Da miedo que una gran inteligencia artificial controle nuestras vidas,
pero aumenta significativamente mi terror el que esté en manos privadas
y no controladas por un órgano público y multinacional, tipo ONU.

domingo, 17 de mayo de 2026

Trump, Xi Jinping, las guerras y la inteligencia artificial.

La cumbre en Beijing entre los dos dirigentes más poderosos del mundo ha mostrado a un Donald Trump debilitado, que hoy te alaga y mañana te condena, falso y poco creible y, por otro lado, a un Xi Jinping muy firme y asertivo, que a "paso de buey", lento pero seguro, no duda de sus prioridades y con las luces largas alumbrando a sus objetivos y proyectos a realizar a corto y medio plazo.

China se presenta al mundo como un país adulto y responsable, que quiere mantener el multilateralismo y trabajar por la paz, mientras Estados Unidos proyecta una política exterior caótica y su incapacidad de trabajar y colaborar con sus históricos países aliados. 

En el tema militar, tras las posturas mostradas por EE.UU. en Ucrania, en Palestina y Líbano, en Venezuela o en Cuba, le quedan pocos argumentos a Trump para llevarle la contraria a Xi cuando le habla de su interés por la "isla hermana" de taiwan. Pocos argumentos, o ninguno, para llevarle la contraria.

Por último y no menos importante, algo que ha pasado casi desapercibido. Xi Jinping le ha podido pasar por el morro su "victoria" sobre el control de las tierras raras, imprescindibles para el desarrollo de la industria y la tecnología de cualquier país que aspire a controlarlas. Y dentro de este tema, estaría el asunto de la "inteligencia artificial", probablemente, el asunto más serio y preocupante con el que nos vamos a tener que enfrentar a corto plazo, del que hablaron y poco hemos sabido.

. Y sobre este tema, sí que tengo claro una cosa:
Da miedo que una gran inteligencia artificial controle nuestras vidas, pero aumenta significativamente mi terror el que esté en manos privadas y no controladas por un órgano público y multinacional, tipo ONU.