Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

martes, 17 de junio de 2025

China o la importancia de un partido/estado/fuerte.

Tengo que confesar que siempre me ha atraído el devenir de la política china, sus autodefiniciones, su manera de ver la vida, el valor que se da a las personas en su sociedad y su modo individual de interpretar la vida.

Ayer publiqué que en Rusia, Gorbachov pensaba que si las ideas socialistas se separaban del anquilosado partido / estado, florecerían. Y evidentemente se equivocó y China supo aprender del error ajeno.

Los comunistas chinos creían que lo mejor del comunismo era un partido-estado fuerte, porque con un partido-estado fuerte se pueden lograr cosas. Y lo lograron. Para bien o para mal de la población. Se puede intentar construir el socialismo. Eso no lo lograron, aunque sí han mejorado sensiblemente el nivel de via de toda la población. Y si el socialismo no es algo que valga la pena construir, o es muy difícil en un mundo asquerosamente capitalista, entonces probablemente se pueda intentar usar el partido-estado para construir un capitalismo especial, guiado por el partido-estado.

Esto es, en cierto modo, lo que hicieron porque, para ellos, mantener la fuerza del Estado era crucial. Y así se ha demostrado. Para lo que sea. Para bien o para mal de la población. Personalmente creo que una parte importante de ésta lo apoya, porque, sin duda, antes que esa libertad que algunos "defendemos y queremos", sin una base económica, es importante llevarla a la práctica.

En Europa, es difícil de asumir y de verlo mínimamente atractivo, pero quizás, deberíamos de ponernos en la piel de muchos chinos que durante las últimas décadas solo han vida mejorar su calidad de vida, eso sí, a cambio de no dudar de las bondades del partido guía.