
Sanchez seguirá necesitando de nacionalistas y de la "Izquierda de la Izquierda".
Y el seguirá necesitando de los fascistas y de la ultraderecha. Y también lo sabe. Es más, ayer Feijóo nos confesó que en una hipotética coalición tras su hipotético triunfo electoral, no descartaría ni a Vox, ni a un PSOE «no sanchista», ni a Junts «dentro de la ley» ni al PNV. De éste último no añadió nada, ni independentista ni radical ni "na de na". Curioso. Pero sigue sin "querer entender" que, aunque tanto Junts como el PNV quisiesen gobernar con él, firmarían su "muerte política" si aceptasen estar en el mismo lado de la "barricada parlamentaria" que VOX.
Su veto a Bildu resulta entre gracioso y esperpéntico.
¿Acaso se cree que ellos estarían dispuestos a apoyarle?
Dicen que ayer salió triunfante y exultante.
A mi, me pareció simplemente patético.