- En 1898 no había redes sociales cuando la prensa de Washington DC anunció en el mes de abril que el Congreso de los Estados Unidos declaraba la guerra a España con la descubierta intención de quedarse con Cuba y Filipinas.En 1975 tampoco había redes y la prensa era la propia de una dictadura. Aún quedan por aclarar muchas cosas sobre el Sáhara, entre otras el papel del pretendiente al trono, Juan Carlos de Borbón, pero quedo claro que EE.UU. tampoco fue ajeno a lo que ocurrió.En ambos casos, detrás estaba el socio norteamericano defendiendo "sus intereses".Es inútil engañarse, las políticas con el vecino marroquí siempre han sido de sometimiento o de sobornos. Los que piensan que sin Pedro Sánchez no hubiera pasado algo parecido en Ceuta, creo que se equivocan. Marruecos desde su independencia es una dictadura coronada, tras las ceremonias rituales de acatamiento feudal hay un pueblo que, a pesar de los trampantojos, vive en la miseria, con millones de sus naturales en el exilio económico y social.Se ha comparado lo que acaba de pasar en Ceuta con la Marcha Verde. Conviene comparar, por qué no, después de aquello, el reino de España es una monarquía constitucional y democrática, aunque abunden los traidores entre la derecha oportunista; el reino de Marruecos sigue siendo una tiranía. Si comparamos las fotos veremos cómo en cincuenta años, su pueblo, utilizado como carne de cañón, sigue siendo una multitud desarrapada, sin esperanzas ni ilusiones, salvo fuera de Marruecos. Ni los ceutíes, por supuesto, ni sus súbditos quieren ser marroquíes.
martes, 4 de agosto de 2026
lunes, 3 de agosto de 2026
Aparcamientos de la playa:
Si eres demasiado permisivo con las caravanas ...
... puedes encontrarte con algún desaprensivo
que se atreva a meter un bicho como este
en un parking para coches y motos.
que se atreva a meter un bicho como este
en un parking para coches y motos.
Afortunadamente la policía se ha visto obligada a intervenir,
ante estos tipos de egoísmo y chulería barata,
le ha puesto el cepo y espero que la "receta"
le convezca para no volver a intentarlo.
¡Manda huevos!
"A mis neonazis ni me los toquéis.
los detengo yo si lo considero conveniente".
Han pasado ya quince días de la victoria de la roja y ha habido un tema sobre el que parece que se ha querido cubrir con un "tupido velo" para que la discusión no vaya a mayores.
Recordemos que el fin de semana de la final, hubo fanáticos que se proclamaban "super-vascos", algo que a ellos, tan radicalmente ideologizados y ajenos a la realidad, les lleva a ser "antiespañoles", y haciendo caso omiso a ese "derecho a decidir" que tanto proclaman, a decidir, por ejemplo, qué camisa me pongo hoy, salen a la calle a asustar a los que deciden salir a pasear con una camiseta de la roja. Algo que visto así, parece bastante nazi y poco democrático.
La Ertzaintza, en esos días, hizo mas bien poco, es decir, intentar calmar a los exaltados pero con poco interés en denunciar a los que actuaban como radicales que se creen con derecho a decidir lo que se pueden o no poner los demás. Vamos, que como casi siempre, sin ganas de cortar por lo sano a los fascistoides que pululan desde hace muchos años por nuestras calles.
Ante la aparente poca eficacia de nuestra Ertzaintza, van la policía nacional y la guardia civil y detiene a algunos de ellos. Pues mira, como decía aquel, no importa tanto el color del gato, sino que cace ratones o no.
Pero para nuestro consejero vasco de Seguridad, lo importante no es detener a los culpables, no, lo importante es quien los detiene, y reclama a Marlaska que «reconduzca» la situación para que sea la Ertzaintza la que lidere las investigaciones.
La polémica para él es, en el fondo, una disputa competencial sobre hasta dónde llega la jurisdicción y las tareas que puede llevar a cabo la Policía Nacional y la Guardia Civil en Euskadi, y no si gente que se cree con el derecho a decidir cómo hemos de ir vestidos y a quienes tenemos que aplaudir o no, debe ser detenida, acusada y, en su cado, penada por un juez.
Vamos que algo así como decir que a mis nazis no me los toquéis, que son míos, y ya los detendré yo cuando lo considere oportuno.
Pues no Zubiria, no.
La polémica para él es, en el fondo, una disputa competencial sobre hasta dónde llega la jurisdicción y las tareas que puede llevar a cabo la Policía Nacional y la Guardia Civil en Euskadi, y no si gente que se cree con el derecho a decidir cómo hemos de ir vestidos y a quienes tenemos que aplaudir o no, debe ser detenida, acusada y, en su cado, penada por un juez.
Vamos que algo así como decir que a mis nazis no me los toquéis, que son míos, y ya los detendré yo cuando lo considere oportuno.
Pues no Zubiria, no.
domingo, 2 de agosto de 2026
Ceuta, "las víctimas y las mafias, el monarca alauí,
la derecha españolaza, la medio nazi europea,
la "inteligencia" y Pedro el escurridizo.
La crisis de Ceuta sigue abierta. Aunque no como les hubiera gustado a nuestras derechas. Ellas esperaban que durara un poco más el acoso de los “invasores”, convencidas de que el espectáculo que estaba dando España ante el mundo tenía contra las cuerdas a Sánchez. Pero parece que el presidente se les ha vuelto a escapar.
Pero la “invasión” se ha desinflado sorpresivamente, mucho más rápido de lo se esperaba. Tras un par de días de incertidumbre y algunos conatos de violencia en la ciudad autónoma, prácticamente la totalidad de los “invasores” ha regresado por su propio pie a Marruecos a través de la frontera terrestre.
Está visto que al monarca alauí no le basta con que Sánchez le haya puesto en bandeja el Sáhara Occidental. Marruecos está entrando en otros círculos de interés geoestratégico, con aliados poderosos como Trump y Netanyahu, y será cada vez más difícil apaciguarlo cuando se sienta ofendido por cualquier acción diplomática de España que no satisfaga sus caprichos.
Plantearon incluso suspender a España del acuerdo de Schengen, como si los 60.000 mil sin papeles de Ceuta pudieran llegar en metro a Copenhague o a Helsinki. Más aun, como si Ceuta estuviera acogida por el tratado. Las derechas políticas y mediáticas españolas se frotaban las manos ante la posible exclusión de su propio país del tratado de libre circulación europeo. Significaba el aislamiento del Sánchez en Europa. Oro en polvo. Pero los acontecimientos dieron un giro inesperado.
También hay que averiguar qué sucedió con los servicios de inteligencia de España en este asunto. Resulta difícil entender que no se hayan enterado de lo que se estaba fraguando en el otro lado de la frontera. Si no se enteraron, malo. Y si se enteraron, pero los mandos políticos que toman las decisiones no dieron importancia a las alertas, peor.
sábado, 1 de agosto de 2026
No fue una rectificación, fue una pillada
pero los medios de la derecha miran hacia otro lado.
No falla. El victimismo como respuesta se repite con puntualidad de reloj suizo cada vez que el escándalo estalla alrededor de Isabel Díaz Ayuso. Todo es persecución. Todo una operación aviesa. Nunca un mea culpa. Nunca una asunción del error. Jamás una responsabilidad propia. Hablar de sí misma como objetivo de una conspiración para cambiar el tercio se ha convertido en una estrategia de comunicación constante en la inquilina de la Puerta del Sol.
Lo ha vuelto a hacer esta semana con el escándalo del ático y la mega terraza de aproximadamente seis millones de euros que la Comunidad de Madrid compró el pasado abril, de tapadillo, supuestamente para que su presidenta celebrara allí reuniones durante unas obras de reforma integral en Sol que no se habían anunciado, no están tampoco adjudicadas y, posiblemente, se inventaron sobre la marcha para justificar el dispendio y el uso que se pretendía dar a la vivienda.
La pillada fue tan obvia y el barullo -pese a la ocultación de su artillería mediática- tan intenso que, 24 horas después, ya no había obras que afrontar, ni destino institucional que darle a la nueva propiedad, sino una operación para destinar el dinero a ayudas para la reconstrucción por los incendios en la Sierra Oeste. No fue una rectificación , sino una pillada porque lo primero suelen llevar consigo un reconocimiento de que algo se hizo mal y no ha sido el caso.
eldiario.es/opinion/zona-critica/no-rectificacion-pillada
viernes, 31 de julio de 2026
La disputa por el legado del lehendakari Agirre
y los distintos posicionamientos del PNV.
Sobre las discusiones que se han mantenido dentro de los partidos nacionalistas en relación a la figura
del primer Lehendakari del Gobierno Vasco, el comentario que más me ha gustado ha sido el de Roberto Uriarte Torrealday, profesor de la UPV en El Correo.
El legado de Agirre no fue solo el de apoyarse en otras fuerzas, ideológicamente diversas, para conformar una mayoría de gobierno. Fue también y especialmente, el de haber superado sus dudas iniciales y el de no haber traicionado ni a sus socios republicanos de Gobierno, ni al régimen constitucional bajo el que se habían creado las instituciones que él lideraba.
del primer Lehendakari del Gobierno Vasco, el comentario que más me ha gustado ha sido el de Roberto Uriarte Torrealday, profesor de la UPV en El Correo.
El legado de Agirre no fue solo el de apoyarse en otras fuerzas, ideológicamente diversas, para conformar una mayoría de gobierno. Fue también y especialmente, el de haber superado sus dudas iniciales y el de no haber traicionado ni a sus socios republicanos de Gobierno, ni al régimen constitucional bajo el que se habían creado las instituciones que él lideraba.
Coincido con Pradales en que la memoria histórica exige profundizar en la «totalidad del legado» de Agirre, pero discrepo de él en que sea exclusivamente EH Bildu quien soslaya la totalidad del legado. El propio PNV ha contribuido y contribuye activamente a día de hoy a que las nuevas generaciones de este país sean educadas en relatos históricos parciales de aquella guerra y en la ocultación de una parte importante del legado de José Antonio Agirre, un lehendakari al que, al contrario que a sus correligionarios de ANV y del resto de las fuerzas del Gobierno vasco que presidía, le costó posicionarse nítidamente en el lado correcto de la historia: el de la resistencia al fascismo.
El golpe de Estado de los generales Mola y Franco contra la Constitución de 1931 daba comienzo a una guerra ante la cual había que posicionarse. Los carlistas optaron inmediatamente por apoyar a los sublevados, pero la decisión fue enormemente compleja para el PNV. Había disparidad de posiciones: algunos líderes, como Jesús María de Leizaola –en la misma línea que el sacerdote y antropólogo Barandiarán– tuvieron clara desde el principio su lealtad a la legalidad constitucional. Otros, como Manuel de Irujo, influenciado por un entorno social muy conservador, hicieron ciertos acercamientos al bando sublevado. La mayoría, sin embargo, era partidaria de la neutralidad. Entre ellos, Agirre.
Pero el avance de la guerra hacía cada vez más difícil permanecer neutral. El PNV mantuvo contactos con fuerzas católicas y monárquicas y también con poderes económicos, buscando cierta mediación. Pidió incluso consejo al Vaticano, con el conocido episodio de la delegación del PNV que no fue recibida por el Papa, pero sí por el cardenal Pacelli, entonces secretario de Estado del Vaticano y que años más tarde acabaría convirtiéndose en Papa con el nombre de Pío XII, quien, de forma diplomática, les recordó la realidad que se estaba imponiendo en la guerra y la inconveniencia de ir contra la realidad.
Así que Agirre tenía que decidir sin sostén externo y acabó decidiendo –y convenciendo a su partido– de apoyar la legalidad constitucional frente a la sublevación, en lo cual habría influido seguramente un cálculo de oportunidad: él mismo lideraba un Estado autónomo cuya continuidad no estaba garantizada en caso de imponerse el bando sublevado.
jueves, 30 de julio de 2026
Museo BB.AA. Nilbao
Mi última visita al museo hasta primeros de octubre, que será,
según nos han prometido, cuando inauguren el tercer espacio
del Museo de Bellas Artes de Bilbao.
Si esta legislatura está siendo una odisea,
¿será Pedro nuestro Odiseo?
| Detalle de una ilustración del libro 'Milo Manara: Odisea' (Lumen) |
Propongo aplicar esta idea a nuestra política.
Pongamos que Ulises es Sánchez, y que Ítaca consiste en alcanzar el final de la legislatura. Recordemos que Homero define a Odiseo es el de politropos: el versátil, el cambiante, pero también “el de muchos recursos”, resiliente y hábil en el control de los tiempos.
Emprende su viaje después de una guerra —pongamos, mejor, “conflicto”—, que deseamos dejar atrás. La Troya de nuestro Ulises sería, pues, el procés, origen de muchos de sus problemas y el mayor desafío político al que se ha enfrentado nuestra democracia.
La diosa que lo protege, Atenea, es la diosa de la visión estratégica.
Poseidón, su gran antagonista, podemos encarnarlo en los medios de la derecha, que no le perdonaron haber cegado a su hijo, el cíclope Polifemo.
Este sería el equivalente del PP, que pese a haber ganado las elecciones, nuestro Ulises, valiéndose de maniobras arteras, dejó ciego; o sea, tan frustrado como desorientado.
Los pretendientes son la oposición, que aguardan impacientes el fracaso del héroe para compartir el lecho de Penélope.
Los escándalos de corrupción encuentran un buen paralelo en el episodio en el que la tripulación de Ulises sacrifica y devora el ganado sagrado de Helios, el Sol, desobedeciendo flagrantemente el mandato divino, algo que adaptado al presente serían las normas de ética pública.
Ignoramos si Sánchez llegará finalmente a Ítaca y si, una vez allí, conseguirá deshacerse de los pretendientes.
El desenlace permanece abierto pero lo que no cabe ninguna duda es que esta legislatura está siendo una odisea, una odisea de supervivencia en el poder.
Podremos endiosarnos por nuestros muchos logros y progresos tecnológicos, pero seguimos siendo seres errantes, desubicados, a la búsqueda de un sentido último a nuestra vida y nuestras formas de convivencia, siempre imperfectas.
¡Pero qué alegrón si ganamos esta noche!
Y, si no, más se perdió en Troya.
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Leer:
elpais.com/opinion/es-sanchez-nuestro-ulises?
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Pongamos que Ulises es Sánchez, y que Ítaca consiste en alcanzar el final de la legislatura. Recordemos que Homero define a Odiseo es el de politropos: el versátil, el cambiante, pero también “el de muchos recursos”, resiliente y hábil en el control de los tiempos.
Emprende su viaje después de una guerra —pongamos, mejor, “conflicto”—, que deseamos dejar atrás. La Troya de nuestro Ulises sería, pues, el procés, origen de muchos de sus problemas y el mayor desafío político al que se ha enfrentado nuestra democracia.
La diosa que lo protege, Atenea, es la diosa de la visión estratégica.
Poseidón, su gran antagonista, podemos encarnarlo en los medios de la derecha, que no le perdonaron haber cegado a su hijo, el cíclope Polifemo.
Este sería el equivalente del PP, que pese a haber ganado las elecciones, nuestro Ulises, valiéndose de maniobras arteras, dejó ciego; o sea, tan frustrado como desorientado.
Los pretendientes son la oposición, que aguardan impacientes el fracaso del héroe para compartir el lecho de Penélope.
Los escándalos de corrupción encuentran un buen paralelo en el episodio en el que la tripulación de Ulises sacrifica y devora el ganado sagrado de Helios, el Sol, desobedeciendo flagrantemente el mandato divino, algo que adaptado al presente serían las normas de ética pública.
Ignoramos si Sánchez llegará finalmente a Ítaca y si, una vez allí, conseguirá deshacerse de los pretendientes.
El desenlace permanece abierto pero lo que no cabe ninguna duda es que esta legislatura está siendo una odisea, una odisea de supervivencia en el poder.
Podremos endiosarnos por nuestros muchos logros y progresos tecnológicos, pero seguimos siendo seres errantes, desubicados, a la búsqueda de un sentido último a nuestra vida y nuestras formas de convivencia, siempre imperfectas.
¡Pero qué alegrón si ganamos esta noche!
Y, si no, más se perdió en Troya.
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miércoles, 29 de julio de 2026
Guggen->Art & Music - Summer edition.
El Museo vuelve a programar Art & Music, un evento para disfrutar del ambiente más cool de Bilbao.
Cada semana, puedes dejarte envolver por la música jazz en vivo.
Una selección de bandas que nos sorprenderán por su ritmo y personalidad.
Cada semana, una oportunidad para dejarte envolver por la música jazz en vivo.
Una selección de bandas que, prometen, nos sorprenderán por su ritmo y personalidad.
La propuesta musical de hoy abarca desde formatos acústicos ligados al jazz clásico y al sonido de pianistas como Wynton Kelly, hasta proyectos de jazz contemporáneo e improvisación moderna influenciados por músicos como Immanuel Wilkins o Bill Frisell.
Paralelamente desarrolla proyectos vinculados a tradiciones rítmicas como las bandas second line de Nueva Orleans y formaciones inspiradas en el highlife y el afrobeat.
El asunto promete.
Hablamos de pirómanos, de emergencia
y de democracia.
| Imágenes nocturnas del incendio forestal de Los Gallardos (Almería) el pasado 10 de VII Francisco J. Olmo / Europa Press eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ piromanos-emergencia-democracia/ F.Valladares/ E. Saldaña. |
Los fallecidos de Los Gallardos murieron porque hay pirómanos políticos que se negaron a blindar con financiación estable las medidas de prevención y protección civil que el Gobierno llevaba dos años prometiendo.
Y también porque la Junta de Andalucía, sin Presupuestos aprobados para 2026, dejó que el cuerpo de agentes medioambientales perdiera 96 efectivos —un 14%— antes de esta campaña.
Y aquí emerge una verdad muy incómoda: España no sufre un déficit de preocupación climática, sino un déficit democrático.
Y aquí emerge una verdad muy incómoda: España no sufre un déficit de preocupación climática, sino un déficit democrático.
Mientras la emergencia exige más deliberación pública e inteligencia colectiva, nuestro sistema de partidos sigue ofreciendo respuestas del siglo pasado, basadas en la negociación entre élites y el cortoplacismo electoral.
Ese es el punto de mayor consenso en nuestra sociedad: la gente quiere escuchar a la ciencia, emprender el camino del poscrecimiento y sobre todo participar en las decisiones que afectan a su vida y a la de las generaciones futuras.
El verdadero problema actual no es si habrá o no un Pacto de Estado, sino qué partidos están dispuestos a pactar de verdad con esta evidencia científica. Según el Real Instituto Elcano, el 87% de los españoles quiere que el Parlamento adopte los objetivos que dicte la ciencia. Además, la experiencia demuestra que las políticas de suficiencia, lejos de generar rechazo social, encuentran un apoyo unánime en las asambleas ciudadanas climáticas siempre que se apliquen con justicia social.
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