-El de las “155 monedas de plata”, el que votó en contra de la Reforma Laboral, el que ha dado la puntilla al acuerdo de toda la izquierda, al adelantarse y echarse en brazos de Podemos, "probablemente" lo hizo sin maldad, pero reconózcase en él algo de narcisismo. Hoy es evidente que estaba equivocado.
Instalados en la política de "cuanto peor, mejor" e "idolatría de sus líderes", es mejor tenerles fuera del corral, para que no contagien. Por cierto, no recuerdo que hayan hecho votaciones internas ni primarias para pactar con el líder de ERC. De ser una esperanza, en pocos años, han pasado a ser un grano en el culo para la gente progresista del Estado.
Ahora la unidad queda en manos de los votantes. Pero esto es para otro post posterior.













