Imagínate tener quince años, que todavía necesites una autorización de tus padres para irte de excursión, y pasar un festivo haciendo el saludo nazi delante de personas que llevan noches durmiendo en el suelo para reclamar que puedas tener una vivienda digna. Eso vimos ayer en la Puerta del Sol. Menores haciendo el saludo nazi entre risas, chavales gritando el nombre de José Antonio Primo de Rivera sin saber ni siquiera quién fue, banderas franquistas, cruces de Borgoña y gente que no sabe explicar qué está celebrando. Pero el problema no sale en cámara. Porque detrás de esos chavales confusos, hay adultos alienados que llevan años enseñándoles a odiar a cualquiera que piense por sí mismo.
— Spanish Revolution (@Spanish_Revo) October 13, 2026