Hemos vimos que la sociedad estadounidense votó contra las políticas que solo empobrecen.
Contra el odio. Contra el machismo. Contra el negacionismo climático y contra los privilegios de las élites.
Ocurrió en Brasil. Acaba de ocurrir en EEUU. Y ocurrirá pronto en España.
La ola ultra a la que pretenden subirse Feijóo y Abascal ya no crece: se desmorona.
Colaboremos en ello. Vota antifascismo. Vota progreso.

sábado, 25 de julio de 2026

Los que querían hacerle desaparecer a Pertur,
lo hicieron desaparecer. Y quién/es querían eso ?

Debemos preguntarnos si el Estado supo estar a la altura de las circunstancias. Un Estado, a caballo entre la dictadura franquista y los primeros años del proceso de transición hacia la democracia, que, por diferentes motivos, apenas dedicó unos mínimos recursos a investigar estas desapariciones.
Un Estado sobre el que, tantas décadas después, siempre penderá la sospecha de haber pretendido olvidar a ciudadanos desaparecidos, de no haber hecho todo lo que estaba en sus manos. De no haber asumido la responsabilidad que le correspondía, y le corresponde, a la hora de esclarecer unos crímenes que siguen impunes.

Pero, en esta misma dirección, también es necesario señalar a otros cómplices directos de este dolor. Me refiero a quienes vivieron de cerca aquellas desapariciones y, décadas después, siguen aplicando su propia ley de secretos oficiales no escrita. Aquellos que, conocedores de lo que pudo ocurrir en cada uno de los casos, siguen callados, mirando hacia otro lado. Ellos también son responsables directos de ese dolor que tan hondamente ha marcado a las familias.

Pido al Estado que cumpla con su responsabilidad, que no ceje en el obligado empeño de trabajar por el esclarecimiento de esos crímenes. Pero también pido a quienes saben y llevan años sin atreverse a hablar, que den un paso adelante. Que rompan el miedo y colaboren. Solo así podremos cicatrizar, muchas décadas después, la incurable herida de su ausencia.

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