Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

domingo, 19 de julio de 2026

Vasco, y con la Roja

 Euskalduna naiz eta harro nago Espainiako Selekzioaz.
Soy vasco, euskaldun y voy con la Roja, con la Selección española de fútbol que, ojalá, gane el Mundial por segunda vez.
Y como yo, miles de vascas y vascos que apoyan a la Selección española y no tienen ningún problema/prejuicio político o identitario en hacerlo, ningún problema deportivo al aplaudir a un equipo en el que juegan futbolistas de diversos territorios, incluidos vascos y navarros, ningún problema para celebrar los goles de Oyarzabal y Merino, también los de Porro, los paradones de Unai Simón o los pases de Nico Williams, Lamine Yamal o Pedri.

Marisol Garmendia

Delegada del Gobierno de España en Euskadi

¿Es solo un espejismo de normalidad, deportividad… y pluralidad de la sociedad vasca?
No, para nada.
Es completamente real, mucho más real y profundo de lo que a algunos vascos,
entre ellos, desgraciadamente, el Lehendakari Pradales,
–un tanto despistado últimamente– les gustaría.
¡A por el Mundial!