Mi última visita al museo hasta primeros de octubre, que será,
según nos han prometido, cuando inauguren el tercer espacio
del Museo de Bellas Artes de Bilbao.
| Detalle de una ilustración del libro 'Milo Manara: Odisea' (Lumen) |
| Imágenes nocturnas del incendio forestal de Los Gallardos (Almería) el pasado 10 de VII Francisco J. Olmo / Europa Press eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ piromanos-emergencia-democracia/ F.Valladares/ E. Saldaña. |
| Los diputados de Vox en la Asamblea de Madrid, Isabel Pérez Moñino e Íñigo Henríquez de Luna, atienden a los medios en el Puesto de Mando Avanzado de Cenicientos el pasado sábado. EFE/Mariscal |
CÉSAR MONTALBÁN
Ayer, 25 de Julio, aunque no fue noticia de primera línea por el tema de los incendios, volvimos a ver las dos opciones:
Los de Santiago (Una de las muchas mentiras católicas) y cierra España, con el botafumeiro y todo el folclore racista que representan, con los viejos eslóganes que gran parte de la ciudadanía del país recordamos con vergüenza, como consecuencia de la España rancia, franquista, católica y triste de los años de la dictadura.
Son, desgraciadamente, muchos españoles con eslóganes que solo pueden ser añorados por racistas, xenófobos y nacionalistas radicales españoles, con defensas de incultos que se consideran agraviados y de señoritos bien posicionados, esos de misa diaria, que se aprovechan de la situación para aumentar sus finanzas.
Y por otro lado, esa mayoría silenciosa que no siempre acude a las urnas cuando les convocan, que queremos avanzar en la defensa de una sociedad mas justa, donde pague más impuestos quien mas tiene, laica, con una política socialdemócrata y en la defensa de los DD. HH.
No hay otra. Y decir que da lo mismo, que tanto monta, monta tanto, uno como otro, es, en mi opinión, además de irresponsable, tonto y suicida.
Pero, en esta misma dirección, también es necesario señalar a otros cómplices directos de este dolor. Me refiero a quienes vivieron de cerca aquellas desapariciones y, décadas después, siguen aplicando su propia ley de secretos oficiales no escrita. Aquellos que, conocedores de lo que pudo ocurrir en cada uno de los casos, siguen callados, mirando hacia otro lado. Ellos también son responsables directos de ese dolor que tan hondamente ha marcado a las familias.
Pido al Estado que cumpla con su responsabilidad, que no ceje en el obligado empeño de trabajar por el esclarecimiento de esos crímenes. Pero también pido a quienes saben y llevan años sin atreverse a hablar, que den un paso adelante. Que rompan el miedo y colaboren. Solo así podremos cicatrizar, muchas décadas después, la incurable herida de su ausencia.
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