Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

sábado, 28 de junio de 2025

A la extrema derecha hay que desafiarla
con orgullo y unidad.
Y a los que elijan estar a su lado (PP,...),
habrá que tratarles como apestosos similares.


Un Orgullo multitudinario desafía la prohibición del ultraderechista
Viktor Orbán y toma las calles de Budapest
.

Una gran alegría poder demostrar que al fascismo en Europa
todavía se le puede responder en la calle.