... y VII )

Ponerle freno a la corriente de agua es baldío.

Pensemos en las oportunidades, en las dosis de libertad que ganamos y en la riqueza de nuevas realidades que vamos a convertirlas en parte de nosotros mismos. Analicemos los problemas, anticipémonos a las fallas y debilidades de la nueva realidad y tratemos de buscar soluciones para las mismas. Pero la partida puede merecer la pena.

Las guerras religiosas en occidente desaparecieron y ello no significa que nadie haya tenido que renunciar a la religión. ¿Podrá un mundo en red colaborar a superar los conflictos nacionales sin que nadie se  vea obligado a renunciar a una identidad y sin que nadie tenga que imponer ninguna? "No imponer no impedir" puede ser un logo que acompañe a un mundo en red. Es todo un desafío.

"De las naciones a las redes" por David de Ugarte, Pere Quintana, Enrique Gomez y Arnau Fuentes.
Prólogo de J. J. Imaz.

sábado, 4 de octubre de 2008

De las naciones a las redes ( ... VI ... )

En la nación clásica, el riesgo de construirse frente al otro, contra la otra identidad era muy fácil. El reafirmarse frente a… podía fortalecer a los ojos de algunos la identidad propia. Sin embargo, la red exige apertura. Valgo más cuanto más conexiones tengo, cuanto más identidades de pertenencia tengo, cuanto mayor sea mi presencia en foros y realidades… 

En el fondo la red superadora del concepto clásico de nación facilita el que me construya con el otro en lugar de frente al otro. Y si me construyo con muchos, paso a ser nodo fuerte de una retícula que me rodea, y mi propia identidad se fortalece. Compartir me hace fuerte y aislarme me debilita.

"De las naciones a las redes" por David de Ugarte, Pere Quintana, Enrique Gomez y Arnau Fuentes.
Prólogo de J. J. Imaz.

viernes, 3 de octubre de 2008

De las naciones a las redes ( ... V ... )

Hay también riesgos de integrismo, de fuerzas temerosas al cambio que pueden además aprovecharse de la estructura reticular de un mundo en red para golpear en la libertad y en la seguridad de estas nuevas realidades. 

Pero hay también grandes oportunidades. Las identidades clásicas minorizadas, los pequeños espacios culturales y lingüísticos, pueden ganar en este mundo que se crea si apuestan por la red frente al muro y si optan por ser un nodo más, con sus propias conexiones internas con los que comparten esa vivencia, a su vez abiertos a otros nodo. 

De las naciones a las redes. De David de Ugarte, Pere Quintana, Enrique Gomez y Arnau Fuentes. Prólogo de J. J. Imaz.

jueves, 2 de octubre de 2008

De las naciones a las redes ( ... IV ... )

El proceso de civilización, apunta Daniel Innerarity, posiblemente no sea más que una creación de mallas y redes más densas que van rompiendo el carácter radial, y van tejiendo algo mucho más multipolar, en lo que la incorporación de nuevos nodos (nuevas realidades) y la creación de muchas mayores conexiones de todo tipo generan la globalización.

La energía de activación de los sistemas, es decir, el esfuerzo que necesita un nuevo actor para saltar la barrera de entrada competitiva en un sector o mercado, es cada vez menor. Como dice Thomas Friedman, el mundo comienza a ser plano. Esto es, más mallado de red, y menos “cuestas” y “pendientes” para países y entornos que quieren entrar en el sistema. Y para los que trabajamos desde nuestras convicciones por una sociedad más justa, esto supone nuevas oportunidades para ese 80% de la humanidad que ha quedado en el último siglo desplazado de los espacios de desarrollo.

De las naciones a las redes. De David de Ugarte, Pere Quintana, Enrique Gomez y Arnau Fuentes. Prólogo de J. J. Imaz.

miércoles, 1 de octubre de 2008

De las naciones a las redes ( ... III ... )

Los vínculos del territorio se flexibilizan y se crean redes y comunidades en las que la conexión geográfica es en algunos casos sustituida por afinidades, intereses comunes y objetivos compartidos. El concepto de pertenencia no desaparece, sino que se amplia a espacios con más grados de libertad. Es como si hubiésemos sido hasta ahora figuras planas viviendo en un espacio bidimensional dividido en líneas negras con ámbitos pintados en diferente color y de repente hubiésemos pasado a tener tres dimensiones: ahora somos cuerpos geométricos más amplios, con formas más complejas.

Seguimos interactuando con ese plano que nos corta, por lo que seguimos adscritos a las identidades nacionales clásicas, pero ganamos en matices, en dimensiones. E incluso descubrimos vínculos que nos unen más allá de la pertenencia o no al mismo color sobre el plano en el que anteriormente vivíamos, y que ahora es un plano más de los infinitos que podemos considerar como parte de nosotros mismos.

De las naciones a las redes. De David de Ugarte, Pere Quintana, Enrique Gomez y Arnau Fuentes. Prólogo de J. J. Imaz.

martes, 30 de septiembre de 2008

De las naciones a las redes ( ... II ... )

"La globalización no es un fenómeno nuevo. Como analiza Thomas Friedman en The World is flat, en los siglos XVI y XVII se globalizaban los imperios, en el siglo XX se han globalizado las empresas, y el factor diferencial consiste en que desde finales del milenio, desde hace diez años, somos las personas las que nos estamos globalizando. Y nuevamente es una tercera revolución tecnológica la que está provocando la transformación: la provocada por las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, de la cual Internet es la expresión más transformadora".

De las naciones a las redes. De David de Ugarte, Pere Quintana, Enrique Gomez y Arnau Fuentes. Prólogo de J. J. Imaz.