“El hecho de que la Unión Europea de Radiodifusión (UER) no haya suspendido a Israel de Eurovisión, como hizo con Rusia, es un acto de cobardía y un ejemplo de flagrante doble rasero en lo que se refiere a Israel”.
“En lugar de transmitir con claridad el mensaje de que los crímenes atroces de Israel contra el pueblo palestino tienen un coste, la UER ha dado a Israel este escenario internacional a pesar del genocidio en Gaza, la ocupación ilegal y el apartheid que continúa cometiendo. La Unión Europea de Radiodifusión está traicionando los valores del Festival de la Canción de Eurovisión, que incluye la libertad frente a la intolerancia, el discurso de odio y la discriminación. Además, ignora las protestas de sus miembros España, Irlanda, Países Bajos, Eslovenia e Islandia, que se han retirado del Festival debido a la participación de Israel. En última instancia, la UER ha traicionado a la humanidad”.
“La participación de Israel en el Festival de la Canción de Eurovisión ofrece a este país una plataforma para tratar de desviar la atención del genocidio que está cometiendo en la Franja de Gaza ocupada y de sus medidas para anexionarse más territorios de Gaza y Cisjordania, incluida Jerusalén Oriental, así como de su sistema de apartheid contra la población palestina, y normalizar todo ello”.
“No se debe permitir que las canciones y las lentejuelas acallen las atrocidades de Israel y el sufrimiento palestino, o nos distraigan de ellos. No debe haber ningún escenario para Israel en Eurovisión mientras haya un genocidio en curso”.
“Ya no se puede seguir tolerando la impunidad de Israel, y las personas de todo el mundo deben actuar con arreglo a su conciencia y defender los derechos humanos”.



