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Los "Javis" son dueños de un brillante sentido del cine, de reflejar múltiples sentimientos, incluidos la pena, el deseo y el sufrimiento, de crear una atmósfera muy especial, de hacer muy reales y creíbles a personajes que viven en la zozobra, la indefensión y el miedo, y de reivindicar a personajes que siempre lo tuvieron muy duro debido a su sexualidad.
Cuentan y entrecruzan varias historias que se suceden a lo largo de un siglo. Y esto es arriesgado. El espectador corre el peligro de hacerse un lío, de perderse en ellas. Al menos, a mí me cuesta a veces seguir el hilo narrativo. Aunque también existen momentos y situaciones con capacidad para conmover a las piedras.
Y el venerado, sufrido, masacrado Federico García Lorca solo aparece al final, pero lo que cuenta y el tono en que lo expresa tienen poder de comunicación. Casi todo suena a verdad en esta película. Pero, sobre todo, posee clima y sentimiento.
Según los entendidos es previsible el éxito a todos los niveles que va a alcanzar 'La bola negra'. Me alegro. Se lo merece. No es perfecta, pero posee algo conmovedor.
Pero dicho esto, me cuesta creer que triunfe en Yankilandia aunque, ojalá me equivoque.
