| eldiario.es/opinion/Garbiñe Biurrun |
No soy partidario de impedir el debate de ideas, pero sí de “
” que permitan alianzas políticas para evitar que partidos políticos extremistas lleguen a gobernar.
Se han practicado, con éxito, en varios países de nuestro entorno sociopolítico.
En Francia, sin ir más lejos, a la hora de votar, dado su sistema electoral de doble vuelta. Aquí, podríamos considerar que la segunda vuelta es, en realidad, la investidura, de modo que podríamos exigir ese “cordón sanitario” que solamente podría funcionar si hay un acuerdo para votar al partido que, en razón de los resultados electorales, tenga las mayores posibilidades de formar gobierno – no necesariamente el partido vencedor, sino el que pueda tejer más y más potentes alianzas.
No es seguro, pero sí muy posible que la ciudadanía termine por agradecer a quien ofreciera un pacto en tal sentido y a quien lo aceptara.
Todo lo demás son palabras huecas y prioridades partidistas.


