España tiene que liderar en Europa un debate de fondo sobre lo sucedido en Ceuta más allá de los intereses partidistas y nacionales.
La responsabilidad de Marruecos en un ataque claro y evidente a la soberanía española cuestiona la fiabilidad de ese país como socio en asuntos capitales para la seguridad de España y la de Europa.
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miércoles, 5 de agosto de 2026

Marruecos no es un país amigo:
De La Martxa verde, Ceuta y Melilla ... hasta Canarias.

Varias personas migrantes regresan
a pie a su país de origen (Marruecos),
este viernes.
EFE/ Reduan Dris
Lo primero que nos enseña esta crisis es que, en contra del discurso oficial que maneja el Gobierno español, Marruecos no es un país amigo.
El interés de Rabat es cumplir su sueño de integrar a Ceuta, entre otros territorios españoles, bajo su soberanía, y uno de sus principales instrumentos es su propia población, de la que manipula vergonzosamente sus carencias y sus expectativas. 
La crisis también nos muestra que el rey Mohamed VI no tiene reparo alguno en mostrar al mundo la pésima situación en la que viven millones de sus súbditos (más que ciudadanos). 
Tampoco parecen haber sido muy útiles los servicios de Inteligencia españoles: a pesar de que en la primera mitad del año la entrada de irregulares había aumentado un 150% respecto al mismo periodo del año anterior, no han sido capaces de detectar lo que se venía preparando.
En definitiva, da igual si esta nueva crisis es la respuesta marroquí a la reciente visita del jefe de gobierno español a Argel o si busca forzar la aceptación española de que la final del Mundial de fútbol se celebre dentro de cuatro años en Casablanca. Lo que deja en claro es tanto la voluntad de Rabat de mantener el rumbo soberanista (más aún al saberse respaldado por Washington y Tel Aviv), como la incapacidad española para neutralizar esa estrategia en la zona gris.

eldiario.es/jesus-nuñez/relacion-espana-marruecos

De la dictadura marroquí sabemos cómo empezó a manifestar sus intereses expansionistas. Primero consiguió el Sahara. Ahora lucha por Ceuta y Melilla.
Y conseguido esto, si lo consigue, que lo conseguirá,
sabemos cual será el próximo objetivo:
 El archipiélago.
Al tiempo.

martes, 4 de agosto de 2026

Un rey pelele de EE.UU.,
disfrazado de religión y tradición.

sábado, 1 de agosto de 2026

No fue una rectificación, fue una pillada
pero los medios de la derecha miran hacia otro lado.

 No falla. El victimismo como respuesta se repite con puntualidad de reloj suizo cada vez que el escándalo estalla alrededor de Isabel Díaz Ayuso. Todo es persecución. Todo una operación aviesa. Nunca un mea culpa. Nunca una asunción del error. Jamás una responsabilidad propia. Hablar de sí misma como objetivo de una conspiración para cambiar el tercio se ha convertido en una estrategia de comunicación constante en la inquilina de la Puerta del Sol.

Lo ha vuelto a hacer esta semana con el escándalo del ático y la mega terraza de aproximadamente seis millones de euros que la Comunidad de Madrid compró el pasado abril, de tapadillo, supuestamente para que su presidenta celebrara allí reuniones durante unas obras de reforma integral en Sol que no se habían anunciado, no están tampoco adjudicadas y, posiblemente, se inventaron sobre la marcha para justificar el dispendio y el uso que se pretendía dar a la vivienda. 

La pillada fue tan obvia y el barullo -pese a la ocultación de su artillería mediática- tan intenso que, 24 horas después, ya no había obras que afrontar, ni destino institucional que darle a la nueva propiedad, sino una operación para destinar el dinero a ayudas para la reconstrucción por los incendios en la Sierra Oeste. No fue una rectificación , sino una pillada porque lo primero suelen llevar consigo un reconocimiento de que algo se hizo mal y no ha sido el caso.
eldiario.es/opinion/zona-critica/no-rectificacion-pillada

jueves, 30 de julio de 2026

Si esta legislatura está siendo una odisea,
¿será Pedro nuestro Odiseo?

Detalle de una ilustración del libro 'Milo Manara: Odisea' (Lumen)
 Los mitos son una técnica humana de orientación ante un mundo que nos desborda, que nunca podemos dominar por completo, y que necesitamos hacerlo soportable e inteligible.
Propongo aplicar esta idea a nuestra política. 
Pongamos que Ulises es Sánchez, y que Ítaca consiste en alcanzar el final de la legislatura. Recordemos que Homero define a Odiseo es el de politropos: el versátil, el cambiante, pero también “el de muchos recursos”, resiliente y hábil en el control de los tiempos. 
Emprende su viaje después de una guerra —pongamos, mejor, “conflicto”—, que deseamos dejar atrás. La Troya de nuestro Ulises sería, pues, el procés, origen de muchos de sus problemas y el mayor desafío político al que se ha enfrentado nuestra democracia.
La diosa que lo protege, Atenea, es la diosa de la visión estratégica.
Poseidón, su gran antagonista, podemos encarnarlo en los medios de la derecha, que no le perdonaron haber cegado a su hijo, el cíclope Polifemo.
Este sería el equivalente del PP, que pese a haber ganado las elecciones, nuestro Ulises, valiéndose de maniobras arteras, dejó ciego; o sea, tan frustrado como desorientado. 
Los pretendientes son la oposición, que aguardan impacientes el fracaso del héroe para compartir el lecho de Penélope.
Los escándalos de corrupción encuentran un buen paralelo en el episodio en el que la tripulación de Ulises sacrifica y devora el ganado sagrado de Helios, el Sol, desobedeciendo flagrantemente el mandato divino, algo que adaptado al presente serían las normas de ética pública.
Ignoramos si Sánchez llegará finalmente a Ítaca y si, una vez allí, conseguirá deshacerse de los pretendientes.
El desenlace permanece abierto pero 
lo que no cabe ninguna duda es que esta legislatura está siendo una odisea, una odisea de supervivencia en el poder. 
Podremos endiosarnos por nuestros muchos logros y progresos tecnológicos, pero seguimos siendo seres errantes, desubicados, a la búsqueda de un sentido último a nuestra vida y nuestras formas de convivencia, siempre imperfectas.
¡Pero qué alegrón si ganamos esta noche!
Y, si no, más se perdió en Troya.
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Leer:
elpais.com/opinion/es-sanchez-nuestro-ulises?
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martes, 28 de julio de 2026

¿Y qué hacemos con los otros incendiarios?

Los diputados de Vox en la Asamblea de Madrid,
Isabel Pérez Moñino e Íñigo Henríquez de Luna,
atienden a los medios en el Puesto de Mando
 Avanzado de Cenicientos el pasado sábado.
EFE/Mariscal
 Una pregunta que se hace Lucia Taboada en su artículo en eldiario.es y que nos viene a decir que algunos han conseguido que buena parte de España crea que la legislación forestal consiste en perseguir a un jubilado que recoge cuatro ramas para la estufa o que los montes arden porque los ecologistas prefieren vigilar ladrones de piñas antes que apagar incendios.
¿Qué hacemos con estos otros incendiarios que niegan el cambio climática y bombardean las redes sociales con mentiras flagrantes (Europa no deja limpiar los montes) y medio verdades?
De este modo funcionan los otros “incendiarios” de nuestro tiempo.
Les basta con compartir media noticia descontextualizada, no tiene ni que ser actual, y dejar que la indignación y los prejuicios hagan el resto. 
Suelen ser, además, los que más apelan a “escuchar a la gente del campo”, (Así se autodefinen los de PP-VOX), pero solo a la gente del campo que confirma sus prejuicios. Porque cuando los bomberos forestales llevan años denunciando que faltan efectivos, que se les impide actuar en invierno haciendo el imprescindible trabajo preventivo de gestión de la vegetación, que no hay planificación suficiente ni recursos estables, entonces se convierten en peligrosos sindicalistas.
Claro que la gestión forestal importa. Y claro que existen ejemplos de éxito, como el de Vizcaya, donde una política sostenida de prevención, aprovechamiento forestal y mantenimiento del territorio da buenos resultados.
Así que gestionar un monte hoy en día exige planificación, inversión, vigilancia, prevención y desarrollar una nueva pedagogía forestal en consonancia con el nuevo contexto climático, y nada de eso se espera a corto plazo en algunos territorios vencidos, para más inri, a los ecobulos y al negacionismo.

domingo, 19 de julio de 2026

Vasco, y con la Roja

 Euskalduna naiz eta harro nago Espainiako Selekzioaz.
Soy vasco, euskaldun y voy con la Roja, con la Selección española de fútbol que, ojalá, gane el Mundial por segunda vez.
Y como yo, miles de vascas y vascos que apoyan a la Selección española y no tienen ningún problema/prejuicio político o identitario en hacerlo, ningún problema deportivo al aplaudir a un equipo en el que juegan futbolistas de diversos territorios, incluidos vascos y navarros, ningún problema para celebrar los goles de Oyarzabal y Merino, también los de Porro, los paradones de Unai Simón o los pases de Nico Williams, Lamine Yamal o Pedri.

Marisol Garmendia

Delegada del Gobierno de España en Euskadi

¿Es solo un espejismo de normalidad, deportividad… y pluralidad de la sociedad vasca?
No, para nada.
Es completamente real, mucho más real y profundo de lo que a algunos vascos,
entre ellos, desgraciadamente, el Lehendakari Pradales,
–un tanto despistado últimamente– les gustaría.
¡A por el Mundial!

miércoles, 15 de julio de 2026

Hoy ... Apoyo a Inglaterra

 ¿Se imaginan ustedes este domingo en el palco a Trump, Milei y Sanchez (o el rey) juntos?

No se lo deseo ni a mi peor enemigo ver un partido con esa pareja de impresentables.

¿Se los imaginan abrazándose tras cada gol de Messi?
Mejor que les aparquen en semifinales.

Hoy ... ¡¡  Viva Inglaterra  !!

Actualizado tras las noticias de las 15:00 :
Observo que la derecha extrema españolaza desea que gane Argentina.
Conclusión : Mi opinión es la correcta.
Que lloren los "Mileis" y compañía, 
y porque ganarle al país inventor de este deporte
es mucho mas interesante y motivador.

Actualizado tras finalizar el partido a las 23:30 :😟

sábado, 11 de julio de 2026

¿Es actualmente posible practicar otra forma de hacer política entre nuestros representantes?

En un recomendable artículo que publica hoy en El Correo, Kepa Bilbao Arztimuño hace una certera reflexión sobre los momentos políticos actuales.

Según el autor, y estoy totalmente de acuerdo con él, la política se parece cada vez más a una guerra de desgaste emocional donde cada palabra se convierte en munición y cada discrepancia en motivo de sospecha. Las redes sociales hierven, los platós sentencian y muchos medios parecen más interesados en reforzar las certezas de sus audiencias que en cuestionarlas.

Pero el buen político es el que sabe que gobernar implica pérdidas, renuncias y conflictos irresolubles. Quien intenta ir a la raíz de los problemas. Quien no actúa desde el cinismo ni desde la arrogancia moral, sino desde una responsabilidad consciente.

La política no consiste en esperar líderes providenciales ni sistemas perfectos. Habría que empezar por algo más sencillo y, al mismo tiempo, más difícil, recuperar la honestidad intelectual, la honradez, la conciencia de los límites y la voluntad de convivir sin convertir al adversario en enemigo.

Ahora bien, una democracia no se degrada solo cuando fallan sus dirigentes. También se degrada cuando los ciudadanos dejan de exigir verdad, complejidad y decencia; cuando castigan el matiz, premian la consigna y sustituyen el juicio crítico por la fidelidad a la tribu.

viernes, 10 de julio de 2026

El euskera lo que necesita es amor

Pedro Chacón en elcorreo.com//euskera-necesita-amor :
 

Vaya por delante algo que para muchos de mis lectores constituirá, probablemente, una sorpresa. Quizás incluso piensen que me lo estoy inventando. Pero a los hechos me remito: la mayoría de mis clases en la Universidad, y hay cursos en que todas, y desde hace bastantes años ya, las doy en euskera. Y me gusta. Y mis alumnos creo que lo notan y a veces incluso hasta me lo reconocen. Es más, pienso que si no fuera por el euskera, a estas alturas mis alicientes serían menores para dar clase. Por el desafío que me supone expresarme en euskera al mismo nivel que lo hago en mi castellano nativo. Esto tengo asumido que nunca lo conseguiré, pero cada nuevo curso lo vuelvo a intentar de la mejor manera y con la mayor ilusión que puedo. Y estoy en que mis colegas lo hacen igual, con esfuerzo y dedicación, salvo algunos que hablan muy bien en euskera, porque lo traen de serie y según de qué zonas del país.

La gente que conoce el euskera sabe –otra cosa es que lo admitan– lo que es este idioma a la hora de expresarse en él partiendo del castellano. Cuesta mucho. Por la estructura de la frase sobre todo. Algunos puristas nacionalistas se empeñaron incluso en aislarlo más todavía y en hacer sus estructuras rígidas, cuanto más rígidas mejor. Pensaban que así lo salvaguardaban del contagio.

La ideología nacionalista ha hecho mucho por el euskera, qué duda cabe, en cuanto a la generalización de su conocimiento. Pero estamos en un punto en el que, como sigamos forzando la máquina (eso del «salto cualitativo» que dicen algunos ahora), la gente, empezando por los más jóvenes, a lo mejor le empieza a dar la espalda definitivamente. Lo digo en serio. El entusiasmo está muy bien para sostener el interés por la lengua, pero si lo llevamos más allá podríamos caer en el hastío y en el rechazo. Y hay síntomas de que algo de eso empieza a haber.

Las estadísticas de uso del euskera lo que no muestran es el amor al idioma de sus hablantes. Y un idioma que se sostiene desde la enseñanza oficial y la Administración lo que necesita es mucho amor. Así que luego, cuando la gente se tiene que jugar los cuartos, no apuesta por hacerlo en este idioma: ¿cuántos juicios por temas serios (económicos, laborales, penales) hay en euskera? ¿Cuántas leyes se elaboran y discuten en euskera desde el principio hasta el final? Por no hablar de la literatura, claro: ¿cuántos libros publicados en euskera surgen de vivencias y pensamientos elaborados en origen en esta lengua?

El principal impulsor del euskera es, al mismo tiempo, su principal problema: la ideologización que lo convierte en algo militante, obligatorio, feo. Es que es una lengua minorizada, dicen. No, perdón: eso lo decía Txillardegi. Otros pensamos que, por muchas vueltas que le demos a esa historia, siempre empezaremos y acabaremos en el mismo lugar: la decisión libérrima de sus hablantes.

martes, 7 de julio de 2026

Arrancan los encierros.
Sigo con mis contradicciones y los veo diariamente.

Las contradicciones en las que caemos cada uno de nosotros a lo largo de nuestras vidas cotidianas, unos las reconocemos y otros no, las vivo también en estos días de fiestas en Pamplona/Iruña cada mañana, a las 8, sentado delante de la tele.

No soy un aficionado a la Fiesta; esto es, a mí no se me ocurre ir a los toros a Madrid ni Sevilla, ni tampoco pagar un huevo en la reventa para tratar de ver a José Tomás allá donde se le ocurra torear al hombre. Ni por el forro. La razón es muy simple: a mi las corridas en general me aburren, o sea que no soy un taurino ni de lejos.

Me aclaro: no es que sienta horror como dicen los antitaurinos al ver como se torturan los animales para solaz del público en general (quizás porque me he acostumbrado a ello), sino que simplemente porque no me atraen y tampoco me parece bien maltratar animales por gusto del populacho. 

Simplemente, me gusta ver los encierros, los peligros innecesarios que corren algunos, trasladarlo a otras situaciones en la vida y filosofar sobre el tema. Y otra cosa, ya se lo complejo que es este país. Pero una cosa son contradicciones como las mias y otra decir una cosa en Bilbao y otra en Iruña, como hacen, por ejemplo, varios partidos políticos vascos hablando sobre el tema. 



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lunes, 6 de julio de 2026

Trump y el Mundial de Fútbol.

La FIFA retira la tarjeta roja al goleador estadounidense Balogun tras una llamada de Trump a Infantino.  Pese a haber sido expulsado contra Bosnia, el delantero disputará los octavos ante Bélgica por la insólita decisión del organismo. La federación del país europeo afirma que está “estupefacta” y que “estudia todas las opciones disponibles”.

La FIFA, por tanto, ha corregido una tarjeta roja en la que intervino su propio sistema de video arbitraje. Trump ha celebrado en su cuenta de Truth Social la decisión. Si esto me dicen hace diez años le hubiera respondido que su antiimperialismo radical le había hecho una mala pasada pero, al día de hoy, vemos que estas cosas pasan.

Cómo me gustaría que fuese España quien eliminase a EE.UU. Me gustaría que EE.UU. hubiera sido eliminado ya, pero puesto que ahí sigue, sería genial ganarles con Trump en el campo.

Ya solo nos queda ver y oír que el payaso supremo de EE.UU. amenace con invadir el país que no se deje ganar. Cuantas idioteces tendremos que escuchar del dios de la extrema derecha mundial.

Y por otro lado, me muero de curiosidad por ver a quienes animarían los "anti roja", esa gente dispuesta a animar a Sudan del Sur si jugasen contra España.
¿Serían capaces de animar codo con codo con Trump contra la roja?

viernes, 3 de julio de 2026

El Lehendakari y la roja.

El mandatario nacionalista ha participado este viernes en un desayuno informativo organizado por RTVE y la Agencia Efe en Madrid, donde ha querido transmitir su «preocupación» por la falta de avances en el cumplimiento del Estatuto de Gernika casi 47 años después de su aprobación. Hasta ahí todo razonablemente normal. Pero el final ha sido algo más que esperpéntico.

Un líder que durante toda la entrevista ha estado razonablemente a la altura de su puesto que, como bien ha dicho, diferenciándose del "presidente" de su partido, él representa a toda la ciudadanía vasca, ha patinado estrepitosamente al final y ha quedado bastante ridículo cuando el periodista Xabier Fortes le ha preguntado por temas futbolísticos y ha sido no solo incapaz de apoyarla, sino que ha venido a decir que no puede apoyar un equipo que supere las fronteras de Euskadi. ¡Qué bajito de miras!

Debería saber que hay muchos vascos y vascas que se sienten representados por la roja, y porque además, ésta tiene varios jugadores vascos, de equipos vascos, y que están siendo figuras claves en la situación de la selección.

No ha sabido estar a la altura de esa ciudadanía que tiene al Athletic, o a la Real, como equipos de referencia, y que en los mundiales aprecia el juego de la roja y de alegra de sus resultados positivos.

No todos los que le votan se convierten el simpatizantes de Sudan del sur, Catar, Uzbekistán o Arabia Saudí cuando juegan contra la roja. Conozco alguno, pero son minoría.

miércoles, 1 de julio de 2026

Feijóo, Ayuso, Abascal y toda la ultraderecha global
a un paso de abrazar el terraplanismo.

 
El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo,
en el Congreso de los Diputados.
EFE/ Fernando Villar
eldiario.es/opinion/Esther-Palomera
Si lo que busca Feijóo al sembrar dudas sobre el censo electoral es un asalto al Congreso, como el que se vivió en el Capitolio, demuestra lo poco que le importa la convivencia y lo entrenado que está en violencia política. El “que caiga España, que ya la levantaremos”, que profirió Montoro en 2011 se quedará corto en comparación con lo que el gallego parece dispuesto a arrasar de nuestro sistema democrático.

Todo empezó con Trump. Luego, fueron Fujimori, Bolsonaro, Orbán, Abascal… Pero el PP no podía ser menos.. Hace tiempo que Feijóo es un habitual de la política de tierra quemada. Por convicción o por imitación, el caso es que ya le vale todo: la deshumanización del adversario, la deslegitimación de las instituciones, la judicialización de la política, la mentira como recurso habitual, la denuncia falsa… Ahora, abraza el stop the steal (detengan ese robo), una vieja teoría de la conspiración de las derechas y ultraderechas globales que empezó en 2020 con Trump sobre un presunto fraude electoral en las presidenciales norteamericanas.

Convertido en una mala copia de Abascal, Feijóo ha empezado a construir, con la ayuda de Ayuso y de su sincronizada de guardia, una irresponsable ofensiva contra el Gobierno que alimenta la sospecha de un supuesto pucherazo electoral. La excusa es la llamada ley de nietos, que permite a los descendientes de exiliados del franquismo lograr la nacionalidad española.

Feijóo, Ayuso, Abascal y toda la derecha no hacen más que seguir a pies juntillas el sobradamente conocido manual de la ultraderecha global de sembrar la duda previa. Si lo que busca Feijóo, en caso de no gobernar en 2027, es un asalto al Congreso, como el que EEUU vivió en el Capitolio, no solo demuestra lo poco que le importan la democracia y la convivencia, sino también lo entrenado que está en violencia política.

Está a un paso de abrazar el terraplanismo, negar la evidencia científica sobre las vacunas y denunciar una conspiración de Pedro Sánchez para ocultar que la verdadera forma de la Tierra no es geoide. Tiempo al tiempo.

lunes, 29 de junio de 2026

Sobre la ruptura del consenso lingüístico y
la Prueba de Acceso a la Universidad.

La ruptura del consenso lingüístico en el empleo público y el aluvión de suspensos en Selectividad obligan a recordar que el euskera debe mantenerse como punto de encuentro entre diferentes para consolidar su avance, a la vez que tenemos que exigir mayor control, seguimiento, inspección y atención a los centros educativos privados que se "descojonan 
descaradamente" de los acuerdos educativos del Gobierno Vasco, actuando con su prepotencia habitual como si el tema no fuese con ellos.

El objetivo de conseguir que todos los que viven es este país de que consideren el euskera un patrimonio también de ellos, puede verse lastrado si hay un riesgo de segregación, y en este sentido, el acuerdo entre PNV y Bildu para blindar por ley la lengua vasca en las oposiciones supone la creación de un bloque abertzale en un asunto muy sensible para la estabilidad de Euskadi. A la vez, consuma la quiebra del pacto entre jeltzales y socialistas en este terreno, una transversalidad vital para la convivencia. En este sentido, cabe recordar que al PP siempre ha habido que considerarlo como elemento negativo, carroñero, provocador y contrario a conseguir ese equilibrio imprescindible.

El peligro de dejar en manos de la discrecionalidad de cada Administración municipal el nivel de exigencia lingüística es que se penalice a determinadas poblaciones, especialmente las migrantes o las menos vascoparlantes, con una barrera por origen y clase. Y esa brecha camina en contra de los interese de los que queremos un país integrado.

Por otra parte, la brecha que ha aflorado en la Prueba de Acceso a la Universidad con peores notas en el modelo A, salpicado por el "escándalo de los ceros", llama la atención por la segada y provocadora (des)información que se nos ha transmitido. Un tema que nos debería de hacer reflexionar a todos los interesados en redireccionar el problema.

sábado, 27 de junio de 2026

El derecho a vivir en euskera no puede obligar a otros a aprenderlo.

Bildu ha logrado, casi al cierre del curso político en el Parlamento Vasco, el hito político de meter cuña en el Gobierno de coalición de PNV y PSE-EE liderado por Imanol Pradales.

Con su abstención, la principal fuerza de la oposición ha facilitado que salga adelante una reforma de la ley autonómica de empleo público para blindar las exigencias de euskera en las convocatorias ante las sucesivas sentencias judiciales.

Se trata de una iniciativa planteada en solitario por el PNV, con los socialistas claramente en frente. Es algo que no había pasado ni en esta legislatura ni en la década en que lleva operando el bipartito.
Y se está señalando como enemigos del euskera a vascoparlantes que no aceptamos políticas coercitivas.

Algo tan simple como reconocer que el derecho a vivir en euskera no puede obligar a otros a aprenderlo.

Es más, creo firmemente que esta política consigue crear puestos de trabajo para "los de casa", pero hunde el idioma y frustra, complica o retrae de acercar a gente de casa, la de toda la vida y la recién llegada, y le arrastra a posiciones contrarias al idioma, con posiciones imprevisibles a corto plazo.

La negociación en Bruselas con los talibanes es indigna.

La Unión Europea ha optado por una política de romper tabúes respecto a la inmigración, pero
no podía haberlo hecho de una manera más opuesta a sus principios fundacionales.

La reunión celebrada esta semana en Bruselas con representantes del régimen talibán, ideólogo, ejecutor y apóstol de un sistema de
apartheid de género que ha convertido Afganistán en uno de los agujeros negros de los derechos humanos más lacerantes del mundo.

Toda una vergüenza para la historia y para los que necesitamos creer en los principios de la Unión Europea, t
erritorio de libertad y valores democráticos. Aunque se disfrace de excepcionalidad, recibir a los talibanes en el corazón de Europa y negociar con ellos de igual a igual sobre la posible expulsión de migrantes resulta especialmente bochornoso.

viernes, 26 de junio de 2026

Se consuma la ruptura de los consensos lingüísticos con la modificación de la LEPV

 
La modificación de la Ley de Empleo Público Vasco sobre la exigencia de los perfiles lingüísticos en los procesos de oposiciones “consuma la ruptura de los consensos lingüísticos en Euskadi”. Prueba de ello es el hecho de que la modificación de esta semana haya sido aprobada con el voto de un único partido, frente al amplio y plural consenso que logró la Ley 10/1982 de Normalización del Uso del Euskera

Con la modificación aprobada hoy, el PNV asume acríticamente las tesis de EH Bildu ya que, por vías diferentes, ambas buscan simplemente ampliar el número de perfiles lingüísticos exigido en las administraciones, acabando con los índices de obligado cumplimiento y, con ello, con los principios de progresividad y proporcionalidad en la exigencia de acreditación de la lengua. Rompe también con las propias posiciones que el PNV había mantenido históricamente respecto a los perfiles y que resumió Josu Erkoreka al decir que la virtud de los mismos era que  “la acomodación a cada realidad sociolingüística conforma una de las claves de bóveda sobre las que se apoya el sistema, siendo un objetivo necesario, desde el punto de vista lingüístico, que cada una de las administraciones públicas vascas sea reflejo fiel de la comunidad humana a la que ha de servir”.

El propio Estatuto de Autonomía del País Vasco regula que las instituciones de la comunidad deben garantizar el uso de ambas lenguas “teniendo en cuenta la diversidad socio-lingüística”. La modificación aprobada hoy, simplemente deja a las administraciones vascas toda la discrecionalidad para decidir el número de perfiles a exigir en cada una de ellas, independientemente de la realidad sociolingüística en la que ejerzan su actividad, que era una de las funciones del índice de obligado cumplimiento.

Se trata, por tanto, no de utilizar la lengua como un elemento integrador, vertebrador y que pueda acoger a la diversidad de orígenes que vendrá en los próximos años, sino “como un bastión que sirva para dejar entrar a los empleos de mayor calidad a las vascas y vascos "de verdad" y deje fuera al resto, un elemento segregador”.

El autogobierno debe servir, precisamente, para adaptar las normas a la realidad de la ciudadanía, no la ciudadanía a las normasrecalcar la necesidad de dar un impulso al euskera de manera que “nadie se quede atrás”. En un momento en el que la euskaldunización está prácticamente privatizada, hay que recordar que no se necesitan acelerones en la exigencia de perfiles, son necesarios tiempo y recursos materiales: gratuidad en la enseñanza de perfiles, liberaciones que no hagan chocar el aprendizaje con la conciliación, nuevas maneras de acreditar el conocimiento en la práctica laboral diaria, adaptación de las competencias exigidas a las tareas reales del puesto con perfiles orales y de comprensión, o la valoración de los niveles iniciales en las oposiciones.
ccoo.eus