| Los diputados de Vox en la Asamblea de Madrid, Isabel Pérez Moñino e Íñigo Henríquez de Luna, atienden a los medios en el Puesto de Mando Avanzado de Cenicientos el pasado sábado. |
¿Qué hacemos con estos otros incendiarios que niegan el cambio climática y bombardean las redes sociales con mentiras flagrantes (Europa no deja limpiar los montes) y medio verdades?
De este modo funcionan los otros “incendiarios” de nuestro tiempo.
Les basta con compartir media noticia descontextualizada, no tiene ni que ser actual, y dejar que la indignación y los prejuicios hagan el resto.
Les basta con compartir media noticia descontextualizada, no tiene ni que ser actual, y dejar que la indignación y los prejuicios hagan el resto.
Suelen ser, además, los que más apelan a “escuchar a la gente del campo”, (Así se autodefinen los de PP-VOX), pero solo a la gente del campo que confirma sus prejuicios. Porque cuando los bomberos forestales llevan años denunciando que faltan efectivos, que se les impide actuar en invierno haciendo el imprescindible trabajo preventivo de gestión de la vegetación, que no hay planificación suficiente ni recursos estables, entonces se convierten en peligrosos sindicalistas.
Claro que la gestión forestal importa. Y claro que existen ejemplos de éxito, como el de Vizcaya, donde una política sostenida de prevención, aprovechamiento forestal y mantenimiento del territorio da buenos resultados.
Así que gestionar un monte hoy en día exige planificación, inversión, vigilancia, prevención y desarrollar una nueva pedagogía forestal en consonancia con el nuevo contexto climático, y nada de eso se espera a corto plazo en algunos territorios vencidos, para más inri, a los ecobulos y al negacionismo.
Así que gestionar un monte hoy en día exige planificación, inversión, vigilancia, prevención y desarrollar una nueva pedagogía forestal en consonancia con el nuevo contexto climático, y nada de eso se espera a corto plazo en algunos territorios vencidos, para más inri, a los ecobulos y al negacionismo.