Han pasado 90 años del 18 de julio de 1936. Nada que celebrar. Mucho que recordar, reflexionar, lamentar y pensar. Y mucho que hacer para impedir que se repita.
Asegura Otegi, en funciones de caudillo de la izquierda abertzale, que Garaikoetxea fue «un abertzale e independentista íntegro que fue capaz (…) de hacer cosas extraordinarias en tiempos extraordinarios». Lo extraordinario es la desvergüenza. Al lehendakari Garaikoetxea la izquierda abertzale le insultó un día sí y otro también, llamándolo españolista, autonomista, presidente de un «gobierno vascongadillo». «Ha traicionado a los que lo hemos dado todo por Euskadi», escribía ETA en agosto del 79. Era españolista, decían, «extranjero y traidor (que) debería dar cuenta ante los tribunales del pueblo de Euskadi libre».
Obviamente, los autores del texto estaban como cabras. Asesinaban, extorsionaban, todavía escribían Euskadi, pero se colige que tenían algún problema mental, no solo era odio.
La izquierda abertzale hizo todo lo que pudo contra la vía autonomista de Garaikoetxea y despreció el «autogobierno vascongadillo». ¿Cuándo cambio de opinión y por qué? ¿Se arrepiente de haber acosado al autogobierno y de haber apoyado el ataque terrorista a la autonomía que presidía Garaikoetxea? ¿Y de haberlo amenazado?
No son cuestiones secundarias ni de mero interés histórico, sino cruciales, pues si bien cambiar de opinión es de sabios, conviene saber si realmente ha cambiado o es mera estrategia retórica. O si, simplemente, sucede que nos toman (a los ciudadanos) por tontos, capaces de creerles cuando dicen una cosa y la contraria. -----------------------------------------------------
El Correo
MANUEL MONTERO ________________________________________________________ ¿Cabe odiar y alabar a la misma persona según convenga? ¿Evolución, rectificación? Solo adaptación a las conveniencias.
Es reconfortante, en situaciones como esta, leer que a otros euskaltzales reconocidos les resulte agridulce el final de Korrika.
Es una gozada que la calle reúna a miles de euskaltzales por el mero placer de compartir la lengua o el compromiso de proyectarla o ambos. La ciudadanía volvió a estar a la altura del reto.
Pero en la rueda de prensa posterior, Korrika se reafirmó en relación a los vetos aplicados a la participación y en el sesgo de los jóvenes elegidos por los organizadores para representar a la nueva generación comprometida en los siete herrialdes. Su representatividad fue la de una comunidad endogámica, celosa de un relato que no es mayoritario en Euskal herria y que capitaliza Sortu con sus marcas al norte y al sur del Bidasoa.
Presentando a jóvenes que también son parte de la nueva generación de candidatos electorales, portavoces sectoriales y reconocidos proselitistas de ámbitos de relato de aquello que en su día se llamó MLNV y cuyo protagonismo se amplificó.
Por admitir que no es fruto del azar es por lo que se reprocha a Korrika que la comunidad que describía su mensaje final huele a instrumento de otra cosa.
Hay que reconocer que en el tema del marketing sois de los mejores. Hay que reconocer que sabéis pinchar en la fibra de los monolingües castellano parlantes que encuentran una vía para "integrarse" en el mundillo.
Pero, en mi humilde opinión, la solución no está en aparentar ser euskaldunes y así sentirse integrados (Aupa, zer moduz, Agur, ...)
sino en entender que hay otras maneras de ser "vasco", sin tener que reirle las gracias a los dos partidos nacionalistas.
En esta ocasión, además, se han atrevido a "negar la colaboración" de colectivos tan vascos como ellos/as, que no les dicen "sí a todo" y que en el día a día observan cómo se manipula una lengua presuntamente de todos/as en el mundillo de los puestos de trabajo. Cuidarlo no es imponerlo. La imposición retrae y hay demasiada gente que, por ejemplo, en el mundo educativo, cree que no se ha cuidado ni se cuida el idioma como para no sentirlo impuesto.
Si el objetivo es controlar el chiringuito lo están haciendo muy bien, los unos y los otros, pnv y eh-bildu, Y hay que reconocer que aek es simplemente una entidad privada, como en la enseñanza los "jesuitas", los de "La Salle", etc .... y no dejan que nadie "entre" en su txitinguito, muy celosos de su privacidad, y han conseguido hacer creer a muchos que su labor es "solo por el euskera".
Si el objetivo es conseguir que una herramienta de comunicación sea abierta, no privada, inclusiva y estimuladora de la convivencia, entre toda la ciudadanía, es evidente que no lo han conseguido.
La izquierda a la izquierda del PSOE prepara un nuevo intento de reagruparse antes de las próximas elecciones generales.Bien.
Una alternativa estable frente al avance de la derecha y la ultraderecha. Lógico.
Dicen que lo de la "Alianza de la Izquierda" no es el nombre definitivo, ni pretende ser un lema de campaña. OK. Y este jueves he visto que "un paso al frente" será el eslogan con el que se presentarán la semana que viene. ¡Ojala quede claro de que se trata de un paso adelante y se descarte cualquier connotación histórica o frentista. Lo contrario creo que sería un error.
La "Alianza de la Izquierda" se juega el futuro. Sin duda. Y se ha abierto un debate clave, que era imprescindible y que parece que por fin ha calado. Solo era posible iniciarlo "desde fuera", desde un espacio similar pero al margen de las siglas actuales. Rufian lo ha hecho. Genial. Esperemos que sirva para que todas las organizaciones del estado que se autoproclamen así, lo tengan en cuanta.
Solo con un dato reciente debería de ser suficiente para convencer a los que dudan de la necesidad de la unidad electoral: En Aragón, si todos los votos a partidos progresista al margen del PSOE se hubieran canalizado en una única lista, el resultado en número de votos hubiese sido similar al de VOX.
Uno de los mayores peligros para conseguir este objetivo es el de los "personalismos" para ver quien va de número 1 Podemos tiene mucho mal rollo en este sentido. Por otra parte, y lo que surge reconoce que Madrid no es el centro del universo, y que si se reconoce en la practica lo que se dice de boquilla, es decir, que España es mucho más que Madrid, que se busca un Estado plurinacional solidario y respetuoso con la diversidad, que eso se demuestre en las listas sería positivo.
Por otra parte, todos los partidos progresistas, que aunque se consideren independentistas en teoría, reconocen en la práctica que en el mejor de los casos tendrán que "soportar" una república federal, plurinacional y solidaria" una larga temporada, no tendría sentido que se opongan a esta idea. Y tanto ERC, EH Bildu y otras entidades similares deberían ser un poco más consecuentes.
Una última reflexión. Igual no hace falta cabezas puestas desde Madrid. La suma de cabezas territoriales puede ser no solo suficientes, sino también mas atractiva para los votantes.
El nuevo dirigente abertzale recibió el mandato de poner en marcha la hoja de ruta ‘Herri gogoa’, en la que esta formación se marca como desafíos estratégicos «reformar el proyecto nacional vasco desde un nuevo impulso, reconectar con el sentido transformador de la política y construir las bases del Estado vasco». ¡Toma ya! Es decir, tu escribe lo que quieras y yo me encargo de ponerlo en práctica a mi manera.
Hablaron, eso sí, de encauzamiento hacia la resolución de la "cuestión de los presos" y, en general, de las personas represaliadas, como siempre, sin plantearse nunca porqué fueron encarcelados o de qué se les acusaba. Eso nunca. Siguen hablando simplemente de "presos vascos", sin mas, y siempre apelando a emociones y poco a razones. Y con esos mimbres pretender atraer a nuevos sectores sociales y políticos. Sin mas pasitos no lo veo claro.
En fin, si algo fue simbólico de lo que digo fue su guinda final. Cantar el "Eusko Gudariak", que no es otra cosa que decir que "somos soldados vascos, para "liberar" Euskadi y, para ello estamos dispuestos a dar hasta la última gota de sangre". Un texto que representa muy bien una época anterior. Se supone que esta nueva fase, no va por ahí. Lo dicen a veces pero cantan como si no hubiesen evolucionado ni hostias.
En resumen, mucho camino que recorrer, y muchos "errores que reconocer", para llegar a la Democracia que ahora dicen defender.
Esto es como lo de ser o no ser racista. Es difícil encontrar a alguna persona que lo reconozca abiertamente. Con el fascismo, ahí le andamos. En teoría, todos estamos en contra del fascismo. Ni siquiera muchos fascistas se reconocen como tales. Y, sin embargo, los que ya tenemos no una sino dos edades hemos padecido al menos dos tipos y medio de fascismo en nuestro pequeño país.
Y una cosa ha quedado clara: cuando se impone la desmemoria, algunos reconquistan espuriamente ese espacio para rellenarlo con falsedades y ocultaciones, y así servirnos una historia adulterada: el relato avieso de que con Franco se vivía mejor, frase acuñada en la Transición, dicha con todo el sarcasmo posible. Pero que, por lo visto, empieza a contar con adeptos ignorantes de aquel tiempo.
Pero, ojo, que aquí no vamos a la zaga. Tenemos una desmemoria tal, que gentes muy interesadas en su revés redactan ‘ekintzas’ épicas, ensalzan a personas cuya trayectoria está marcada por la goma 2, eluden los 853 asesinatos, la extorsión, las amenazas y el miedo desplegado o manipulan el nombre del pueblo vasco para su uso interesado y particular. Otros treinta años reinando el fascismo en muchas calles de nuestra tierra.
Tomando el relevo al fascismo franquista, tuvimos nuestro propio fascismo doméstico, cercano y, lógicamente, muy peligroso. Incluso ambos fascismos se adueñaron de nuestras calles.
El fascismo es una mentira contada por un matón, que dijo Hemingway. El fascismo nos disloca la razón y el mundo se queda del revés.
Hay una manifestación con un lindo mensaje: ‘Askatasun Haizea’, viento de libertad, en alusión a Paredes Manot, ‘Txiki’.
Los convocantes se declaran antifascistas, pero han eludido totalmente la responsabilidad de su pasado del ‘Bietan Jarrai’.
Muchos de ellos fueron los de Oldartzen, los de los métodos violentos para doblegarnos y expulsar a la población no obediente a sus dictados.
¿Y son ellos los que exigen que no se permita manifestarse a los otros fascistas?
Tenemos una desmemoria tal que elude los 853 asesinatos, las amenazas y el miedo
Una de las "noticias" del verano ha sido la participación del municipio de Urduliz en el famoso programa televisivo de TVE.
Cuando me enteré, simplemente sonreí y comenté con algunos colegas cómo estaban cambiando los tiempos en determinados partidos políticos, que antes condenaban estos eventos y ahora participan en ellos con Alcaldesa al frente. Evidentemente estamos hablando de Herri Batasuna -> Bildu.
Pero hete aquí que algún simpatizante de la coalición, quizás ahora crítico con sus dirigentes, mantiene las costumbres guarras de manchar paredes, y acusar siempre de todo al PNV, aunque no gobierne el municipio, y no se ha enterado que la Alcaldesa es de "su" partido..
Feijóo nos anunció que solo tendremos dos opciones. En mi opinión fácilmente resoluble:
O Sanchez o yo. El caso es que eso así dicho es simplemente mentira. Y lo sabe.
Ni el uno ni el otro gobernarían solos. Sin apoyos de ninguna otra fuerza. Será imposible. Sanchez seguirá necesitando de nacionalistas y de la "Izquierda de la Izquierda".
Y el seguirá necesitando de los fascistas y de la ultraderecha. Y también lo sabe. Es más, ayer Feijóo nos confesó que en una hipotética coalición tras su hipotético triunfo electoral, no descartaría ni a Vox, ni a un PSOE «no sanchista», ni a Junts «dentro de la ley» ni al PNV. De éste último no añadió nada, ni independentista ni radical ni "na de na". Curioso. Pero sigue sin "querer entender" que, aunque tanto Junts como el PNV quisiesen gobernar con él, firmarían su "muerte política" si aceptasen estar en el mismo lado de la "barricada parlamentaria" que VOX.
Su veto a Bildu resulta entre gracioso y esperpéntico. ¿Acaso se cree que ellos estarían dispuestos a apoyarle? Dicen que ayer salió triunfante y exultante. A mi, me pareció simplemente patético.
El secretario general de Bildu, Arnaldo Otegi, reelegido este mismo mes en Pamplona, se ha ratificado en la idea lanzada por el portavoz parlamentario de la formación abertzale, Pello Otxandiano, de unificar las tres haciendas forales vascas en una sola porque, a su juicio, «es de sentido común», y se preguntó si «tiene sentido» que «los guipuzcoanos paguen más que los vizcaínos por algunos servicios públicos» o viceversa.
La propuesta ha levantado una considerable polvareda en Euskadi y ha sido fuertemente contestada por el PNV, que la considera un ataque a la foralidad vasca. La portavoz del Gobierno vasco, Maria Ubarretxena, no tardó en considerar «sumamente imprudente» poner en cuestión los derechos de los territorios históricos porque, según ella, son la base del Concierto y de nuestra soberanía fiscal.
Sin embargo. para Otegi, no obstante, proponer un adelgazamiento de la administración de cara a la plena armonización de los impuestos no sólo «no choca» con la foralidad sino que es «de sentido común» y un debate «interesante» de cara al futuro.
El PSE-EE, en su programa electoral y en la ponencia política de su congreso contempla que el Parlamento asuma las competencias en materia fiscal para evitar la desarmonización.
Paralelamente, entiendo que "la izquierda de la izquierda vasca" está también de acuerdo. No me la imagino alegando derechos históricos y forales.
Solamente la derecha u extrema derecha rancias podrían apoyar en esta historia al partido jeltzale.
Conclusión, habría mayoria parlamentaria en Euskadi para el cambio.
En la misma línea, tal y como se puede leer en el artículo de Barriuso del 11 fe febrero en El Correo, entrevistado en Euskadi Irratia, Otegi incidió, del mismo modo, que nada tiene que ver con los derechos históricos que haya «seis aeropuertos» (incluidos los de Iparralde y Navarra) o que haya «un Guggenheim, un Artium, un Baluarte y ahora otro Guggenheim. Somos una pequeña nación formada por siete territorios divididos en tres ámbitos administrativos, y muchas veces nos cuesta pensar como nación. Esto no ocurre tan solo con la fiscalidad, sino también con los aeropuertos, con las infraestructuras culturales y demás. Esto no ocurre en países europeos de un tamaño parecido al nuestro», insistió.
Siempre he defendido, desde mis modesta, diversas y humildes atalayas que no tiene mucho sentido que este país, Euskadi, tenga tres haciendas, me refiero a las a las denominadas "haciendas forales" de Álava, Bizkaia y Gipuzkoa.
Siempre he creído que este debate tendría que darse tarde o temprano, que sería un intercambio de opiniones muy “interesante” a abordar en el futuro. Y parece que el momento está llegando.
Siempre he creído que este debate tendría que darse tarde o temprano, que sería un intercambio de opiniones muy “interesante” a abordar en el futuro. Y parece que el momento está llegando.
Creo que ha sido un líder de Bildu quien ha dicho que no tiene mucho sentido en la era de la inteligencia artificial que este país tenga tres haciendas, tanto desde el punto de vista de la eficiencia de la gestión pública como de la racionalidad de los recursos públicos. Es de lógica defender que la fiscalidad tiene que estar muy armonizada porque no puede ser que haya tres fiscalidades diferentes en un territorio de dos millones de habitantes. Es de pura lógica. Pero algo tan razonable hace temblar los cimientos, no tanto ideológicos, si no más bien pesebristicos que tan buen resultado le han dado al PNV.
La clave en este punto de racionalización de los problemas de este país la tiene el PSE-EE, que comparte la opinión, pero no se atreve a meterse con su socio de gobierno. Al PNV hay que bajarle del burro. Creo que más pronto que tarde lo conseguiremos. El planteamiento tiene que ser “uno y único respecto a las tres haciendas forales”. Mantengamos el debate abierto en la calle.
EH Bildu ha planteado abordar al unísono los presupuestos de la Comunidad Autónoma y los de Álava, Bizkaia y Gipuzkoa. Interesante.
Podría haberse animado también a proponer que el nuevo estatus de autogobierno contemple una novación centralizadora de las competencias forales, lo que permitiría evitar duplicidades, disfunciones y costes añadidos por la ‘confederación’ vasca para así mejorar las «políticas públicas» que desde un punto de vista de izquierda dice estar comprometida en transformar.
Lástima que el éxito electoral obtenido por EH Bildu en Álava y los ecos de su nuevo navarrismo persuadan a los de Otegi a iniciar una propuesta tan razonable.
No les interesa en absoluto aparecer como jacobinos, aunque esa organización administrativa vasca esté en la esencia de la izquierda abertzale nacida para suplantar al PNV. Y es que, además, parece hasta lógico suponer que, de desbancar, desbancarán poco a poco, probablemente empezando por Gipuzkoa y todo ello hace pensar que ese "nuevo status" suplantador de la actual LTH, que otorgue los mismos derechos sociales a todos los vascos/as, tarde más de lo previsto en consumarse.
Si nos limitamos al ámbito vasco, en la CAV ha ganado EH Bildu con pequeño porcentaje respecto PSE y PNV, pero en Navarra ha ganado el PSN casi empatado con PP, con lo que en el total de País Vasco más Navarra gana de largo el PSOE, por casi 300.000 votos, casi 25.000 más que EH Bildu. Y seguido a gran distancia por el PNV, con 100.000 votos menos que el PSOE.
Dos lecturas, por tanto, muy rápidas: sigue la tendencia a la baja del PNV, salvado el soldado Pradales, que aquí no contaba. Si en la CAV ha quedado tercero, en Navarra apenas llega al 3% y en Iparralde al 1%. En fin, los jeltzales van a tener que hacérselo mirar. Y sería un error que sus conclusiones fuesen volver al monte. Hicieron un amago y les fue fatal.
Y hay una lectura de ámbito español muy clara, con un socialismo vasco-navarro que se consolida como bastión del Gobierno de Pedro Sánchez, junto al otro bastión catalán. Significativo.
Pello Otxandiano, ayer cometió un grave error, que no por esperado, es menos grave. Nadie duda de que en el campo de la "política", de "hacer política socialdemócrata y dejarse de hierros", han avanzado a pasos agigantados, que solo los más optimistas podían prever. Pero los que seguimos creyendo que aun les quedan mucho por recorrer en la campo de la "Democracia europea", ayer nos dimos cuenta de que tenemos razón cuando lo decimos.
Ayer reaccionó como si no se esperase la pregunta sobre si ETA fue un grupo terrorista o no. Ya podía haber ido un poco más "preparadito", sabiendo que se la van a hacer una y mil veces. A la pregunta en cuestión respondió que "La cuestión principal es diagnosticar en términos políticos como se superan los conflictos políticos. Creo que en este país hemos avanzado muchísimo". Avanzar sí, pero hasta que, sin dudar, respondan los de EH-Bildu afirmativo y punto, no habrán terminado de recorrer el camino. Esta claro que habrá que seguir esperando.
Pello Otxandiano, sobre ETA: "La cuestión principal es diagnosticar en términos políticos como se superan los conflictos políticos. Creo que en este país hemos avanzado muchísimo". pic.twitter.com/7lrXIaFJXw
En tono tranquilo, discutiendo seriamente sin gritos, sin insultos y sin broncas. Debates así da gusto. Demostración evidente del gran cambio positivo de la política vasca.
Un dato significativo. Durante el mismo no se ha nombrado ni la "amnistía" ni a ETA, algo lógico en un debate serio y clarificador. Los temas importantes como sanidad, educación, vivienda y clima han sustituido al soberanismo y otros temas de los que gran parte de la ciudadanía pasa olímpicamente.
Los dos candidatos de las dos grandes formaciones han rehuido enfrentarse entre ellos y presentarse ante la ciudadanía. ¿Miedo? La de Podemos también. Grave error. Juantxo ha estado bien dejando clara su apuesta por las fuerzas verdes. La de EH-Bildu, cambio y futuro, irreconocible y gratamente moderada. La de Sumar ha aprovechado muy bien su oportunidad trasladando de manera clara su mensaje. El del PSE-EE ha aprovechado bien su tiempo, desmarcándose del PNV y mostrándose contundente sobre los pactos postelectorales. El del PP parecía de otro partido distinto al de Madrid, algo que es de agradecer. La de VOX tan impresentable como siempre con su racismo excluyente. El del PNV, joven y bisoño, remarcando orgullosamente ser el equipo de menos edad, algo que invita a preguntarle por qué despachan tan descaradamente a los +60.
Sería bueno recomendarles a los parlamentarios y senadores de Madrid que vean cómo se puede discutir y debatir sin gritar ni insultar ni decir mentiras salvajes.
Algunos que se han sumado "tarde" a la Democracia Constitucional
parece que no han terminado de entender ni en qué consiste
ni cómo se constituyen las instituciones.
Decir, en serio, que ellos apuestan por "que el próximo Gobierno vasco lo lidere la lista más votada" me parece además de una patochada, una incongruencia enorme.
Lo que tienen que hacer es ganarse la capacidad de ser apoyados por partidos democráticos con los que puedan llegar a acuerdos de gobierno. Y para eso, saben perfectamente lo que tienen que hacer.
Pero por favor, que no empiecen ahora con ese otro raca-raca.
El pacto de Ajuria Enea de 1988, que firmaron todos los partidos democráticos vascos de aquella época, incluso Alianza Popular, ofrecía a los terroristas de ETA abandonar las armas y mantener sus reivindicaciones por vías pacíficas.
Concretamente decía esto:
Aquel desiderátum se ha cumplido, y aquella Herri Batasuna se ha reconvertido o ha desaparecido dando lugar a un EH Bildu que funciona con unos estatutos impecablemente democráticos.
Basta, pues, de agitar el muñeco de ETA, que se ha disuelto hace más de una década, si bien no hay que olvidar ni dejar de insistir a EH Bildu para que trabajen más con el objetivo de cerrar del todo las heridas todavía supurantes por la violencia surgida desde ETA.
Y si la derecha reaccionaria debería de asumir la Democracia y no rasgarse las vestiduras de manera tan esperpéntica, de la misma manera aconsejo al PSOE y a sus dirigentes dejar de hacer promesas innecesarias que después reconvierte con eso de "donde dije digo, ..."
El acuerdo de Pamplona y de Navarra podría llegar, y llegará, a otros municipios y TT.HH., e incluso, más pronto que tarde, al Parlamento Vasco. Probablemente no el año que viene, pero no cerremos puertas innecesariamente a alternativas de momento poco probables, pero en un futuro, posibles.
Estos últimos días hemos presenciado dos hechos que simbolizan el cambio de ciclo en una Euskadi afianzada en la normalidad democrática tras el fin de la violencia de ETA y la disolución de la banda terrorista.
Pero el sorpresivo anuncio de la renuncia del PNV a que Iñigo Urkullu buscase, como probablemente era su deseo, un cuarto mandato como lehendakari, nos ha sorprendido a todos. Hubo quien me dijo que quería dejarlo por motivos familiares o personales, hubo después quien me comentó que lo del "partido del catalán huido" le había enfrentado a algunos alderdikides y, claro, una cosa es decir yo que me voy y otra que parezca que te echen.Probablemente solo ha recibido su propia medicina, pero creo que la mayoría vasca no esperaba que saliesen a la luz esos tejemanejes internos. Gracioso y curioso.
Por otra parte la decisión de Arnaldo Otegi, el rostro más conocido de EH-Bildu, de no competir por el puesto cuando ambas formaciones pugnan, como nunca antes, por la primacía del nacionalismo vasco. esta renuncia, sin embargo, no creo que haya sorprendido a nadia. El "comandante" sabía que tenía que dar un paso atrás y seguir entre bambalinas. EH-Bildu ha hecho claros esfuerzos por ampliar el abanico de sus políticas y presentarse como un partido progresista e independentista más, pero, sin embargo, tiene pendiente una deuda crucial con todos los demócratas: el reconocimiento sin paliativos de que el terrorismo jamás tuvo razón de ser. Y eso todavía no lo hemos oído.
Pero además, ambos partidos acaban de firmar un detallado acuerdo para la legislatura a nivel de Estado y, aunque una victoria de los de EH-Bildusupondría un histórico revés para el PNV, esta podría no traducirse en que la aspirante aún por designar de esta coalición se siente en Ajuria Enea. Las elecciones vascas, campaña incluida, tendrán su eco en toda España. y aunque, en principio, sólo de Urkullu depende fijar la fecha, los próximos meses del año prometen.
Las noticias sobre posibles nombramientos "a dedo" de candidatos por las ejecutivas de los partidos políticos a las próximas elecciones en las que la ciudadanía tendrá que elegir a sus líderes me ha recordado un documento que se publicó la pasada década sobre el funcionamiento de unas
instituciones esenciales en la democracia: los partidos políticos.
Los partidos con representación parlamentaria en el Congreso de los Diputados fueron analizados mediante un cuestionario de 41 indicadores, agrupados y ponderados en
cinco capítulos: democracia interna, sistemas de selección de candidatos, derechos de los afiliados y su protección, información pública sobre el partido y publicidad de los
códigos éticos.
La principal conclusión fue la baja calidad democrática de
los partidos políticos españoles, en comparación con las normas de funcionamiento
requeridas en países como Alemania o Gran Bretaña.
Al igual que en las elecciones del pasado 28 de mayo
tenemos que decidir.
Y me lo preguntaba un amigo hace unos días.
Y respondía:
Pues escucha. Primero lo primero. Votar a representantes de la derecha extrema o de la extrema derecha es algo que nunca me he planteado. Me parecen especialmente perjudiciales para el desarrollo democrático del país. Así que nunca han contado ni contarán con mi voto.
Apuesto rotundamente por un Gobierno progresista, pero, dentro de esta opción, hay muchas alternativas.
Y la alternativa nacionalista radical de EH-Bildu me causa todavía muchos recelos democráticos, les reconozco importantes avances, pero considero que les falta todavía un importante recorrido por avanzar y unas cuantas "jubilaciones internas de viejos gudaris" por realizar, para ser una alternativa democrática sólida, estable y de confianza.
¿Entonces?
Pienso que es preciso evitar a toda costa un gobierno de la derecha española extremista liderada por un Feijóo que juega al trumpismo aunque los medios afines intenten presentarlo como un gran gestor moderado.
Asi que blanco y en botella, leche. Estoy convencido de que se necesita reeditar un gobierno progresista; y para que esto sea posible es indispensable que Sumar consiga más escaños que la extrema derecha, que la plataforma que lidera Yolanda Díaz supere a Vox y se convierta en la tercera fuerza electoralen las elecciones del 23-J.
Sin esta condición, un buen resultado del PSOE solo serviría para reforzar un bipartidismo caduco y estéril.