Google+

martes, 13 de noviembre de 2018

"La democracia también es que no paguen siempre los mismos", pero debería ser también que paguen quienes no han pagado jamás.

Pedro Sánchez ha dicho que democracia también es que no paguen siempre los mismos. Yo me atrevería a sugerir que democracia debería ser, además, que paguen quienes no han pagado jamás.

https://elpais.com
No pretendo incendiar templo alguno con esta estrada de blog pero que, cambie la ley que cambie, la Iglesia católica siga beneficiándose de exenciones fiscales en España me parece insostenible a estas alturas, cuando sus defensores ya ni siquiera pueden esgrimir el folclórico argumento de que a la gente le hace más ilusión casarse en una iglesia, porque desde hace años se celebran muchas más bodas civiles que religiosas en nuestro país. 

Los privilegios de los que goza la Iglesia son una herencia directa de la dictadura, un fosilizado vestigio del nacionalcatolicismo, el fruto de cuarenta años en los que la Iglesia y el Estado fueron una sola cosa y los pecados se confundían con los delitos.

lunes, 12 de noviembre de 2018

Cospedal y Morenés también se cagan en dios y se suenan los mocos en la bandera

María Dolores Cospedal, con su mantilla de inclinarse ante el Papa, y Pedro Morenés, con su rancio abolengo católico, se han venido cagando reiteradamente en dios. Todo ello siempre con la bandera por delante.

Hay muchas maneras de cagarse en alguien y de sonarse los mocos con algo. No solo la manera en que Willy Toledo se caga en dios y la manera en que Dani Mateo se suena los mocos en la bandera rojigualda. Por ejemplo, te cagas en dios cuando dejas desmembrado a un niño que trabaja en el campo y le estalla en el cuerpecito una mina antipersona que tú has fabricado y que le has vendido al sátrapa que lo mantiene pobre y que lo explota. Te cagas en dios cuando un avión de guerra que tú has fabricado y vendido lanza misiles que tú has fabricado y vendido sobre un pueblo lleno de civiles el día de mercado. Te cagas en dios cuando el ejército de un reino asesino deja caer bombas que tú has fabricado y le has vendido sobre un autobús escolar y mueren treinta niños. 
... 
(Excelente artículo de Ruth Todelano en eldiario.es)

Amigo Dani Mateo :

elperiodico.com/es/opinion
Te has sonado con la bandera nacional y te están linchando. Por lo visto no puedes sonarte con una bandera porque es una falta de respeto en un momento en el que mucha gente cuelga banderas en los balcones. 

Como hay una guerra de 'balconing' de esteladas, catalanas, republicanas y españolas, nadie debe hacer broma con el tema. Amigo Dani, la identidad se define más por conflictos y dilemas que por acuerdos. La gente cuelga banderas en los balcones y punto y se acabó y basta.

Los ciudadanos pueden exhibir sus banderas en ventanas y balconcillos hasta que se pudran a la intemperie, pero que nadie se suene los mocos. 

Los ciudadanos pueden convertir sus domicilios en embajadas abanderadas junto a la ropa interior tendida, pero uno no puede sonarse con la bandera.

domingo, 11 de noviembre de 2018

Unamuno: venceréis, pero no convenceréis, en el Arriaga

El «Venceréis, pero no convenceréis» que Miguel de Unamuno, rector de la Universidad de Salamanca, espetó al fundador de la Legión españolaJosé Millán-Astray, el 12 de octubre de 1936 es un episodio mítico de nuestra historia. En esta obra con ese título se nos muestra a un Unamuno frente al espejo en pleno torbellino del comienzo de la Guerra Civil. Cartas y poemas del Unamuno tardío, junto al famoso discurso que pronunció el 12 de octubre de 1936, en el paraninfo de la Universidad.
Sus últimos meses de vida, destituido como rector vitalicio, habiendo quedado viudo, rechazado por el bando nacional y por el republicano, “español desterrado en España”, fueron un tiempo de reclusión y desencanto.
En esta ocasión la interpretación de José Luis Gómez es brillante y la escenografía le hace ganar muchos enteros a la obra.

.

Las lecciones de la primera guerra mundial

elperiodico.com//opinion
Hace cien años acababa una guerra devastadora que causó al menos 20 millones de muertos en suelo europeo y la desaparición de cuatro imperios, el alemán, el austrohúngaro, el otomano y, revolución mediante, el zarista. Un orden mundial que había llevado a aquel desorden sangriento llegaba así a su fin para alumbrar uno nuevo en el que un país extraeuropeo, Estados Unidos, resultaba altamente fortalecido. Meses antes, su presidente, Woodrow Wilson, había lanzado 14 puntos para sentar las bases de un sistema distinto, liberal, con menos fronteras económicas pero más Estados, y abogaba por el recurso al multilateralismo para dirimir agravios y evitar nuevos conflictos armados. De ahí nació la Sociedad de Naciones, el embrión de lo que después sería la ONU.

Pese a toda la sangre derramada y a los deseos de paz, la guerra se cerró en falso. El revanchismo de los vencedores primero y de los vencidos después llevó a otra conflagración mundial y de ahí sí nació, hace 75 años, un nuevo orden que ponía en primer plano el multilateralismo con la creación de instituciones internacionales y una estrecha relación entre Europa y EEUU.

Hoy, aquella arquitectura se tambalea acosada por la aparición de los nacionalismos exacerbados y por un Donald Trump replegado en el ‘America first’ que ni siquiera frena sus insultos a quienes se supone son aliados como Francia. Su visita a este país para conmemorar el aniversario tiene el sentido opuesto a la del presidente Wilson hace cien años.

sábado, 10 de noviembre de 2018

De banderas y pañuelos.

El programa de humor catalán, Polònia, realizó un sketch el pasado jueves en el que interpretaban el Himno de la Alegría —también conocida como la novena sinfonía— de Beethoven con el sonido que surgía de sus narices sonándose con algunas banderas nacionales. No soy partidario de usar símbolos de manera que puedan ofender a otros, pero tampoco creo que sea bueno diosificarlas.

El sketch de Dani Mateo en el que se sonaba los mocos con la bandera española sigue suscitando todo tipo de reacciones. En este caso, desde Cataluña, donde los símbolos y las identidades nacionales se viven con una especial intensidad debido a los nacionalismos enfrentados. Allí, el programa satírico 'Polònia' de TV3 ha imitado a Dani Mateo y ha vuelto a usar banderas en lugar de pañuelos. Que nadie se haga el ofendido.

El amor a España y la evasión de impuestos, a menudo van en paralelo.


viernes, 9 de noviembre de 2018

Mientras Puppy cuida mi moto ...


... yo le echo un vistazo a su caseta.

Azaña, una pasión española, en el Arriaga.

La obra que vimos ayer en el Arriaga es un espectáculo que no pretende ser una reconstrucción histórica ni un juicio de la actuación política de don Manuel Azaña. En su piel, el actor, contenido y elocuente, reta al espectador en un constante claroscuro. 
El autor escribió la obra hace ahora 30 años, pero ahora, con sus 78 años, ha considerado de interés recordar a Azaña, viendo los vientos que corren, y que algunos parecen condenados a volver a vivir situaciones similares. Los Torra, Puigdemont, Otegi, y sus seguidores, así como las derechas españolas, en estos tiempos también divididos como en aquellos, deberían releer aquellos textos.
La obra, desde el punto de vista simplemente teatral, la obra es un poco ladrillo, sobretodo inicialmente, donde el actor se limita a leer de espaldas durante muchos minutos y sólo un personaje como José Luis Gómez, un gran actor consagrado, se puede permitir esta licencia y presentarnos de esta manera los textos del Presidente. Leerlos individualmente con un whisky en la mano puede ser otra opción.
En la obra, la palabra de Azaña se organiza según tres grandes ejes. Primero, la circunstancia vital y política, después la reflexión sobre la historia de España con textos que hacen referencia a la significación profunda del régimen republicano, al laicismo o a la guerra civil. Y por último, la meditación sobre el arte y el paisaje españoles que recorre su obra entera y a la que se ha intentado otorgar la debida importancia.
El Teatro Arriaga recibe esta semana dos producciones del Teatro de la Abadía, ambas protagonizadas por José Luis Gómez. Ayer fue a Manuel Azaña y este sábado y domingo a Miguel de Unamuno

jueves, 8 de noviembre de 2018

De francotiradores, ultraderechistas, leyes antiterroristas y raperos.

Las informaciones cotidianas nos llevan de sorpresa en sorpresa.

Hoy a un vigilante de seguridad, 


... que se sabe que participa en campeonatos de tiro olímpico al que se le consideraba muy bueno.

... que es un ultraderechista muy conocido y que así se autoproclamaba en las redes sociales.

... que se sabía que tenía problemas psicológicos,

... pero tenía permisos de armas,  

... y además, tenía armas para las que no tenía permisos,

no le aplican la Ley Antiterrorista porque 

... ... ... le quitan importancia diciendo que era un lobo solitario, pero a la vez reconocen que estaba relacionado con grupos de whatsApp, luego tan sólo no estaba,

pero en cambio

... no me deja de llamar la atención la balanza que utilizan en la Justicia, puesto que, en este caso no aplican dicha Ley, pero a la canción de un rapero si se le puede aplicar.

¡Cómo está el país!

"No me gusta que se suene los mocos en la bandera, pero defenderé hasta la muerte su derecho a hacerlo"

elpais.com/cultura/2018/11/television
"No me gusta que se suene los mocos en la bandera, pero defenderé hasta la muerte su derecho a hacerlo", sería la paráfrasis de la frase de Voltaire que un apóstol de la libertad de expresión tendría que aplicar al affaire Dani Mateo en El intermedio, el penúltimo escandalito español (pues es probable que salte otro antes de que se publique esto). La primera objeción es que Voltaire nunca dijo, que se sepa, eso de "estoy en desacuerdo con lo que dices, pero defenderé hasta la muerte tu derecho a decirlo". Fue una de sus biógrafas, Evelyn Beatrice Hall, quien lo puso en su boca como licencia literaria en un libro de 1906. Es decir, que no nos podemos fiar ni de los padres de la libertad de expresión para defender la libertad de expresión. Dani Mateo no puede contar, a priori, con Voltaire para salir del lío, y muchos de los que hemos recurrido a él para defender a cómicos en apuros en circunstancias parecidas, nos hemos cansado de citarlo en vano.

Les reconozco el derecho genérico a hacerlo —y la obligación de aguantar el cabreo ajeno, que para eso lo provocas—, pero no pueden acaparar un debate tan importante con gracietas de segundo de la ESO. El mundo no se puede convertir en el despacho del jefe de estudios de un instituto. Somos adultos, superemos el caca-culo-pedo-pis y digamos algo interesante para variar, así como los ofendidos podrían reservar su indignación para causas más nobles de ella.


miércoles, 7 de noviembre de 2018

Los contrapoderes funcionan en EEUU. A ver si también lo hacen en España.

elpais.com/internacional/2018/11/07/actualidad
El sistema funciona. Los contrapoderes van a actuar de nuevo, con la Cámara de Representantes en manos de los demócratas, tras estos dos años de control republicano sobre la cúspide de los tres poderes, el Ejecutivo, el Judicial y el Legislativo. 
Limitar el poder de un presidente tan peculiar como Donald Trump será el primer objetivo de la nueva Cámara de Representantes.

Aunque hay que reconocer que para él lo importante era el Senado, y mantiene su mayoría. Para el presidente ha sido uno noche excelente.

A ver si en España, tras la triste impresión que nos dio el poder judicial ayer, los otros poderes pueden compensarlo en parte.