Parece que Anasagasti anima a su partido a unir fuerzas con Vox para "sacar" a Sanchez de La Moncloa.
Entiendo que para ser foco de atención informativa a veces hay que decir burradas.
Espero que el PNV mantenga la sensatez y no le siga la corriente.
Sería una gran estupidez.

lunes, 25 de mayo de 2026

Hoy en el cine: "Los justos". Un quiero y no puedo,
por falta de profundidad analítica.

 Nueve miembros de un jurado popular deliberan aislados un polémico caso de corrupción. Las pruebas son irrefutables, la opinión pública ya ha emitido su veredicto, nadie parece tener dudas... Hasta que reciben una oferta en secreto: cada integrante ganará un millón de euros si cambia su voto de culpable a inocente. Pero si quieren entrar en el juego, deberán alcanzar la unanimidad; algo que sacará a la luz las verdaderas causas pendientes de cada uno de los miembros del jurado.
El tema central es la gestión de la ética personal, con un solvente trabajo interpretativo. Conseguir un acertado planteamiento sin caer en clichés resulta complicado; en el intento de manejar con eficacia, los nueve perfiles del jurado; algo que Jorge A. Lara y Fer Pérez no siempre logran en la construcción del argumento.

Una duración convencional rozando la hora y media, se hace larga; debido a que la tensión no se puede dilatar durante un espacio de tiempo tan extenso, sin que haya importantes huecos de guion; con evidente pérdida de identidad narrativa.

Me hizo recordar lejanamente a "DOCE HOMBRES SIN PIEDAD" de Sidney Lumet, salvando lógicamente las distancias, pues aquí en ningún momento se plantean dudas sobre la culpabilidad del procesado, sino la integridad del propio jurado, ante la posibilidad de variar su decisión, por un millón de euros.

En definitiva, Los Justos es un quiero y no puedo; una premisa de oro desperdiciada por falta de atrevimiento y profundidad analítica. Lo que podría haber sido un afilado y perturbador tratado sobre el precio de nuestra moralidad colectiva, se queda en un sainete previsible, inofensivo y excesivamente largo, habitado por arquetipos vacíos.